Simons y su lucha por la recuperación tras la lesión
La rotura de ligamentos le arrancó todo de un plumazo. Temporada con Tottenham, remate agónico por la permanencia en la Premier League y un Mundial de verano con Países Bajos en el que se veía con peso real dentro del equipo. Todo se esfumó en Molineux.
La lesión dejó a Simons fuera del resto de la campaña, en pleno sufrimiento de los Spurs por mantenerse en la élite inglesa, y también del viaje mundialista a Norteamérica, donde la selección neerlandesa terminó cayendo en la tanda de penaltis ante Marruecos en su primera eliminatoria directa. Él lo vio todo desde fuera, con la rodilla destrozada y el calendario convertido en enemigo.
Roberto De Zerbi logró el objetivo mínimo: la salvación de Tottenham en la última jornada. Países Bajos, en cambio, hizo las maletas demasiado pronto. Para Simons, el golpe fue doble. Deportivamente y en lo íntimo.
Ahora, con la pretemporada en marcha, el neerlandés ha reaparecido en el podcast The Sports Agents para contar cómo va realmente su recuperación. Y ahí se ve el giro de perspectiva de un futbolista que ha tocado uno de los fondos más temidos por cualquier profesional.
“Cuando te dicen cuánto va a durar esta lesión, para mí los dos primeros días fueron realmente duros”, admite. Es el impacto inicial, la montaña que de repente aparece delante. “Pero después de eso, me dije a mí mismo: no te pongas la presión muy, muy alta, y estoy viendo mejoría cada día, y eso es algo que me hace muy feliz”.
La rotura de ligamentos le ha robado el que habría sido su segundo Mundial. En Qatar, hace cuatro años, apenas tuvo un papel secundario. Esta vez, la sensación era otra. “Este Mundial fue un poco diferente porque sentía que realmente podía ayudar al equipo a lograr el objetivo”, explica. No era solo un torneo más; era la oportunidad de consolidarse como pieza importante de la Oranje.
En Molineux, el momento de la lesión cambió por completo su escala de valores. Del césped al día a día más básico, sin filtros. “Tengo que ser feliz solo por volver a caminar, ir al baño e incluso tomar una bebida con mi familia. Eso fue algo que realmente se me metió en la cabeza”. De pensar en finales y títulos a celebrar poder levantarse de la silla sin ayuda.
El horizonte competitivo, sin embargo, sigue lejano. Todo apunta a que Simons no volverá a vestir la camiseta de Spurs en lo que queda de año natural. El club maneja plazos prudentes y su regreso se proyecta hacia 2027, un calendario que obliga a armarse de paciencia y a reconstruirse paso a paso.
La Premier League no espera a nadie. Simons, mientras tanto, ha decidido no correr contra el reloj, sino contra sus propios límites. Cuando vuelva, lo hará después de haber ganado primero la batalla más silenciosa: la de volver a sentirse futbolista.






