Patrick Vieira, nuevo seleccionador de Senegal: regreso a casa
Patrick Vieira vuelve a casa. No como aquel niño que se marchó de Dakar rumbo a Francia, sino como nuevo seleccionador de Senegal, llamado para liderar una reconstrucción cargada de presión y expectativas. La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) ha confirmado su nombramiento como relevo de Pape Thiaw, destituido tras una etapa tan exitosa como polémica.
Un campeón del mundo para un banquillo en llamas
Vieira, de 50 años, nació en la capital senegalesa pero construyó su leyenda con la camiseta de Francia. Formó parte de la histórica generación que levantó el Mundial de 1998, el primero en la historia del fútbol francés, y también del equipo que conquistó la Euro 2000. Más de 100 internacionalidades avalan su peso en la élite.
Ahora, ese bagaje aterriza en un contexto delicado. Thiaw llevó a Senegal al título de la Africa Cup of Nations 2025, pero la gloria duró poco: el trofeo fue retirado y entregado a Marruecos después de que jugadores y cuerpo técnico senegaleses abandonaran el campo a mitad de partido. Aquel gesto desencadenó una tormenta deportiva y política.
El crédito de Thiaw terminó de agotarse en el Mundial 2026. Senegal cayó en octavos de final, eliminada por Bélgica tras un 3-2 que confirmó una salida prematura y dejó muchas dudas sobre el rumbo del equipo. La crítica fue feroz. La destitución, cuestión de tiempo.
La FSF ha presentado la llegada de Vieira como un “movimiento estratégico” para “instalar una estructura técnica de alto nivel, en línea con las ambiciones deportivas del país”. No se trata solo de cambiar de seleccionador. Es un intento de reset total.
De Cannes a la cima de Europa
La carrera de Vieira como futbolista es un manual de éxito. Debutó en Francia con Cannes antes de dar el salto a la Serie A, primero con AC Milan. El gran giro llegó cuando Arsène Wenger lo llevó al Arsenal, donde se transformó en uno de los mediocentros más dominantes de su generación.
Entre 1996 y 2005, Vieira se convirtió en el corazón competitivo del Arsenal. Ganó tres títulos de Premier League, incluido el legendario campeonato de los “Invincibles”, y se consolidó como símbolo de carácter y liderazgo. Después, regresó a Italia para jugar en Juventus y, más tarde, en el Inter, antes de cerrar su carrera en 2011 con Manchester City.
Su currículum como jugador le da una autoridad automática en cualquier vestuario. En Senegal, donde el talento no falta, esa figura de referente puede marcar la diferencia.
Una carrera en los banquillos en constante movimiento
El salto al banquillo llegó en 2016, en un escenario poco habitual para una leyenda europea: la Major League Soccer. En New York City FC comenzó a construir su identidad como técnico, con una propuesta reconocible y cierto éxito en la liga estadounidense.
Nice lo devolvió al fútbol francés en 2018. Más tarde, dio el paso a la Premier League como entrenador de Crystal Palace, donde dejó momentos de buen fútbol y también etapas irregulares. Sus últimas experiencias han sido breves: un año en Strasbourg y otro en Genoa.
No es un novato, pero tampoco un técnico consagrado. Llega a la selección de Senegal con un recorrido amplio, aunque marcado por ciclos cortos y decisiones rápidas de los clubes. El reto ahora es distinto: menos calendario, más gestión de picos de rendimiento y, sobre todo, de presión nacional.
Un nuevo ciclo con fecha en el calendario
La FSF ha adelantado que “la fecha de la presentación oficial y los próximos pasos en la instalación” de Vieira se comunicarán más adelante. Mientras tanto, el reloj ya corre.
El próximo gran examen está claro: las eliminatorias de la AFCON 2027, que se disputarán en la ventana internacional de la FIFA entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre de 2026. El sorteo ya ha dibujado el camino: Senegal se medirá a Mozambique, Sudán y Etiopía en la fase de grupos.
No es un grupo sencillo ni imposible. Es, sobre todo, un escenario perfecto para medir el impacto inmediato de Vieira: su capacidad para ordenar, convencer y reactivar a una selección que viene de un título retirado y de un Mundial decepcionante.
El hijo de Dakar vuelve al punto de partida, esta vez al mando. La pregunta ya no es qué fue como jugador. Es qué tipo de selección será Senegal bajo su autoridad. Y cuánto tardará en demostrarlo.






