Al-Nassr y el autogol que congeló la fiesta de coronación
Las calles de Riad estaban listas para la historia. Banderas, bocinas, camisetas amarillas por todas partes. La ciudad esperaba una noche de coronación para Al-Nassr. Pero el título tendrá que esperar. Un 1-1 contra el eterno rival Al-Hilal obligó a guardar el champán en la nevera y dejó al líder con una mezcla amarga de dominio, error y desilusión.
Un autogol que congela una fiesta
Todo parecía encaminado. El equipo de Jorge Jesus tenía la liga en la mano hasta el minuto 98. Entonces llegó el caos.
Un saque de banda largo, potente, aparentemente inofensivo. Un balón bombeado al área que Bento, el guardameta brasileño de Al-Nassr, midió mal en el peor instante posible. Bajo presión, erró el cálculo y la jugada terminó en un autogol que silenció el estadio. El murmullo se convirtió en incredulidad. La grada, lista para celebrar el título, se quedó helada.
Hasta ese momento, Al-Nassr había manejado el clásico con autoridad, apoyado en el gol de Mohamed Simakan en la primera parte, que había puesto el partido y la liga de cara. El plan funcionaba. El rival, sometido durante muchos tramos. El trofeo, prácticamente encarrilado.
Ese balón mal defendido lo cambió todo.
El empate deja a Al-Nassr aún en lo más alto y en una posición de fuerza en la tabla, pero con una tarea pendiente muy clara: deberá vencer a Damac FC en la última jornada para asegurar matemáticamente el campeonato. Nada de celebraciones anticipadas. Toca sufrir un poco más.
La noche dura de Ronaldo
El golpe no fue solo deportivo. Fue emocional. Y tuvo un rostro muy concreto: Cristiano Ronaldo.
Sustituido en el minuto 83 por Abdullah Al-Hamdan, el capitán vivió el desenlace desde el banquillo. Cuando llegó el autogol, las cámaras lo captaron desplomado sobre el asiento, la mirada perdida, los ojos vidriosos. Lágrimas contenidas mientras el peso de los puntos perdidos caía sobre sus hombros.
No era para menos. Había sido una noche de casi para él. Un disparo lejano, espectacular, había obligado a Yassine Bounou a una gran intervención en una de las acciones del partido. El balón no quiso entrar. Y el fútbol, caprichoso, castigó después al equipo con una jugada absurda en el descuento.
Cristiano, a sus 41 años, no se esconde. Ni en la euforia ni en la frustración.
Del banquillo al mensaje de desafío
Tras el pitido final, mientras el estadio digería el mazazo, el portugués cambió el gesto. Del abatimiento pasó al modo capitán.
Poco después, apareció en redes sociales con un mensaje directo para vestuario y afición. En Instagram escribió: “The dream is close. Heads up, we have one more step to take! Thank you all for the amazing support tonight!”. Un grito de resistencia. El sueño está cerca, falta un paso, cabeza alta.
El título no se perdió. Solo se aplazó. Y Ronaldo lo sabe.
Una semana que puede ser histórica
El empate ante Al-Hilal no borra el contexto: Al-Nassr sigue a las puertas de una temporada gigantesca. La entidad mira ya a una semana que puede entrar en la leyenda del club.
El escenario es tan inusual como tentador. El sábado 16 de mayo, Al-Nassr disputará la final de la AFC Champions League Two frente al japonés Gamba Osaka. Ese mismo día, unas horas antes, Al-Hilal se medirá a Neom en liga. La combinación de resultados abre una posibilidad tan curiosa como potente: que Al-Nassr sea proclamado campeón doméstico mientras está jugando su final continental.
Imagínese la escena: el equipo peleando un título internacional, la afición pendiente también del marcador del eterno rival, y la opción real de celebrar dos coronas en un mismo día. Dos trofeos, una fecha, una ciudad.
Pero para que ese guion se cumpla, hay una condición innegociable: el vestuario debe levantarse del golpe sufrido ante Al-Hilal, cerrar la herida del autogol de Bento y transformar la frustración en combustible competitivo.
Riad ya estaba preparada para una fiesta. Quizá se adelantó unas horas. O unos días. La pregunta es clara: ¿está listo Al-Nassr para convertir esta decepción en el impulso definitivo hacia una de las semanas más grandes de su historia?






