Mykhailo Mudryk regresa al Chelsea: ofertas y análisis de Alonso
Mykhailo Mudryk ha vuelto a ser futbolista. No en el papel, sino en la realidad: botas, vestuario, compañeros, aficionados en el aeropuerto y un entrenador de élite observándole cada movimiento. Y, al mismo tiempo, un futuro completamente abierto.
El extremo de Chelsea, de 25 años, ya está habilitado para competir después de que la FA y la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) dieran por cerrado el proceso disciplinario en su contra tras una apelación, lo que ha supuesto el fin anticipado de una sanción de cuatro años. Con el caso resuelto, el mercado ha reaccionado de inmediato.
Un regreso bajo los focos
Mudryk se ha incorporado a la gira de pretemporada de Xabi Alonso en Hong Kong. Su aterrizaje no fue discreto: fue rodeado por aficionados nada más pisar la terminal el lunes, una escena que recuerda el impacto que generó su fichaje en enero de 2023 procedente de Shakhtar Donetsk.
Alonso no ha ocultado su entusiasmo por poder trabajar con el internacional ucraniano, al que ha definido como un “jugador especial”. Sin embargo, esa admiración no garantiza nada. Dentro del club insisten en que aún no existe una decisión definitiva sobre si el extremo se quedará, saldrá cedido o será traspasado.
De momento, el mensaje interno es claro: todas las opciones están sobre la mesa y no hay prisa.
Un caso que cambió con el tiempo
Mudryk llevaba apartado del día a día de Chelsea desde diciembre de 2024. Entrenaba en solitario, lejos del grupo, tras conocerse un positivo por meldonium en un control realizado en octubre de ese año. La sustancia, prohibida desde 2016, está asociada a la mejora de la resistencia en deportistas.
El jugador, por el que Chelsea pagó 62 millones de libras, siempre defendió que nunca consumió a sabiendas dicho producto. El giro decisivo llegó con un cambio en los procesos de análisis de WADA: con los criterios actuales, la muestra de 2024 ni siquiera habría sido considerada una infracción. Ese matiz técnico ha terminado reabriendo la puerta de su carrera.
Ahora, esa puerta conduce directamente a Hong Kong, donde Mudryk ha volado el fin de semana acompañado del nuevo fichaje Danny Welbeck. El club y Alonso han acordado darle margen para readaptarse al ritmo del grupo antes de tomar cualquier decisión deportiva.
El mercado se mueve: Lampard, atento
Mientras Mudryk vuelve a tocar balón con sus compañeros, su nombre circula con fuerza en los despachos. Varios clubes ya han contactado con Chelsea para explorar una operación.
Entre ellos aparece Coventry, dirigido por un viejo conocido de Stamford Bridge: Frank Lampard. El técnico inglés ya tuvo a Mudryk a sus órdenes en su segunda etapa en el banquillo de Chelsea, donde el ucraniano disputó ocho partidos bajo su mando. Esa breve experiencia parece suficiente para que Lampard vea en él una oportunidad si se abre la puerta de salida.
No es el único pretendiente. Dos clubes más de la Premier League han preguntado por la situación del extremo, y desde Europa se han interesado al menos otros tres equipos. No hay ofertas públicas ni subasta declarada, pero el interés es real y sostenido.
Tiempo para decidir… pero no para dormirse
En Chelsea se respira una mezcla de alivio y cautela. Alivio, porque un activo de 62 millones recupera su condición de elegible tras un proceso largo y complejo. Cautela, porque el club no quiere precipitarse con un futbolista que ha pasado meses entrenando en solitario y que ahora debe recuperar sensaciones, confianza y ritmo competitivo.
Alonso, recién instalado en el proyecto, sabe que tiene entre manos un perfil diferente. El plan inmediato pasa por observarle de cerca en los entrenamientos, medir su respuesta física y mental, y ver cómo encaja en la estructura del equipo durante la gira.
Mudryk ya conoce el escenario: se le ha comunicado que puede quedarse en la plantilla, salir cedido o ser traspasado. No hay ultimátum, pero sí una certeza: cada sesión de esta pretemporada cuenta.
El balón ha vuelto a rodar para él. La cuestión, ahora, es en qué estadio seguirá haciéndolo cuando arranque la temporada.






