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Zinedine Zidane, nuevo seleccionador de Francia

Zinedine Zidane ya tiene, por fin, el banquillo que llevaba años esperando. El mito de Les Bleus ha sido nombrado nuevo seleccionador de Francia en sustitución de Didier Deschamps, cerrando así una de las historias peor guardadas del fútbol moderno.

El exentrenador del Real Madrid vuelve a la primera línea tras cinco años alejado de los banquillos. Vuelve para dirigir la camiseta que marcó su vida. Y lo hace en un momento clave: Francia aún digiere la decepción de su eliminación en semifinales del último Mundial y necesita un nuevo impulso para el próximo ciclo.

Fin de una era, inicio de otra

Deschamps se marcha después de 14 años al frente de la selección. Catorce años de estabilidad, resultados y una imagen reconstruida tras etapas convulsas. Bajo su mando, Francia conquistó el Mundial de 2018 y volvió de forma sostenida a la élite competitiva.

Ahora, el testigo pasa a manos de un hombre que simboliza tanto o más que su antecesor. Zidane compartió vestuario con Deschamps en aquella Francia campeona del mundo en 1998. Hoy le releva como seleccionador. El círculo se cierra.

La Federación Francesa de Fútbol lo hizo oficial a través de la cuenta de la Equipe de France en X con un mensaje tan sencillo como contundente: “ZINEDINE ZIDANE, NEW [MANAGER] OF THE FRENCH NATIONAL TEAM”. El secreto, por fin, dejaba de serlo.

“No hay nada más grande que la selección francesa”

Zidane fue presentado este martes por la mañana en una rueda de prensa especial. Sin estridencias, pero con la serenidad de quien sabe que está donde siempre quiso estar.

“Es una gran fuente de orgullo”, afirmó sobre el hecho de asumir el cargo de seleccionador. Lo repitió con otras palabras, pero con la misma idea de fondo: “Lo he dicho muchas veces: no hay nada más grande que la selección francesa. Es una alegría y, obviamente, un gran orgullo convertirme en el seleccionador de esta selección”.

No se quedó ahí. También subrayó el peso del desafío: “Es también una responsabilidad. Quiero dar las gracias al presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, al comité ejecutivo y a la Federación por su confianza y reconocer los 14 años de servicio de Didier y su cuerpo técnico”.

Hubo espacio para un recuerdo más íntimo: “Tengo un pensamiento especial para todos mis entrenadores. No hace falta decirlo: tengo grandes ambiciones para la selección francesa”.

Cinco años de espera por un solo banquillo

Zidane llevaba desde 2021 sin entrenar, cuando cerró su segunda etapa en el Real Madrid. Durante este tiempo, no han faltado ofertas. Él mismo lo reconoció. Las rechazó todas.

“El único que quería después de mi experiencia en el Real Madrid era esto”, confesó. “Estoy realmente feliz. Estoy listo para el desafío, me motiva. Lo sé desde que era niño: empecé en las categorías inferiores, pasé por todas las etapas hasta llegar a la absoluta, la cima. Lo único que me motiva es poder trabajar para este equipo y verlo seguir ganando”.

El mensaje fue claro: “Dirigir a Francia es lo único que quería hacer después de mi experiencia en el Real Madrid. Rechacé ofertas para ser seleccionador de Francia”. No había plan B. Solo paciencia.

El respaldo de la Federación

Philippe Diallo, presidente de la Federación, subrayó la dimensión del momento. “Es un momento excepcional. Hacía 14 años que la federación no estaba en posición de nombrar a un nuevo seleccionador”, recordó.

Diallo no quiso olvidar a Deschamps: “Durante 14 años llevó a la selección francesa a la cima. Restauró la imagen de Les Bleus en el terreno de juego. Es importante que se reconozca su trabajo”.

El relevo, así, llega con respeto y con una línea de continuidad en cuanto a exigencia. Cambia la figura en el banquillo, no el listón.

Un palmarés que impone

Zidane aterriza como seleccionador con una etiqueta difícil de discutir: uno de los mejores entrenadores del mundo, pese a su ausencia reciente en la élite. Sus credenciales hablan por él.

Con el Real Madrid conquistó tres Champions League consecutivas, algo inédito en la era moderna. A eso sumó dos títulos de La Liga, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes. Una colección de trofeos que muy pocos pueden exhibir.

Y antes de eso, fue uno de los grandes futbolistas de la historia. Campeón del mundo con Francia en 1998, Ballon d’Or ese mismo año, símbolo de una generación que cambió el lugar de la selección en el mapa del fútbol.

Rumbo a la Eurocopa 2028

Zidane comienza ya a preparar el gran objetivo del nuevo ciclo: la Eurocopa 2028, que se disputará en Reino Unido e Irlanda. El listón es altísimo. Francia no solo compite para estar, compite para ganar.

El reto es doble: mantener la voracidad de un grupo acostumbrado a las grandes citas y, al mismo tiempo, refrescar la estructura tras tantos años bajo la misma voz. Zidane conoce la casa, conoce la presión y conoce el camino hacia los títulos.

Su regreso al banquillo no es un simple movimiento nostálgico. Es una apuesta en firme por un entrenador que ya demostró que sabe gestionar estrellas, vestuarios complejos y noches de máxima tensión.

Ahora lo hará con el escudo que siempre llevó más cerca del corazón. Y la pregunta ya no es si estaba destinado a dirigir a Francia. La verdadera incógnita es cuántos capítulos de gloria le quedan por escribir con Les Bleus.