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El plan de De Zerbi en Tottenham: Revolución en el centro del campo

Roberto De Zerbi llegó a Londres con fama de revolucionario y Tottenham apenas ha tardado unas semanas en darle las llaves del vestuario. Primero tocó la defensa. Ahora, el epicentro del cambio se ha desplazado al corazón del equipo: el doble pivote.

El club del norte de Londres ha cerrado sus quinto y sexto fichajes del verano con dos nombres que no pasan desapercibidos: Mateus Fernandes, procedente de West Ham United, y Sandro Tonali, desde Newcastle United. Dos centrocampistas para redibujar, de golpe, el plan de juego del italiano.

De la salvación a la idea: el 4-2-3-1 toma forma

De Zerbi utilizó sus primeros siete partidos en la Premier League como técnico de Spurs para apagar incendios. El objetivo era claro: alejarse del descenso. El estilo, en ese tramo, podía esperar.

Pero el historial del entrenador no engaña. Sus equipos, en Brighton & Hove Albion y en Marseille, se construyeron sobre una mezcla muy definida: dominio de la posesión, presión alta y cambios de ritmo violentos hacia un fútbol directo cuando se abría la autopista.

La seña de identidad fue el famoso “press-baiting”: sacar el balón jugado desde atrás con patrones milimetrados, tentar al rival para que salte a presionar y, en el momento justo, romper líneas y atacar espacios como si se tratara de un contragolpe. Una trampa táctica repetida una y otra vez.

Ese cóctel de control y verticalidad aleja a Spurs de la etapa de Thomas Frank y los devuelve a un terreno más cercano a los días atrevidos del predecesor danés, Ange Postecoglou. La comparación estadística lo respalda: el Brighton 2022/23 de De Zerbi y el Tottenham 2023/24 de Postecoglou se movieron en parámetros muy parecidos de velocidad directa hacia portería y número de pases por secuencia. Capaces de acelerar como una flecha o de cocinar jugadas con paciencia.

Para sostener ese modelo, el centro del campo es innegociable. De Zerbi necesita mediocentros con energía y agresividad, pero también finos técnicamente: capaces de jugar de primera bajo presión en la fase de “press-baiting” y de lanzar pases verticales y urgentes cuando el equipo pisa el acelerador.

En Brighton tuvo a Alexis Mac Allister y Moisés Caicedo, una pareja que terminó en la élite con Liverpool y Chelsea. En Londres, el reto es que Fernandes y Tonali repliquen ese impacto.

Por qué Tonali y Fernandes encajan en el “De Zerbi-ball”

Basta cruzar sus números con los de los mediocentros más utilizados por Spurs en la 2025/26 para entender el movimiento del club.

La presión feroz es un rasgo no negociable del técnico. No es casualidad que Conor Gallagher se convirtiera en pieza clave como mediapunta en el tramo final del curso pasado. De Zerbi quiere gente que muerda arriba, que convierta cada pérdida del rival cerca del área en una ocasión latente.

En los gráficos de la Premier League 2025/26, la zona noble —arriba a la derecha— señala a los jugadores que combinan muchas recuperaciones de balón en campo rival con un alto volumen de balones sueltos ganados. Tonali y Fernandes se mueven precisamente en ese cuadrante. Llegan para sumar colmillo sin balón.

Con la pelota, el contraste es igual de contundente. En las métricas que miden entradas al último tercio y precisión de pase, ambos se sitúan por encima de la mayoría de centrocampistas de la liga y también de las opciones más habituales de Spurs la temporada pasada. Más pases completados, más progresión hacia zonas de peligro, sin perder limpieza técnica.

La tabla comparativa por 90 minutos es reveladora. En pases completados hacia el último tercio, Tonali (13,24) y Fernandes (10,30) mejoran a perfiles como Sarr, Gray, Palhinha o Bentancur. En pases hacia delante, el italiano alcanza 16,81 y el brasileño 12,65, con una precisión en juego abierto de 84,8% y 87,8% respectivamente. Números que no sólo elevan el nivel actual de Tottenham, sino que se acercan a los registros de Mac Allister y Caicedo en el Brighton 2022/23, referencia absoluta del modelo De Zerbi.

La conclusión es clara: no se trata de retoques. Es un cambio de motor.

Fernandes, el cerebro creativo que no tenía Spurs

Mateus Fernandes llega para ocupar un rol que el plantel apenas ofrecía: un mediocentro con alma de mediapunta.

Es un centrocampista creativo, con capacidad para golpear en largo, filtrar pases al espacio y romper líneas en conducción. Un perfil más cercano a un “10” que a los interiores de trabajo que ya conocía el Tottenham. Sus cifras lo respaldan.

En la comparación con los mediocentros del club en 2025/26, Fernandes destaca en ocasiones creadas y regates intentados. Sus 32 ocasiones generadas y 31 intentos de desborde superan de largo a Sarr, Gray, Palhinha y Bentancur. Y todo eso en un contexto poco amable: un West Ham muy conservador que terminó descendiendo.

Si ese talento se traslada a un equipo de iniciativa, con un plan agresivo y posicional como el de De Zerbi, la lógica apunta a un salto aún mayor en su producción ofensiva. En un 4-2-3-1, puede ser el mediocentro que rompe el molde: el que se incrusta por dentro, acelera el juego entre líneas y encuentra al mediapunta o al punta con pases que rompen defensas.

Tonali, el destructor con mando en plaza

Sandro Tonali aterriza para ocupar el otro vértice del doble pivote. Su papel se parece más al de Caicedo en aquel Brighton: un mediocentro de contención, capaz de barrer metros, ganar duelos y sostener al equipo cuando este se expone.

Pero no es un simple recuperador al estilo más clásico de Joao Palhinha o Rodrigo Bentancur. Su lectura del juego y su atrevimiento con balón encajan con el matiz que busca De Zerbi: un “6” que destruye, sí, pero que al mismo tiempo piensa hacia adelante.

Sus datos de posesiones ganadas en el último tercio, volumen de pases hacia delante y entradas al tercio final lo colocan en la élite del perfil que demanda el italiano. Tonali puede ser el que tapa la espalda de los laterales cuando el equipo arriesga en salida, el que sale de la presión con un pase tenso hacia el mediapunta, el que convierte una recuperación en campo rival en un ataque en tres toques.

Un centro del campo con pulso de revolución

Más allá de las tablas y los gráficos, hay un elemento intangible que une a De Zerbi, Tonali y Fernandes: la sensación de urgencia, de juego hacia adelante, de no conformarse con administrar ventajas.

Los dos fichajes representan justo eso. Son futbolistas que no se esconden, que interpretan el centro del campo como un lugar desde el que cambiar partidos, no sólo para equilibrarlos. En un verano en el que Tottenham ya había reforzado la zaga con Marcos Senesi, Andy Robertson, Martin Dubravka y Jan Paul van Hecke, el salto al medio cierra el círculo de la reconstrucción inmediata.

El 4-2-3-1 del italiano ya tiene su columna vertebral: una defensa remozada y un doble pivote que combina presión, pase y verticalidad. El resto del equipo girará alrededor de esa idea.

La pregunta, ahora, no es si Spurs se parecerá al Brighton de autor que maravilló a la liga. La cuestión es cuánto tardará este nuevo centro del campo en imponer su ley en la Premier League.