Arsenal se enfrenta a Ipswich en la Carabao Cup: un duelo de rachas
Arsenal se estrena en la Carabao Cup en un Portman Road encendido y ante un rival que llega con el pecho hinchado. El vigente campeón de la Premier League visita el martes al recién ascendido Ipswich Town, con una racha de seis victorias seguidas en todas las competiciones… pero aún con una espina clavada: no levanta este trofeo desde 1993.
Entonces mandaban Paul Merson y Steve Morrow, y el rival en la final era Sheffield Wednesday. Desde aquel título, cuatro finales perdidas, la última la temporada pasada ante Manchester City. Demasiado tiempo para un club que se ha acostumbrado a pelear por todo.
Ahora, la historia vuelve a cruzar a Arsenal con Ipswich en la Carabao Cup. La única vez que se vieron las caras en este torneo fue en las semifinales 2010-11: 1-0 para los Tractor Boys en Suffolk, remontada por 3-0 en el Emirates para apagar el sueño azul. Esta vez, el morbo lo pone Chuba Akpom, delantero de Ipswich y canterano gunner, que podría medirse por primera vez al club en el que creció.
Un Ipswich valiente, pero con grietas atrás
El contexto en Portman Road invita a una noche agitada. Ipswich ha regresado a la élite sin complejo alguno. Arrancó la Premier con victoria ante Sunderland, se cargó a Leicester en la copa y viene de un triunfo dramático frente a Crystal Palace, decidido con un gol de Zian Flemming en el minuto 90 tras la expulsión en la primera parte de Axel Disasi.
El equipo de Gary O'Neil compite, muerde, se suelta en ataque. Pero paga un precio atrás: todavía no ha dejado su portería a cero y ha encajado nueve goles en sus últimos tres partidos. Un dato que pesa cuando delante aparece uno de los ataques más profundos del país.
En el apartado físico, Ipswich llega sin grandes sorpresas. Jack Taylor (rodilla) y Azor Matusiwa (muslo) siguen fuera y aún no han debutado esta temporada. Emersonn se marchó con molestias en el cuádriceps ante Crystal Palace, aunque el propio O'Neil dejó caer que probablemente habría rotado igual. Todo apunta a que Zian Flemming, habilitado para jugar con Ipswich pese a haber participado ya en el torneo con Burnley, ocupará su sitio en punta.
El once probable de los locales dibuja un 4-2-3-1 agresivo: Walton; O'Shea, Diop, Greaves, Davis; Palacios, Nunez; Philogene, Enciso, Maeda; Flemming.
Arteta rota, pero no afloja
Al otro lado, Arsenal llega con un plan muy distinto, pero con la misma exigencia. Mikel Arteta encadena seis victorias de seis, incluida la Community Shield, y aterriza en Suffolk con una defensa casi blindada: cinco porterías a cero en seis partidos. El único gol encajado no ha frenado la sensación de control.
El último capítulo llegó en Sunderland, donde los goles de Bruno Guimaraes y Bukayo Saka en la segunda parte sellaron un 2-0 tras un penalti polémico que David Raya detuvo. Si gana en Portman Road, Arsenal firmará siete triunfos consecutivos para arrancar la campaña por primera vez desde la temporada 2004-05. Ese dato pesa. Y se nota en la confianza con la que se mueve el grupo.
Las bajas, sin embargo, obligan a ajustar. William Saliba sigue fuera por problemas de espalda y no se espera su regreso hasta dentro de un par de meses. Ben White se suma a la lista tras retirarse con molestias en la ingle ante Sunderland. Cristhian Mosquera es duda y Arteta prepara una revolución: se esperan cerca de nueve cambios en el once.
La portería de copa seguirá en manos de Kepa Arrizabalaga, mientras que Viktor Gyokeres apunta a ser la referencia ofensiva. A su espalda, un bloque de rotación que, aun así, intimida: Kepa; Timber, Konsa, Gabriel, Hincapie; Zubimendi, Guimaraes; Madueke, Merino, Eze; Gyokeres. Pocas concesiones, incluso cuando el técnico mueve casi todo.
Un choque de rachas y recuerdos
La última vez que se enfrentaron, en abril de 2025, Arsenal arrolló 4-0 a Ipswich en Premier League. El contexto ahora es otro: eliminatoria a partido único, estadio volcado, sin VAR y con Peter Bankes al silbato. Un detalle nada menor en un torneo donde un error arbitral puede cambiar un cruce entero.
Ipswich llega con la energía del recién llegado que se siente capaz de todo, pero con una defensa que se tambalea. Arsenal aterriza con la solidez de un campeón que quiere recuperar un trofeo olvidado desde hace más de tres décadas.
Portman Road ya conoce noches grandes. La cuestión es si este Arsenal, en plena marcha triunfal, permitirá que la Carabao Cup se convierta en otro capítulo inolvidable para los Tractor Boys o si usará este viaje a Suffolk para dar otro golpe de autoridad a una temporada que amenaza con ser larga… y muy seria.






