West Bromwich Albion pierde a Mikey Johnston por lesión
West Bromwich Albion pierde a Mikey Johnston para un “periodo prolongado” por una nueva lesión de tobillo que vuelve a frenar su temporada antes casi de empezar.
El centrocampista de 27 años apenas ha disputado un partido este curso, el duelo de Carabao Cup ante Rotherham United, después de que el club lo hubiera declarado apto tras la fractura de tobillo sufrida en febrero en un encuentro de Championship frente a Oxford.
Una esperanza que se ha desmoronado rápido.
Una lesión que no da tregua
“Es una lesión compleja”, explicó el director médico de Albion, Tony Strudwick, en la web del club, dejando claro que no puede fijar “un calendario específico” para el regreso de Johnston.
El diagnóstico recuerda por qué el caso preocupa tanto dentro del vestuario. “Mikey sufrió una fractura inicial en el tobillo en Oxford. Esa fractura sanó y nos permitió trabajar con él durante la pretemporada con una carga reducida”, detalló Strudwick.
El plan parecía funcionar. Johnston sumó 45 minutos ante Notts County y otros 45 frente a Coventry, además de 25 minutos contra Peterborough. Después llegaron 30 minutos de acción competitiva ante Rotherham. Todo apuntaba a una reincorporación progresiva, calculada, sin prisas.
Hasta que el tobillo volvió a hablar.
Johnston empezó a sentir dolor de nuevo y una nueva resonancia reveló otra lesión en la misma zona. El club decidió entonces acudir a la máxima referencia posible: “Hemos consultado a dos de los mejores especialistas de tobillo del país y ahora sigue un plan de tratamiento que no implica cirugía”, añadió el responsable médico.
Un golpe para un jugador asentado
La noticia llega en un momento clave para la carrera de Johnston en The Hawthorns. El futbolista se incorporó definitivamente a West Bromwich Albion desde Celtic en agosto de 2024, después de un préstamo de cuatro meses que convenció al club para apostar por él a largo plazo.
Desde su llegada inicial, el centrocampista ha disputado 99 partidos con la camiseta de Albion en todas las competiciones, consolidándose como una pieza reconocible del proyecto.
Ahora, el contador se detiene. Sin plazos, sin fechas marcadas en rojo en el calendario, con un tobillo que vuelve a poner a prueba su resistencia física y mental.
La temporada avanza. La pregunta es si Johnston podrá volver a tiempo para influir en ella. Y, cuando lo haga, qué versión de sí mismo será capaz de ofrecer.






