Barça sobrevive en Levante con doblete de Yamal
El Barcelona salió vivo de un partido espeso en el Ciutat de València. Ganó 4-2 a Levante, mantiene el pleno de victorias y firma uno de los mejores arranques ligueros de su historia. Pero el marcador engaña: hubo tramos en los que el equipo de Hansi Flick perdió el control y se asomó al abismo.
La diferencia, otra vez, estuvo arriba. Un doblete de Lamine Yamal y los tantos de Xavi Espart y Karim Adeyemi sostuvieron a un Barça brillante en área rival, pero demasiado blando en la propia.
Un triunfo con peros
No fue una noche de exhibición colectiva. El Barça se sostuvo más por talento individual que por una sensación de dominio continuado. Levante presionó alto, mordió y encontró grietas en una defensa azulgrana que volvió a mostrarse porosa.
Flick no lo escondió. Ni se refugió en el resultado.
“Estamos contentos porque al final ganamos 4-2. Creo que los goles que encajamos vienen de errores nuestros, pero en el primero, el error fue mío”, admitió el técnico, que asumió la responsabilidad sin rodeos.
El momento clave llegó con Xavi Espart. El canterano sentía calambres y el cuerpo técnico ya tenía preparado el cambio. Flick decidió esperar “hasta la siguiente interrupción”. En ese lapso, llegó el primer gol de Levante.
“Quizá si lo hubiéramos cambiado en ese momento, no habríamos encajado ese gol”, reconoció el alemán, dejando claro que no le tiembla la voz a la hora de señalarse.
Un arranque histórico… que no deslumbra al técnico
Con esta victoria, el Barça enlaza cinco triunfos consecutivos y alcanza los 21 goles en cinco partidos. Es una cifra demoledora, digna de los mejores inicios del club. Flick, sin embargo, se niega a dejarse llevar por los números.
“Estoy orgulloso. Estoy orgulloso de mi equipo y del club. Pero al final esto solo es el principio. No miro demasiado las estadísticas, porque también pertenecen al pasado”, explicó.
La contundencia ofensiva no tapa lo que más le preocupa: el equilibrio.
“Sí, los goles son importantes, pero también la forma en la que defendemos. Hoy ellos nos presionaron muy bien. Y el césped no estaba en las mejores condiciones. No fue un partido fácil”, apuntó, subrayando que el brillo en ataque no puede servir de coartada.
Cuando le preguntaron si el partido era otro aviso sobre lo que ocurre cuando el equipo baja una marcha, fue tajante: “Si no das el 100%, pasan cosas como esta”.
Xavi Espart se estrena y convence
Entre los apuntes positivos, el nombre de Xavi Espart se subrayó con fuerza. El joven centrocampista firmó su primer gol con el primer equipo y dejó la sensación de estar preparado para mucho más.
“Ahora mismo lo está haciendo muy bien. Técnicamente es bueno, tácticamente también. Y físicamente está al 100% y lo está demostrando. Está jugando a un gran nivel”, valoró Flick.
No fue solo el gol. Espart interpretó bien los espacios, ayudó en la salida de balón y dio continuidad al juego. El único borrón de su noche fue, paradójicamente, la acción que desembocó en el cambio tardío y en el gol de Levante, que el entrenador se atribuyó como error propio.
Adeyemi decide y reclama sitio
El otro gran nombre fue Karim Adeyemi. Entró desde el banquillo y cerró el partido con el cuarto gol, una acción que dejó al técnico especialmente satisfecho.
“No, no me sorprende, porque cuando está concentrado es un jugador fantástico. Eso es lo que tiene que ofrecer”, dijo Flick sobre el alemán.
La jugada del cuarto tanto fue un destello de lo que Adeyemi puede aportar: velocidad, determinación y una definición propia de un futbolista distinto. “Especialmente en el cuarto gol, estuvo fantástico. En esa situación se ve que tiene algo especial”, añadió el entrenador.
Mientras Anthony Gordon sigue acumulando minutos sin ver puerta, Adeyemi aprovechó su oportunidad con una eficacia que pesa en cualquier rotación.
Flick protege a Gordon
Anthony Gordon se marchó de nuevo sin marcar. No fue su mejor noche, pero el técnico no dudó en salir en su defensa.
“Creo que Anthony nos da mucho, sobre todo cuando recibe el balón. Siempre es capaz de controlarlo y luego pasarlo a uno de nuestros jugadores, y así mantener la posesión”, explicó Flick.
El entrenador sabe que un atacante vive del gol, y no esquivó esa realidad: “Por supuesto, como atacante, cuando tienes ocasiones quieres marcar. Espero que marque muy pronto, porque eso también le ayudará a integrarse completamente. Pero estoy contento con él y valoro mucho lo que nos da”.
Gordon se ha convertido en una máquina de asistencias en este inicio de temporada, aunque en Levante no brilló como otros días. La competencia en la banda izquierda aprieta y se nota.
Fondo de armario y un aviso para lo que viene
La gran noticia para el Barça es que su plantilla responde. Cuando Gordon no encuentra el punto, aparece Adeyemi. Cuando el partido se enreda, Lamine Yamal decide. Cuando el físico aprieta, Xavi Espart irrumpe y se gana un lugar.
La profundidad de banquillo ya no es un eslogan, sino una realidad que marca diferencias en noches complicadas como esta.
Cinco victorias seguidas, 21 goles, un inicio de curso impecable en números. Pero la sensación es clara: si este Barça quiere que la racha no sea solo una estadística bonita de septiembre, tendrá que ajustar atrás y sostener el nivel de intensidad que su propio entrenador exige sin concesiones.






