Mourinho y el Real Madrid: Un mensaje claro en pretemporada
El Real Madrid de José Mourinho dejó otra señal de autoridad en su preparación veraniega. Victoria cómoda, minutos medidos al milímetro y un mensaje claro del técnico portugués: el equipo todavía está en construcción, pero el listón interno ya está por las nubes.
Un golpe temprano de Mbappé marca el camino
El partido se rompió casi antes de empezar. En el minuto 6, un mal pase atrás de Schallenberg fue un regalo envenenado que Kylian Mbappé no desaprovechó. El francés olió el error, se lanzó sobre el balón y batió a Loris Karius con la frialdad de los grandes delanteros. Ventaja temprana y sensación de control inmediato.
El dominio blanco se tradujo en el segundo tanto al 20’. Esta vez, a balón parado. Arda Güler puso un córner medido y Huijsen se impuso por arriba para cabecear a la red. Un gol de central clásico, de área pequeña, que consolidó la superioridad del Madrid cuando el encuentro aún buscaba ritmo.
Debuts, calor extremo y un mensaje al vestuario
La tarde no fue solo de goles. También fue día de estrenos. En el minuto 60, Mourinho dio entrada a Cucurella y Diomande, que se vistieron por primera vez de blanco en partido. El técnico, sin embargo, evitó personalizar elogios.
“En este momento es difícil hablar individualmente porque estamos creciendo como equipo”, explicó en Realmadrid TV. “Aquí solo tenemos buenos jugadores, muy buenos jugadores y jugadores muy, muy, muy buenos. De la combinación del trabajo de estos jugadores tenemos que crear un equipo muy, muy bueno. Eso es lo que intentamos hacer y creo que estamos dando los pasos correctos para lograrlo”.
El contexto no ayudaba a los recién llegados. Doble sesión diaria, mañana y tarde, con un calor sofocante. Entrenan primero con el grupo principal y luego, por la tarde, con el pequeño grupo que se ha incorporado ahora. Mourinho no escondió la dureza del plan.
“También estoy muy contento con los que llegaron los últimos. No es fácil saltar directamente a entrenamientos de alta intensidad como los que estamos haciendo. No es fácil tener dobles sesiones por la mañana y por la tarde, con un calor increíble. El entrenamiento de las 17.00 es realmente duro, y ellos han llegado con una mentalidad top”, remarcó.
Espí cierra el marcador y Mourinho maneja el reloj
Con el duelo encarrilado, el Madrid no levantó del todo el pie. La presión siguió y el tercero terminó cayendo. En el minuto 57, el recién ingresado Espí apareció para sentenciar: buen centro de Carreras desde la banda y definición certera del atacante para poner el 3-0 definitivo.
Más allá del resultado, el partido fue un laboratorio físico y táctico. Mourinho repartió esfuerzos con precisión: 45 minutos para Mbappé y Konaté, mientras que Jude Bellingham, Cucurella y Diomande dispusieron de 30 minutos cada uno. Nada fue casual.
“La cuestión de los 45 minutos para Mbappé y Konaté o los 30 para Bellingham, Cucurella y Diomande son cosas que analizamos científicamente con los datos que tenemos”, detalló el técnico. “Y con el factor más importante, que es la propia experiencia del jugador, el conocimiento que tiene de su propio cuerpo”.
El portugués se marchó del partido con la sensación de haber cumplido el plan de trabajo. Sin euforia, pero con confianza en el camino elegido.
“Creo que hemos llegado a esta buena semana, que es la próxima, en una condición muy aceptable para este momento de la temporada. Vamos a por ello”, lanzó Mourinho, como quien avisa que lo serio está a punto de empezar.






