Barcelona llega lanzado a Nervión para enfrentar a Sevilla
Barcelona aterriza hoy en el Ramón Sánchez-Pizjuán con el pulso firme y la tabla marcando pleno. Seis jornadas, seis victorias, 18 puntos. Un arranque de Liga que no admite matices y que ha devuelto al equipo azulgrana a un tono de autoridad que hacía tiempo no mostraba con tanta continuidad.
El duelo ante Sevilla, en la séptima jornada, tiene aroma de gran cita. No solo por el escenario, siempre eléctrico, sino porque el conjunto de Hansi Flick viaja con la sensación de estar construyendo algo serio, reconocible y agresivo con balón.
Szczesny, a un paso de estrenarse
En la portería se espera movimiento. Con Joan Garcia fuera de combate por una lesión en la rodilla derecha, todas las miradas apuntan a Wojciech Szczesny. El guardameta polaco, de 36 años, se prepara para ponerse bajo los palos en un partido grande y en un estadio que no perdona errores.
Flick evitó confirmar su titularidad de forma explícita en la rueda de prensa previa. Sin embargo, las pistas que dejó tras el duelo del miércoles ante Racing Santander prácticamente despejaron la incógnita. El mensaje fue claro: tocaba rotar, y el cambio en la portería forma parte del plan.
Revolución medida en el once
Según avanzó el diario español “Mundo Deportivo”, el técnico alemán introducirá varios cambios en la alineación. No será una revolución caótica, sino una rotación calculada para mantener fresco a un bloque que ha exigido al máximo en este inicio de campeonato.
Una de las certezas es Pau Cubarsí. Flick confirmó que el joven central partirá de inicio. La incógnita está en quién le acompañará en el eje de la zaga. Gerard Martin y Christensen pelean por ese lugar, una pugna que refleja la competencia interna que el técnico ha conseguido instaurar en la defensa.
En los costados defensivos, Eric Garcia y Espart se perfilan como piezas fijas para esta visita a Sevilla. El primero, consolidado ya como uno de los nombres propios de este arranque. El segundo, ganando peso con actuaciones sobrias y fiables.
En la medular, Rodri y Pedri parecen intocables. El canario vuelve a ser el metrónomo, mientras que Rodri aporta recorrido y agresividad en la presión. Delante de ellos, el talento se desborda.
Marc Casado, Fermín López y Anthony Gordon, que descansaron en el último compromiso, apuntan a la titularidad. Tres perfiles distintos: equilibrio, llegada y desborde. Tres piernas frescas para sostener el ritmo alto que Flick exige en campo rival.
La otra cara de la moneda la forman Joao Cancelo, Dani Olmo y Karim Adeyemi, que podrían arrancar en el banquillo. Con ellos, también el delantero egipcio Hamza Abdelkarim. Un banquillo potente para cambiar el guion si el partido se tuerce.
En ataque, Lamine Yamal y Raphinha aparecen como apuestas seguras. El joven extremo, cada vez más determinante, y el brasileño, siempre amenazante por fuera, dan amplitud y filo a un equipo que no renuncia a ir a por el rival desde el primer minuto.
Con todos estos elementos, la alineación probable de Barcelona se dibuja así: Szczesny; Eric Garcia, Cubarsí, Gerard Martin, Espart; Rodri, Pedri; Lamine Yamal, Fermín López, Anthony Gordon; y Raphinha.
Sevilla, entre bajas y buenas noticias
Sevilla llega tocado por las lesiones, pero no hundido. No podrá contar con el delantero belga Lucas Stassin, que sufre un problema muscular, ni con Ruben Vargas, aún en el dique seco. Dos ausencias que restan pólvora y alternativas en la zona ofensiva.
El parte médico, sin embargo, también trae alivio. El defensa senegalés Aroura Sangante se ha recuperado de un esguince de tobillo y entra en los planes para el duelo ante los azulgranas. Kike Salas, central clave en la estructura defensiva, también estará disponible pese al golpe en la pierna derecha que sufrió en Riazor y que le impidió entrenar el jueves.
Sevilla, por tanto, no llega en cuadro. Llega advertido. Sabe que enfrente tendrá a un Barcelona en racha, con confianza, con variantes y con un entrenador que no teme tocar el once si eso le acerca a otro triunfo.
La pregunta es simple y brutal: ¿será el Ramón Sánchez-Pizjuán el primer muro que detenga el pleno perfecto de Flick o el escenario donde Barcelona confirme que este inicio no es una racha, sino una declaración de intenciones para toda la Liga?





