Columbia logra victoria contundente sobre Manhattan 2-0
RIVERDALE, N.Y. — Columbia encontró el gol tarde, pero cuando lo hizo no miró atrás. Dos zarpazos en la segunda parte, firmados por Ethan Heyward y Stepan Kapranov, le dieron a los Lions un sólido 2-0 sobre Manhattan este sábado por la tarde en Gaelic Park.
El marcador refleja autoridad. La historia del partido, también.
Columbia aguanta el vendaval y golpea tras el descanso
Manhattan arrancó mejor. En casa, con brío y sin complejos, obligó pronto a trabajar al guardameta de Columbia, Aris Taki. El portero sostuvo al equipo cuando el duelo todavía estaba en el alambre.
En el minuto 29, Taki respondió con solvencia a un primer intento de Cristiano Marsilii. Apenas cuatro minutos después, volvió a negarle el gol al mismo atacante. Manhattan olió sangre y apretó. En el 36, fue Giovanni Rivera quien probó desde fuera, pero otra vez Taki se impuso y mantuvo el 0-0 camino del descanso.
Columbia sobrevivió a ese tramo. Y ahí empezó a cambiar el guion.
La segunda parte fue otra historia. El equipo visitante adelantó líneas, ganó metros y, sobre todo, ganó confianza. El balance de disparos en los últimos 45 minutos lo dice todo: 10-3 a favor de los Lions.
Heyward abre la puerta
El muro local cayó en el minuto 58. Un córner lanzado por Jack McDaid viajó al segundo palo, donde apareció el primer año Joshua Sosa. Su cabezazo se estrelló con violencia en el larguero, pero el rebote quedó muerto en el área pequeña.
Heyward, más rápido que nadie, cazó el balón y lo empujó a la red para el 1-0. Instinto puro de delantero. Fue su tercer gol de la temporada, con lo que iguala a McDaid como máximo anotador del equipo.
Con el tanto, Columbia no solo se adelantó en el marcador. Se adueñó del partido.
Oli Sacks y Jackson ten Oever empezaron a probar al guardameta de los Jaspers, Philip Isaksson, que había ingresado al descanso. Manhattan, obligado a estirarse, dejó más espacios a la espalda. Y ahí apareció la calidad de los visitantes.
La joya de Kapranov sentencia
El golpe definitivo llegó en el minuto 78, en una jugada que mezcló pausa, visión y precisión.
Luke Zielinski tomó el mando en la zona central y filtró un balón hacia Stepan Kapranov, que protegía la pelota a unos 10 metros fuera del área. De espaldas, sin tiempo para controlar, el delantero tiró de ingenio: un toque sutil de primeras hacia Fadel Kone.
Kone entendió la pared al instante y se la devolvió de primera a Kapranov, que ya había atacado el espacio. Solo ante el portero, definió alto, al ángulo derecho, para sellar el 2-0 y una ventaja que ya no correría peligro.
Un gol que no solo amplió la renta. Retrató el momento de confianza de Columbia en campo rival.
Racha, cifras y horizonte
El 2-0 supone la segunda victoria consecutiva y el segundo arco en cero seguido para los Lions, que se ponen 2-1-1 en la temporada y firman un dato contundente frente a Manhattan: 11-1-3 en el historial entre ambos programas.
Manhattan cae a 2-3-0, castigado por su falta de pegada en el tramo en el que fue mejor y por la solidez de Taki, que terminó con cuatro paradas para firmar su segundo triunfo en la NCAA y su segundo partido consecutivo sin encajar como titular.
Hay otro dato que habla del momento de Columbia: encadena dos triunfos seguidos a domicilio, algo que no lograba desde 2018. No es un detalle menor para un equipo que ha vivido años irregulares lejos de casa.
El viaje todavía no termina. Columbia cerrará su gira de tres partidos fuera de casa el martes, cuando visite a Temple (0-4-2) en el Temple Sports Complex de Filadelfia, con inicio previsto a las 16:00.
Dos victorias, dos porterías a cero, confianza en alza. La pregunta ahora es sencilla: ¿hasta dónde puede llegar este bloque si mantiene este pulso lejos de casa?






