VfB Stuttgart y la oferta récord a Deniz Undav antes del Mundial
En Stuttgart corren contra el reloj. Si VfB no logra un acuerdo con Deniz Undav antes de que el delantero se marche al Mundial, las conversaciones se detendrán “por el momento”. Y ese matiz temporal lo cambia todo: cualquier ampliación más allá de 2027 quedaría fuera de la mesa este verano, abriendo la puerta a un escenario que inquieta al club. A partir del 1 de enero, el internacional alemán será libre para negociar con cualquier otro equipo. Sin traspaso. Sin red.
La reacción en las oficinas no se ha hecho esperar. Según Bild, la cúpula de VfB prepara una segunda propuesta, mejorada, que quiere poner delante del jugador antes del fin de semana. La primera, presentada a comienzos de mayo, fue rechazada: un contrato de tres años, ampliable hasta 2030. Demasiado poco para el hombre que ha tirado del carro esta temporada.
Una apuesta económica sin precedentes
Alexander Wehrle, CEO, y Fabian Wohlgemuth, director deportivo, lideran unas negociaciones que han entrado en terreno decisivo. El consejo de supervisión ya habría dado luz verde a la nueva oferta, que rompe los moldes internos del club.
El paquete sobre la mesa incluye un salario base de entre 5,5 y 6 millones de euros por temporada, por encima de los 4,5 millones actuales, y una prima de fichaje de 3 millones. Cifras que convierten la propuesta en la más alta en la historia de VfB. Un mensaje claro: el proyecto deportivo pasa por Undav y el club está dispuesto a pagar por ello.
El delantero, por su parte, ha transmitido a la directiva que se ve en un futuro a largo plazo en Stuttgart. Él y su familia se sienten asentados tanto en el vestuario como en la ciudad. No busca escapar. No necesita cambiar de aires. Pero el fútbol de élite no se mueve solo por sentimientos.
Sus números hablan por él: 25 goles y 14 asistencias en la temporada. Un registro que no pasa desapercibido y que ya ha despertado el interés de clubes extranjeros con más músculo financiero. VfB lucha no solo contra el calendario, sino contra un mercado dispuesto a tentar a su estrella con contratos aún más suculentos.
Estrella en Stuttgart, revulsivo en la selección
El contraste entre su estatus en el club y en la selección es llamativo. En VfB es el hombre franquicia; con la Mannschaft, Julian Nagelsmann lo ve, de momento, como un arma desde el banquillo. Kai Havertz sigue instalado como delantero centro titular y, en los últimos amistosos, Undav incluso ha aparecido por detrás de Nick Woltemade en la rotación.
El dato sorprende. Woltemade, delantero técnico pero espigado, atraviesa dificultades en Newcastle United y su hoja de servicios goleadora está lejos de la de Undav. Aun así, Nagelsmann ha mantenido su jerarquía. Sobre el papel.
Porque cuando el balón echó a rodar en el segundo amistoso ante Ghana, Undav volvió a inclinar la balanza. Fue decisivo. El tipo de actuación que obliga a revisar planes y roles. Tras el encuentro, pese a la asignación clara de papeles por parte del seleccionador, el delantero de VfB no escondió su ambición: quiere ser titular.
Ahí se tensó ligeramente la cuerda. Nagelsmann respondió con unas declaraciones desafortunadas dirigidas al atacante, palabras que levantaron cejas y que el propio técnico reconoció después como un error. Llegó la disculpa, en privado, cara a cara. Undav confirmó que la relación entre ambos sigue intacta.
Entre el cariño de Stuttgart y el canto de sirena del mercado
El escenario es nítido: un delantero en su pico de forma, un club que le ha dado el foco y el cariño que buscaba, una selección donde todavía pelea por derribar la puerta del once titular y un mercado internacional que aguarda, paciente, a partir de enero.
VfB ya ha mostrado sus cartas con una oferta récord y un mensaje inequívoco: Undav es el proyecto. Ahora la pelota está en los pies del delantero. ¿Elegirá blindar su futuro en Stuttgart o dejará que el Mundial abra un escaparate que puede cambiarlo todo?






