Cómo las reglas financieras de la Premier League protegen a los 'Big Six' y obligan a Aston Villa y Newcastle a vender jugadores clave
Con la ventana de transferencias cerrada hasta enero, clubes como Aston Villa y Newcastle, que aspiran a más, sienten el peso de las nuevas regulaciones financieras de la Premier League.
En la apertura de la temporada pasada, aficionados de ambos equipos coreaban "Premier League, corrupta como pocas". La razón era clara: Villa y Newcastle se consideran víctimas de las llamadas Reglas de Ganancia y Sostenibilidad (PSR), que limitan sus posibilidades en el mercado.
Eddie Howe, entonces entrenador de Newcastle, afirmó: "El problema con estas restricciones es tener que vender jugadores que no quieren irse y no poder fichar para mejorar el equipo. Estos problemas no desaparecerán para nosotros".
Unai Emery, entrenador de Villa, también expresó su frustración: "Las reglas financieras condicionaron nuestra inversión este verano. Fueron creadas para evitar quiebras, pero deberían revisarse porque limitan a clubes con buena gestión que no pueden soñar con objetivos más altos".
La Premier League implementó un nuevo sistema financiero para la temporada 2026-27, pero algunos creen que no reducirá la brecha económica entre clubes como Villa y Newcastle y los gigantes de la liga.
Un sistema cerrado para proteger a los grandes
Las PSR llegaron en 2013 como respuesta a las normas de Juego Limpio Financiero (FFP) de la UEFA. Estas limitaban pérdidas máximas en £105 millones durante tres años, buscando evitar riesgos financieros extremos y mantener la competitividad.
No obstante, esta cifra nunca se ajustó por inflación, dificultando que nuevos dueños puedan invertir fuerte para escalar posiciones. Por ejemplo, tras ser comprado por el Fondo de Inversión Pública Saudí en 2021, Newcastle no pudo gastar tanto como los Big Six (Manchester United, Liverpool, Arsenal, Tottenham, Chelsea y Manchester City) debido a menores ingresos.
Kieran Maguire, del podcast The Price of Football, explicó a GOAL: "Estas reglas han impedido que clubes con nuevos dueños ambiciosos inviertan como lo hicieron Roman Abramovich o Sheikh Mansour para convertirse en campeones recurrentes".
Esto alimenta la sensación de que hay una normativa para los grandes y otra distinta para el resto. El verano pasado no cambió esa percepción.
Ventas forzadas y reconstrucciones
Newcastle y Villa tuvieron que desprenderse de jugadores importantes para equilibrar sus cuentas. Newcastle vendió a Anthony Gordon, Bruno Guimaraes y Sandro Tonali después de perder a Alexander Isak el verano anterior. Villa, por su parte, perdió a seis titulares desde la final histórica de la Europa League contra Freiburg, incluyendo a Emiliano Martínez, Lucas Digne y Morgan Rogers, vendido a Chelsea, que ni siquiera jugará la Champions League esta temporada.
Los seguidores de Villa se sintieron aún más frustrados al ver cómo Tottenham, tras dos temporadas terminando 17º, realizó un gasto descomunal en fichajes.
Jugadores y valor en el mercado
Villa y Newcastle gastaron mucho en salarios, llegando a destinar más del 90% de sus ingresos a sueldos. Además, hasta este verano, Villa tenía fama de no saber vender bien. Ni uno ni otro pueden acumular jugadores como Chelsea o City, que recuperan dinero con facilidad incluso en fichajes fallidos.
Maguire comentó: "Los jugadores son como obras de arte, no tienen un valor acordado. Aunque la UEFA tiene reglas estrictas sobre intercambios simultáneos, la Premier League es más flexible, lo que permite realizar operaciones que parecen convenientes para cumplir con el control de costes".
Las nuevas reglas, reemplazando PSR por el Ratio de Coste de Plantilla (SCR) y la Sostenibilidad y Resiliencia Sistémica (SSR), limitan el gasto en plantilla al 85% de los ingresos relacionados con el fútbol y al beneficio/pérdida neta en ventas, frente al 70% de la UEFA para equipos europeos.
Richard Masters, CEO de la Premier League, explicó: "Queremos que los clubes tengan más libertad para invertir con el tiempo y competir. El SCR está diseñado para reforzar el equilibrio competitivo".
La liga asegura que evaluar temporada a temporada permitirá una aplicación más rápida y fomentará una gestión financiera responsable en tiempo real.
¿Competencia real o negocio cerrado?
Curiosamente, Newcastle y Villa apoyaron las nuevas normas, pero Steve Parish, presidente de Crystal Palace, cree que pronto surgirán críticas similares a las que hubo con PSR. Parish anticipa que la venta constante de talentos juveniles será necesaria para equilibrar cuentas, un punto débil de las reglas anteriores.
Además, señaló que clubes aspiracionales como Brentford, Brighton, Bournemouth, Fulham y Leeds votaron en contra del SCR, lo cual debería alertar.
Masters advirtió que eliminar controles financieros causaría caos y mayor desigualdad en la Premier League. Destacó los éxitos recientes de Villa y el proceso de cambio en Newcastle, resaltando la emoción que genera la liga.
Pese a ello, muchos seguidores dudan de la verdadera igualdad. El club con mayor gasto salarial ganó seis de los últimos nueve títulos, lo que pone en cuestión la credibilidad y competitividad.
Maguire concluye que la pasión de los hinchas por su equipo prevalece sobre cuestiones éticas o financieras, y que la audiencia seguirá alta pese a estas polémicas.
Así, aunque algunos vean la Premier League como "corrupta", la mayoría de fans de los grandes están satisfechos y probablemente seguirán apoyando igual en el futuro próximo.






