Arteta pide cambios en la Premier: plantillas de 23 jugadores como en Europa
La goleada de Arsenal por 3-0 ante Manchester City en la Community Shield dejó sonrisas, buenas sensaciones y un título más para el proyecto de Mikel Arteta. Pero, detrás del marcador, el técnico lanzó un mensaje claro a la Premier League: hay que cambiar las normas de las convocatorias.
Una victoria cómoda… y una lista de ausentes ilustres
En Cardiff, el resultado fue redondo. El contexto, no tanto. Las ausencias de William Saliba y Jurrien Timber tenían explicación médica, y el propio Timber estuvo presente en el estadio, siguiendo de cerca a sus compañeros. Illan Meslier también apareció en la grada, pese a no figurar ni siquiera en el banquillo, un rol habitual para un tercer portero en competiciones domésticas.
Ahí está el matiz: eso ocurre en torneos nacionales. En competiciones UEFA, el escenario cambia por completo.
En Europa hay más espacio. Literalmente. Los clubes pueden inscribir plantillas de 23 jugadores en día de partido, lo que permite incluir a ese tercer guardameta y a varios futbolistas de rotación que, en la Premier League, se quedan fuera sin opción.
La temporada pasada, Tommy Setford lo vivió en primera persona: viajaba con el equipo a partidos domésticos solo para calentar y después desaparecer de la hoja oficial, mientras sí entraba en las listas de Champions League hasta las semifinales.
Meslier, Martinelli, Jesus… y un banquillo que se queda corto
Ante Manchester City, Arteta no solo dejó fuera a Meslier. También se quedaron sin sitio Gabriel Martinelli, Ethan Nwaneri, Gabriel Jesus, Fabio Vieira y Reiss Nelson. Todos sanos, todos disponibles, todos viendo el partido desde fuera.
Con las normas UEFA, al menos dos de ellos habrían estado en el banquillo. En la Premier, el límite de 20 futbolistas (18 de campo y 2 porteros) lo impidió.
Arteta no se mordió la lengua al explicarlo ante los medios:
«He estado intentando convencer a la Premier League y a los clubes para poder ampliar el número de jugadores que podemos tener, especialmente jugadores de campo en las convocatorias, porque jugamos cada vez más partidos y la carga es irreal», afirmó.
El técnico fue directo al punto que más le duele: «Es una pena tener que dejar jugadores fuera, es la parte más difícil del trabajo. Es un hecho que solo podemos llevar 18 jugadores de campo y creemos que, para el partido de hoy, estas eran las opciones que necesitábamos, sobre todo por la condición física de ciertos jugadores».
Para Arteta, no se trata solo de un capricho táctico. Es una cuestión de gestión de carga, de mantener a todo el grupo involucrado y de no castigar con la grada a futbolistas que, en otro marco regulatorio, tendrían minutos o al menos presencia.
El choque con los clubes pequeños
El cambio, sin embargo, no será sencillo. Varios clubes de la parte baja de la tabla miran con recelo esta posible ampliación. Temen que un banquillo más largo potencie aún más a los grandes, que podrían disponer de más recursos ofensivos y defensivos para cambiar partidos sobre la marcha. Ellos, simplemente, no pueden igualar ese fondo de armario.
Algunos ni siquiera tienen 23 jugadores sénior plenamente aptos para competir cada fin de semana. Desde esa perspectiva, la norma actual equilibra un poco el tablero.
Pero el contexto de la liga ha cambiado. Casi la mitad de los equipos de la Premier participa cada temporada en competiciones europeas. Para ellos, alternar entre un modelo de 23 jugadores en Europa y uno de 20 en la competición doméstica se ha convertido en un ejercicio de malabarismo permanente.
Cada jornada, tres futbolistas se caen de la lista solo por cuestión de reglamento, no por decisión deportiva. Tres egos que gestionar, tres casos más de frustración, tres cuerpos que podrían dosificarse mejor en un calendario que no perdona.
Arteta ya ha levantado la voz. La pregunta ahora es si la Premier está dispuesta a escuchar… o si seguirá obligando a sus entrenadores a dejar talento en la grada mientras el calendario aprieta cada vez más.






