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Mohamed Salah se une a Trabzonspor: un nuevo capítulo en su carrera

Mohamed Salah ya tiene nuevo puerto. El capitán de Egipto ha elegido el ruido, la pasión y el vértigo de Trabzonspor para el siguiente capítulo de su carrera, y Turquía se lo ha hecho saber desde el primer minuto.

La escena en el aeropuerto Ataturk, en Estambul, habló por sí sola. Cientos de aficionados, banderas al viento, teléfonos en alto, cánticos constantes. Cuando Salah apareció con los colores de Trabzonspor, el murmullo se convirtió en rugido. No era la llegada de un simple fichaje. Era la entrada en escena de una superestrella mundial, tratada como tal: como una estrella de cine.

De icono en Anfield a apuesta total en el mar Negro

Salah, 34 años, cerró al final de la pasada temporada un ciclo de nueve años en Liverpool. Nueve años de cifras descomunales: 257 goles, títulos y un impacto que lo colocó entre las grandes leyendas del club de Merseyside.

En Anfield llegó a ser el jugador mejor pagado de la historia del club, con un contrato firmado en abril de 2025 que rondaba las 400.000 libras semanales. En Trabzonspor las cifras de su nuevo salario no han trascendido, pero su condición de agente libre ha dado margen al club turco para destinar buena parte de su presupuesto directamente a su ficha. Sin traspaso, todo el esfuerzo va a su bolsillo.

La apuesta es clara. Para el club del mar Negro, este es el mayor fichaje de su historia. Por dimensión mediática, por trayectoria, por impacto inmediato en la Super Lig y en Europa. Salah se une así a una lista que ya incluía nombres con pasado en la élite inglesa como Daniel Sturridge y Nicolas Pépé, pero su llegada juega en otra liga.

Un palmarés que pesa

El currículum de Salah no necesita adornos. Con Liverpool levantó dos títulos de Premier League, la Champions League, el Mundial de Clubes, la Supercopa de la UEFA, la FA Cup y dos EFL Cups. A nivel individual, dominó Inglaterra: cuatro veces Bota de Oro de la Premier League y tres veces elegido mejor jugador del año por la asociación de futbolistas profesionales, en 2018, 2022 y 2025.

En Europa, sus 50 goles en Champions lo sitúan en la mesa de los grandes goleadores de la era moderna. Y aun así, su historia en Liverpool no terminó con un abrazo colectivo, sino con fricción. Tras una temporada 2024-25 descomunal —29 goles y 18 asistencias en un equipo campeón de liga—, su protagonismo se redujo drásticamente en la campaña siguiente, marcado por un desencuentro con el entonces técnico Arne Slot.

Cuando anunció con un año de antelación que no renovaría y abandonaría Liverpool antes de que concluyera su ampliación de contrato de dos años, el mundo del fútbol se lanzó a una sola pregunta: ¿dónde jugaría Salah después?

Del sueño de Besiktas al golpe de Trabzonspor

Su gran Mundial con Egipto, que alcanzó por primera vez los octavos de final antes de caer por la mínima ante Argentina, reactivó el mercado. En Turquía, los focos apuntaron pronto a Besiktas. Durante semanas se habló de un acuerdo cercano. Pero el dinero rompió la baraja. Las cifras no encajaron y la operación se vino abajo.

Ahí apareció Trabzonspor. Silencioso al principio, decidido después. El club aceleró, ajustó números y llegó donde otros no pudieron. El resultado: acuerdo cerrado y una presentación oficiosa a golpe de redes sociales.

La noche del martes, Trabzonspor encendió la mecha con un vídeo en el que las Pirámides aparecían junto al Papara Park. No hacía falta mucha interpretación. Minutos después, otro mensaje: las negociaciones con Salah habían comenzado. El club incluso señaló el vuelo del miércoles hacia Estambul para que los aficionados pudieran seguir, en directo, la ruta de su nueva estrella.

Desde un jet privado, Salah lanzó el guiño definitivo: “Trabzon, are you ready? See you very soon”. Suficiente para desatar la locura.

Una bienvenida de superproducción

El seguimiento del vuelo no fue un simple juego. Sirvió de convocatoria masiva. A la hora prevista, el exterior del aeropuerto Ataturk ya era una marea granate y celeste. Bengalas, cánticos, bufandas al aire. Cuando Salah cruzó las puertas, el dispositivo de seguridad se quedó pequeño ante la avalancha de aficionados.

El egipcio, sonriendo, se dejó querer. Saludó, posó, mostró los colores de Trabzonspor. La escena fue propia de un estreno de Hollywood, pero con un balón de por medio. El mensaje quedó claro: la ciudad, el club y el país entienden que este fichaje cambia su escala.

Un gigante histórico busca un nuevo impulso

Apodado la “Tormenta del mar Negro”, Trabzonspor es uno de los grandes históricos del fútbol turco. Siete títulos de liga, seis de ellos concentrados en un periodo dorado entre 1976 y 1984. En 2022, el club rompió una sequía de 38 años para volver a coronarse campeón de la Super Lig. Una resurrección que devolvió el orgullo a la ciudad del noreste del país.

Es también uno de los seis únicos clubes que han levantado la liga turca. Pero el reto ahora va más allá de Turquía. La última temporada terminó con Trabzonspor en tercera posición, a ocho puntos del campeón Galatasaray. Ese puesto le abre la puerta a Europa.

El equipo disputará la fase de play-off de la Europa League. Si no logra avanzar a la fase de liga, caerá a la Conference League. En cualquiera de los dos escenarios, Salah tendrá escenario continental para seguir alimentando sus cifras europeas.

Un vestuario que se globaliza

El impacto no será solo mediático. Sobre el césped, Salah se suma a una plantilla que ya tiene nombres reconocibles. En la portería, el cedido de Manchester United, Andre Onana, aporta experiencia de élite. Más arriba, dos de las figuras de Cabo Verde en el último Mundial, Wagner Pina y Sidny Lopes Cabral, añaden energía y recorrido.

Con Salah, el dibujo cambia. Su capacidad para decidir partidos, para condicionar defensas y para atraer marcas liberará espacios y responsabilidades. Para un club que quiere consolidarse como alternativa real a los gigantes de Estambul, es el tipo de golpe que no se da cada verano.

La gran pregunta

Para Salah, este movimiento abre un nuevo frente en su carrera. De la presión constante de la Premier League a un contexto diferente, pero igual de exigente a su manera: un club que vive el fútbol como una religión, una afición que no entiende de medias tintas y un país que ve en su llegada un símbolo de ambición.

Para Trabzonspor, el fichaje es una declaración de intenciones. Han traído a uno de los mayores iconos del fútbol moderno al Papara Park. La cuestión, ahora, ya no es si el impacto será grande.

La cuestión es cuántos títulos puede cambiar. Y cuántas noches europeas escribirá Mohamed Salah bajo la tormenta del mar Negro.