Raúl Jiménez se lesiona antes del derbi de Black Country
Wolves llega tocado al derbi de Black Country del domingo ante West Bromwich Albion. Pierde a su referencia en ataque. Pierde a Raúl Jiménez.
El delantero mexicano, de 35 años, se dañó la rodilla izquierda en la derrota por 1-0 ante Everton en la Carabao Cup, el miércoles. Tuvo que abandonar el campo y encendió todas las alarmas en Molineux.
César Peixoto no esconde la preocupación, pero tampoco entra en pánico. El técnico de Wolves aún no puede precisar cuánto tiempo estará fuera su ‘9’, aunque sí dejó claro que el calendario, por una vez, juega a su favor.
“Raúl se ha lesionado la rodilla. No es demasiado grave. Pero todos estamos frustrados porque es un jugador clave para nosotros”, explicó en BBC Radio WM.
“Estará fuera unas semanas. Pero tenemos este parón de selecciones para que se recupere, así que se quedará con nosotros”.
El golpe llega en pleno momento de reencuentro del mexicano con la afición de Molineux. Desde su regreso este verano tras tres años en Fulham, Jiménez ha marcado tres goles: dos de penalti y uno, el más celebrado, el domingo pasado, cuando firmó en los minutos finales el tanto de la victoria en el campo de Sheffield United. Era su primer gol en jugada abierta desde su vuelta.
Justo cuando empezaba a encadenar minutos, ritmo y confianza, la rodilla dijo basta.
Un derbi que sigue esperando a Raúl
El duelo ante West Bromwich Albion tenía un componente especial para el delantero. Aún no ha disputado un derbi de Black Country. Se perdió los dos de la temporada 2020-21, en plena era post-Covid, tras la fractura de cráneo sufrida frente a Arsenal. Aquel golpe marcó su carrera. Este nuevo contratiempo le vuelve a dejar a un lado en una de las citas más calientes del año para Wolves.
Peixoto fue preguntado tras el encuentro en el Hill Dickinson Stadium si se había planteado reservar a Jiménez pensando precisamente en el derbi. El portugués fue claro:
“Tenía que jugar para mantener el ritmo de cara al domingo”.
La apuesta salió cara. Wolves pierde a su hombre más experimentado en ataque justo antes de un partido que se juega tanto en la grada como en el césped. El técnico, eso sí, se aferra al parón internacional como margen para no alargar el drama.
“Estas cosas pueden pasar en un partido o en un entrenamiento. No controlamos este tipo de cosas”, lamentó.
Ahora, el reto es inmediato y exigente: encontrar, en cuestión de días, un nuevo líder ofensivo para un derbi que no espera a nadie. Jiménez, otra vez, tendrá que verlo desde fuera. Y Wolves, otra vez, deberá demostrar si sabe vivir sin él en el momento más caliente del calendario.






