Sam Johnstone se une a Celtic para competir en la portería
Sam Johnstone vuelve al primer plano. El exguardameta de la selección de Inglaterra ha llegado a Celtic cedido por una temporada desde Wolverhampton Wanderers, en una operación que apunta directamente al corazón de la portería del campeón escocés.
A sus 33 años, el inglés no llega como simple fondo de armario. Llega para competir de lleno con el internacional finlandés Viljami Sinisalo, actual referencia bajo palos del equipo de Glasgow. El mensaje es claro: nadie tiene el puesto garantizado.
Johnstone, que suma cuatro internacionalidades con Inglaterra y disputó su último partido con los Wolves en marzo, vio cómo su protagonismo en la Premier League se desvanecía tras perder la titularidad en diciembre en un equipo finalmente descendido. Desde la eliminación en la FA Cup ante Liverpool no había vuelto a jugar. El salto a Celtic le ofrece algo que necesitaba con urgencia: escenario, exigencia y minutos.
“Estoy encantado de estar aquí y con muchas ganas de empezar”, afirmó el portero, que se formó en Manchester United y pasó por Aston Villa, West Bromwich Albion y Crystal Palace antes de recalar en Wolverhampton.
No necesitó grandes discursos para aceptar el reto. Solo una llamada terminó de subrayar lo que ya intuía.
Joe Hart, leyenda reciente de la portería de Celtic, le marcó el tono. “No necesitaba que nadie me convenciera, pero Joe Hart me llamó el otro día para reiterarme qué lugar es este, lo gran grupo que hay y cómo los aficionados son increíbles”, explicó Johnstone en los medios del club. Si alguien sabe lo que significa resistir la presión en Glasgow, es él.
El inglés apenas ha necesitado unas horas en Lennoxtown para medir la magnitud del paso que ha dado. “Escuchas hablar del tamaño del club, sabes del tamaño del club, pero solo con estar aquí un día te das cuenta de lo grande que es. Y de la presión por ganar, que es lo que me gusta: presión por ganar, presión por rendir, y todos queremos levantar trofeos”, remarcó.
La portería de Celtic cambia de era
La llegada de Johnstone se produce tras el adiós forzado de Kasper Schmeichel. El danés había sido el número uno desde el verano de 2024, pero disputó su último encuentro en febrero y posteriormente se retiró debido a una lesión de hombro. Un vacío de jerarquía que el club necesitaba cubrir con urgencia.
Martin O’Neill no dudó en la elección. “Es un guardameta de calidad, con una experiencia excelente al máximo nivel”, valoró el técnico sobre Johnstone. “Creo que será una incorporación muy buena para nuestro grupo de porteros”. Palabras que suenan a confianza, pero también a exigencia inmediata.
El vestuario sabe que la posición es demasiado delicada como para relajarse. Johnstone lo asume y abraza ese contexto. “Todo el mundo sabe que los grupos de porteros son muy unidos. Trabajamos juntos cada día y ojalá yo pueda ayudar a Vil y él pueda ayudarme a mí. Nos vamos a empujar y apoyar mutuamente, junto al resto de porteros y de entrenadores de porteros”, señaló.
Competencia directa, ambiente cerrado, foco constante. Exactamente lo que buscaba.
Un reto a la altura de la presión
Celtic no negocia con la palabra transición. Ni en la liga, ni en las copas, ni en Europa. La exigencia es inmediata. Ganar hoy, ganar mañana, ganar siempre. Johnstone lo sabe y, lejos de huir, se ha presentado en Glasgow reclamando esa presión como combustible.
La temporada dictará sentencia: ¿será el inglés quien se adueñe de la portería en un club que no perdona el error, o convertirá su duelo con Sinisalo en una batalla que marque el pulso del año en Celtic Park?






