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El plan de Enzo Maresca para la Community Shield y la ausencia de Savinho

El plan de Enzo Maresca para la Community Shield contra Arsenal recibió un golpe inesperado en el tramo final. Savinho no apareció en la última sesión de entrenamiento de Manchester City y encendió todas las alarmas a pocos días del choque en el Principality Stadium de Cardiff.

Según informó Sam Lee, de The Athletic, el brasileño se quedó fuera por enfermedad. Nada de molestias musculares ni decisión técnica: un virus en el peor momento posible para un futbolista de 22 años que venía empujando fuerte para ganarse un sitio en el once.

Mientras el extremo descansaba, el resto del cuadro ofensivo de City sí se dejó ver en la City Football Academy. Jack Grealish volvió a mezclarse con el grupo en busca de su primer minuto con el club en más de un año, después de un calvario de lesiones que lo ha borrado del mapa competitivo. A su lado, Erling Haaland, Jeremy Doku y el fichaje de enero Marc Guehi, todos metidos de lleno en la carrera por una plaza titular en el duelo ante los de Mikel Arteta este fin de semana.

Savinho, entre la enfermería y el mercado

La ausencia de Savinho no solo tiene impacto deportivo. Llega en un contexto de máximo interés desde el norte de Londres. Roberto De Zerbi está muy cerca de lograr su gran objetivo ofensivo: Tottenham avanza hacia un acuerdo total por el atacante, tasado en unas 60 millones de libras.

El club de De Zerbi se ha lanzado al mercado con una agresividad poco habitual para un equipo que viene de dos temporadas consecutivas terminando en el puesto 17 de la Premier League. Dos años coqueteando con el abismo han cambiado la hoja de ruta. Ahora, el plan pasa por reconstruir pieza a pieza hasta volver a mirar hacia la parte alta de la tabla.

Primero, la retaguardia. Tottenham utilizó la primera mitad de la ventana para reforzar la defensa con una batería de incorporaciones: Martin Dubravka, Andy Robertson, Marcos Senesi y Jan Paul van Hecke. Un bloque nuevo atrás para dejar de sufrir en su propia área.

Después llegó el gran golpe en el centro del campo. El club londinense desembolsó alrededor de 185 millones de libras por el doble fichaje de Sandro Tonali y Mateus Fernandes, una apuesta enorme para cambiar el ritmo y la personalidad del equipo desde la sala de máquinas.

Con la defensa remendada y el medio campo blindado, la mirada se ha clavado en el último tercio. Ahí aparece Savinho como objetivo prioritario.

Salidas de peso para financiar la revolución

Para abrir la puerta a operaciones de este calibre, Tottenham también ha tenido que preparar el terreno en sentido contrario. Cristian Romero está a un paso de fichar por Atlético de Madrid, una marcha de enorme calado en el vestuario y en la estructura defensiva. En paralelo, el lateral Djed Spence ultima su salida rumbo a Inter.

Estas ventas deben generar el margen económico necesario para que el club pueda poner a prueba la resistencia de City. No será sencillo. En el Etihad no ven con buenos ojos reforzar a un rival directo sin tener asegurado un relevo de garantías para Savinho, especialmente tras la señal que ha dejado su ausencia por enfermedad justo antes de un título en juego.

Si la negociación se atasca o el precio se dispara, Tottenham ya ha mirado más allá. En la lista aparece otro nombre de primer nivel: Cody Gakpo. El internacional neerlandés gusta mucho en Hotspur Way por su versatilidad y producción ofensiva, pero el escenario es mucho más complejo.

El periodista Ben Jacobs ha explicado que Liverpool no está dispuesto a dejar salir al ex PSV sin haber cerrado antes varias incorporaciones en ataque. Traducido: fichar a Gakpo exigiría una cadena de movimientos que, a estas alturas del mercado, se antoja difícil de encajar.

Último movimiento antes del cierre

El reloj del mercado aprieta y en Tottenham queda una casilla por marcar. Un extremo de élite para completar la reconstrucción ofensiva. Savinho es el elegido. Gakpo, el plan alternativo de lujo.

Mientras Maresca espera noticias del brasileño en la enfermería y decide si arriesga o no en Cardiff, De Zerbi aguarda al otro lado del teléfono, dispuesto a cerrar el golpe final de un verano en el que Tottenham ha pasado de sobrevivir a querer competir de nuevo con los grandes. La pregunta ya no es si irán a por un atacante. La cuestión es: ¿con qué nombre nuevo se presentará Tottenham cuando se baje la persiana del mercado?