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Pep Guardiola y la selección inglesa: ¿un regreso posible?

La herida aún escuece. Inglaterra se quedó a un paso de la final del Mundial, derrumbada por la remontada tardía de Argentina en semifinales, y el debate ha estallado con fuerza: ¿es Thomas Tuchel el hombre adecuado para seguir al mando?

En medio del ruido, un nombre vuelve a imponerse sobre todos: Pep Guardiola.

El acuerdo que estuvo hecho… hasta que no lo estuvo

Según informó The Athletic, la Federación Inglesa (FA) no solo tanteó a Guardiola en el pasado. Fue más allá. El técnico catalán llegó a tener un “acuerdo verbal” para convertirse en seleccionador de Inglaterra y suceder a Gareth Southgate.

Todo estaba encaminado. La FA veía en él la pieza definitiva para dar el salto que la selección llevaba años buscando. Guardiola, por su parte, estaba dispuesto a asumir el reto. Pero el guion cambió cuando decidió prolongar su etapa en Manchester City. El compromiso con el club se impuso y la puerta de la selección inglesa se cerró en seco.

Con Guardiola fuera de la ecuación, la FA giró el timón y eligió a Thomas Tuchel, nombrado oficialmente en enero de 2025.

Un Mundial que lo cambia todo… o quizá no

La derrota ante Argentina ha desatado la tormenta. Se cuestiona el plan de Tuchel, sus decisiones tácticas y la incapacidad del equipo para sostener una ventaja en un partido de este calibre. Inglaterra se adelantó, tuvo el partido en la mano y acabó arrollada por el empuje albiceleste en los minutos finales.

Las críticas no han tardado. Parte de la opinión pública pide un relevo inmediato y sueña con un escenario casi perfecto: Guardiola libre, Inglaterra necesitada de un nuevo impulso y un proyecto de talento joven que encajaría con su idea de juego.

El contexto alimenta la fantasía. Guardiola terminó su etapa en Manchester City al final de la pasada temporada y ahora está sin equipo. Según las mismas informaciones, “presumiblemente” seguiría interesado en el cargo, habiendo aceptado ya en su día, al menos de palabra, hacerse cargo de la selección.

La pregunta es obvia. ¿Está Inglaterra dispuesta a romper con Tuchel para abrirle la puerta?

Cláusulas, excepciones y una semifinal que lo cambia todo

La respuesta, por ahora, apunta a un no rotundo.

El contrato de Tuchel con la FA incluía cláusulas de salida consensuada. Eran una especie de red de seguridad para ambas partes, pero con una condición muy clara: solo podían activarse si Inglaterra caía eliminada antes de los cuartos de final del Mundial.

Ni siquiera ahí acababa la letra pequeña. Cuando se vio que el camino de Inglaterra pasaba casi con total seguridad por un duelo de octavos ante México en el Estadio Azteca, se introdujo una exención adicional. La FA asumía que aquel partido sería una prueba de máxima exigencia. Tuchel la superó: victoria 3-2 en Ciudad de México y billete a cuartos.

A partir de ese momento, el escenario contractual cambió. Con Inglaterra instalada entre las ocho mejores y, después, alcanzando las semifinales por cuarta vez en su historia, las cláusulas de ruptura quedaron automáticamente desactivadas.

En términos estrictos, Tuchel ha cumplido con lo pactado. Y eso pesa.

La FA se blinda con Tuchel… y mira a la Euro 2028

Lejos de dar señales de ruptura, la FA ha reiterado su respaldo al técnico alemán tras la eliminación. El mensaje es claro: decepción por el desenlace, sí, pero no ruptura de proyecto.

No es una postura improvisada. A principios de año, la Federación ya había decidido atar a Tuchel a largo plazo, ampliando su contrato para garantizar que siguiera al frente de la selección hasta la Euro 2028. No es una confianza de circunstancia; es una apuesta estratégica.

Tuchel, además, no ha dado muestras de querer salir corriendo. Al contrario. Se ha mostrado cómodo en el cargo y ha rechazado tentaciones de peso. En enero dijo no a un acercamiento de Manchester United, que tanteó su situación tras la destitución de Ruben Amorim. El alemán eligió seguir con Inglaterra y con el plan que se había trazado con la FA.

Guardiola espera, Inglaterra decide

Hoy, Guardiola es un agente libre con un historial que seduce a cualquier federación. Inglaterra ya estuvo a un paso de tenerlo en su banquillo y el contexto, tras la semifinal perdida, vuelve a colocar su nombre en el centro de la escena.

Sin embargo, el marco contractual, la trayectoria del equipo en el torneo y la apuesta pública y privada de la FA por Tuchel apuntan a continuidad. Habrá revisión interna tras el Mundial, como marca el protocolo, pero todo indica que el alemán seguirá al mando.

Guardiola, mientras tanto, observa el tablero desde fuera. Ya supo lo que era tener un pie dentro de la selección inglesa. Ahora, la cuestión no es si él estaría dispuesto. La cuestión es otra: ¿se atreverá la FA a romper su propio plan para abrirle, de nuevo, la puerta?