Irlanda enfrenta la Nations League sin Séamus Coleman
La primera lista de Heimir Hallgrímsson para la nueva ventana de Nations League llega con un golpe emocional: no está Séamus Coleman. El eterno capitán, 37 años, se queda fuera de los partidos ante Kosovo, Israel y Austria. No es un adiós, pero sí una pausa que pesa.
Coleman sigue sin club tras su salida de Everton al final de la pasada temporada. Hallgrímsson, sin embargo, insiste en que la puerta no se cierra. “Ni Séamus ni Robbie Brady tienen club, así que los dejamos fuera para este campamento”, explicó el seleccionador. Y fue más allá: Coleman no se ha entrenado con ningún equipo y, según el técnico, resultaría injusto para los demás. La decisión, en buena parte, ha sido del propio lateral. Sentarse, recuperar sensaciones, volver cuando esté en igualdad de condiciones.
Un hueco atrás y una nueva cara: Liam Kitching
La baja por lesión del capitán Nathan Collins, con problemas en la pantorrilla y unas cinco semanas estimadas de ausencia, abre paso a otro perfil: Liam Kitching. Nacido en Inglaterra pero elegible por Irlanda, el defensa de Sheffield United se suma al grupo para reforzar la zaga.
En la lista de centrales y laterales aparecen nombres ya asentados y otros que buscan consolidarse: James Abankwah (Udinese), Joel Bagan (Cardiff City), Jimmy Dunne (Queens Park Rangers), John Egan (Hull City), Ryan Manning (Southampton), Jake O’Brien (Everton), Dara O’Shea (Ipswich Town) y Liam Scales (Celtic). Un bloque amplio, con mezcla de experiencia en Championship, Premier League y fútbol europeo.
Debut a la vista para Owen Elding y apuesta por Bosun Lawal
Arriba, el gran foco está en Owen Elding. El exatacante de Sligo Rovers, ahora en Hibernian en la Premiership escocesa, está listo para su primer partido con la absoluta. Un salto importante para un jugador que ha ido creciendo lejos de los grandes focos, pero al que Hallgrímsson ve preparado.
En el centro del campo, una de las decisiones más llamativas es la presencia de Bosun Lawal como mediocampista, acompañado por Harvey Vale y Jayson Molumby. Hallgrímsson no esconde lo que piensa de él: “Lo valoramos tan alto que sentimos que es necesario tenerlo cerca del grupo”. El problema es que Lawal está lesionado. Aun así, el seleccionador prefiere integrarlo ya en la dinámica, aunque su participación en minutos sea una incógnita.
El resto de la sala de máquinas la completan Finn Azaz (Southampton), Conor Coventry (Charlton Athletic), Jason Knight (Bristol City) y Jamie McGrath (Hibernian), además del ya mencionado Molumby (West Bromwich Albion). Un núcleo con buen ritmo de club y perfiles mixtos: llegada, trabajo sin balón y algo de creatividad entre líneas.
Sammie Szmodics se queda fuera de la citación, mientras que Rocco Vata regresa tras superar una lesión. Otro guiño al futuro.
El frente de ataque: juventud, movilidad y competencia
En la delantera, Hallgrímsson apuesta por un grupo dinámico y versátil: Owen Elding (Hibernian), Adam Idah (Swansea City), Jack Moylan (Cardiff City), Chiedozie Ogbene (Lincoln City), Troy Parrott (Real Betis), Rocco Vata (Watford) y Tom Cannon (Sheffield United).
Idah llega con la responsabilidad de transformar en gol el progreso que ha mostrado en club. Parrott, ahora en LaLiga con Real Betis, busca trasladar su evolución técnica y táctica a la selección. Ogbene aporta velocidad y desborde, mientras que Cannon y Moylan se juegan un sitio estable en las rotaciones ofensivas. Vata, recién recuperado, representa la chispa de talento joven que Irlanda necesita consolidar.
Bajo palos, la competencia también está bien definida: Caoimhin Kelleher (Brentford), Max O’Leary (West Bromwich Albion) y Gavin Bazunu (Bolton Wanderers) formarán el trío de porteros. Kelleher parte con ventaja por jerarquía reciente, pero la pugna no está cerrada.
Israel llega fuerte; Kosovo, en plena tormenta interna
Al otro lado del tablero, los rivales también mueven ficha. El seleccionador de Israel, Ran Ben-Shimon, ha citado al carrilero Anan Khalaili, jugador árabe-israelí que ha arrancado con fuerza la temporada en Crystal Palace tras su traspaso de 25 millones de euros desde Royale Union Saint-Gilloise. En Londres, Khalaili trabaja a diario junto a Paddy McCarthy, miembro del cuerpo técnico irlandés. Un cruce de caminos curioso antes de verse las caras en la Nations League.
En la lista israelí también figura Oscar Gloukh, mediapunta de Ajax. El joven talento ya tuvo un guiño reciente con el fútbol irlandés: jugó contra Shelbourne en la ida de la fase previa de la Uefa Conference League, aunque se quedó en el banquillo en la vuelta en Tolka Park. Israel se medirá a Austria en Linz y a Kosovo en Debrecen antes de enfrentarse dos veces a Irlanda, la segunda en Bačka Topola, en Serbia, donde los irlandeses ejercerán de “locales” en el TSC Arena. La web oficial de la federación israelí, mientras tanto, permanece geobloqueada en Irlanda.
Kosovo, en cambio, llega rodeada de ruido. Justo antes de recibir a Irlanda en Pristina el próximo jueves, el vestuario vive una crisis abierta. Varios de sus mejores jugadores han renunciado a la convocatoria en apoyo a Amir Rrahmani, de Napoli. “Después de 10 años, siete como capitán, no formaré parte de la selección de Kosovo mientras la FKK esté dirigida por las personas actuales”, declaró Rrahmani, en un mensaje tan contundente como revelador.
Se cree que el exportero de Ipswich Town, Arijanet Murić, y el centrocampista de Juventus, Edon Zhegrova, también han rechazado acudir con el equipo de Franco Foda. Un problema mayúsculo para Kosovo y una oportunidad evidente para Irlanda en el arranque del grupo.
Calendario y horizonte
El camino irlandés en esta Nations League arranca el jueves 24 de septiembre en Pristina ante Kosovo (19.45 h). Tres días después, el domingo 27, Irlanda se enfrentará a Israel en Debrecen, Hungría, también a las 19.45 h.
Ya en octubre, el jueves 1, llegará el único partido “en casa” en el Aviva Stadium frente a Austria (19.45 h), antes de volver a verse con Israel el domingo 4 en Bačka Topola, Serbia, de nuevo a las 19.45 h.
Sin Coleman, con jóvenes que llaman a la puerta y rivales en situaciones muy distintas, esta ventana dibuja algo más que tres partidos. Marca el tono de una nueva etapa. La cuestión es clara: ¿aprovechará Irlanda este momento para cambiar definitivamente de piel?





