Van Persie defiende a Sterling tras críticas en Feyenoord
En el último día de la temporada, con el subcampeonato en juego, Robin van Persie decidió mover ficha. Raheem Sterling, discutido, cuestionado y observado con lupa en los Países Bajos, recibió una titularidad poco habitual y más de 70 minutos sobre el césped en la victoria de Feyenoord ante Zwolle que aseguró el segundo puesto.
No fue un partido perfecto del inglés. Tampoco un desastre. Un encuentro “mixto”, como admitió el propio Van Persie. Pero el técnico aprovechó la ocasión para cambiar el foco: menos análisis de pases fallados y más reflexión sobre cómo se está tratando a una de las grandes figuras de la última década en el fútbol europeo.
“Ha tenido mala suerte en algunos momentos”, explicó el entrenador tras el encuentro. “Pero también ha habido varias acciones en las que se ha colocado muy bien. En la segunda parte, por ejemplo, cuando hace un gran desmarque hacia dentro”.
A partir de ahí, Van Persie dejó de hablar del partido y se metió de lleno en el debate de fondo. “Personalmente, me cuesta mucho con el cinismo que le rodea. Creo que lo que corresponde es respeto. En cualquier caso, no me gusta el cinismo. No soporto toda la atmósfera que hay alrededor de él”.
Un palmarés que exige respeto
Van Persie no hablaba de un jugador cualquiera. Sterling aterrizó en Róterdam con un perfil enorme, arrastrando años de élite en Liverpool, Manchester City y Chelsea, múltiples títulos de Premier League y una carrera consolidada con la selección de Inglaterra.
Para el técnico de Feyenoord, esa trayectoria debería pesar más que su adaptación irregular a la Eredivisie. “Ha marcado 200 goles en Inglaterra y ha jugado 82 partidos internacionales”, recordó, casi como un recordatorio público de quién es exactamente el futbolista al que se está sometiendo a juicio permanente. “Y eso es independientemente de que pienses que juega bien o no”.
El mensaje era claro: los números están ahí, inamovibles. Más de una década en la cima. Títulos, goles, noches grandes. Y, sin embargo, en los Países Bajos, una parte de la opinión pública parece haber reducido el debate a su rendimiento inmediato en Feyenoord.
Van Persie fue directo: considera que el entorno neerlandés ha sido demasiado rápido en minusvalorar a Sterling. “Creo que, como nación futbolística, a veces nos pasamos con eso”, apuntó. Para él, no se trata solo de crítica deportiva, sino de una forma de trato que roza la falta de respeto hacia un jugador que, por currículum, debería ser considerado un fichaje de escaparate para la liga.
Críticas, protección y cultura futbolística
En el fondo, Van Persie abrió un melón incómodo: la cultura del análisis y la crítica en el fútbol neerlandés. El exdelantero de Arsenal y Manchester United fue tajante al valorar cómo se ha gestionado el caso Sterling desde su llegada a Róterdam. “Pienso que la manera en que manejamos esto como nación futbolística es realmente muy mala”, sentenció.
Para el técnico, hay una línea que se ha cruzado. La exigencia es parte del juego; el desgaste constante, no. “Todo el mundo tiene que saber cuál es su lugar en eso”, añadió, apuntando tanto a medios como a aficionados. A su juicio, se ha instalado un tono de sorna y desconfianza que no solo no ayuda al jugador, sino que distorsiona la percepción de su verdadera dimensión.
El contraste es evidente: mientras en Inglaterra se le mide por títulos y cifras, en los Países Bajos se le ha encasillado rápido como un fichaje que no termina de arrancar. Van Persie, que conoce mejor que nadie lo que significa vivir bajo los focos, ha decidido plantarse.
Silencio de Sterling, respaldo del vestuario
Tras el triunfo ante Zwolle, Sterling optó por el silencio. No habló con la prensa. Ninguna frase, ninguna réplica a las críticas que le han acompañado durante la temporada. Solo gestos y un partido correcto en un día importante para el club.
Van Persie, en cambio, sí habló. Y dejó claro que su defensa pública no se quedará en la sala de prensa. Reveló que piensa abordar el tema directamente con el jugador en una reunión interna del equipo. “Voy a hablar de eso con él esta noche”, adelantó. “Cenamos esta noche con el grupo. Entonces tomaré un momento con él”.
No se trata solo de táctica o minutos de juego. El técnico quiere que Sterling se sienta protegido, arropado, valorado por el vestuario y por el club, aunque el ruido exterior haya marcado su primer año en Róterdam.
La temporada se cierra con Feyenoord segundo y Sterling todavía bajo la lupa. Van Persie ya ha elegido bando: el del respeto a la carrera de un futbolista que ha vivido en la élite durante más de diez años. La próxima pregunta es si el entorno neerlandés está dispuesto a hacer lo mismo.






