Arteta y Hurzeler: el reencuentro en Brighton
Mikel Arteta llega a la costa sur con todo a favor: líder de la Premier League, pleno de victorias esta temporada y a un paso de igualar un registro que lleva 123 años intacto. Pero el foco, al menos en la previa, no está solo en el césped del Amex Stadium. También mira al área técnica, donde le espera de nuevo Fabian Hurzeler.
La última vez que se vieron las caras allí, en marzo, el técnico de Brighton cargó con dureza contra el estilo de juego de Arsenal tras el 0-1. Aseguró que “solo un equipo intentó jugar al fútbol” y acusó al vigente campeón de “poner sus propias reglas”. Aquellas frases encendieron el debate y dejaron la sensación de que la relación entre ambos quedaba tocada.
Meses después, el tono ha cambiado. Al menos por parte de Arteta.
Respeto mutuo… con matices
Hurzeler no se ha desdicho. Esta semana, preguntado por aquellas críticas, defendió su postura sin dar un paso atrás: “Creo que es muy importante que en el fútbol haya opiniones. Siempre compartiré la mía si me la piden. Pero, al final, felicito a Arsenal por ser campeones merecidos. Lo merecieron”.
Arteta, en cambio, optó por enfriar cualquier tensión. En rueda de prensa, fue directo:
“Todo eso está hecho. Todo eso es pasado”, afirmó.
“Tengo un enorme respeto por Fabian y por lo que ha hecho, y por lo que Brighton ha hecho como club. Es simplemente extraordinario, y mañana va a ser un partido precioso de ver, estoy seguro”.
Sin rencor, sin dardos. Solo elogios para un Brighton que se ha ganado prestigio en la élite inglesa y que ahora vuelve a medir el pulso del campeón.
Un Arsenal lanzado y a un récord histórico
Arsenal aterriza en Brighton en plena racha. Cuatro victorias de cuatro en la defensa del título de la Premier League, que le mantienen en lo más alto de la tabla. A eso se suma el triunfo en el estreno de la Champions League ante Napoli y el pase a la cuarta ronda de la League Cup tras ganar en el campo de Ipswich el martes.
Si se cuenta también la Community Shield frente a Manchester City, el equipo de Arteta encadena siete victorias consecutivas. Una más en el Amex igualaría la mejor arrancada de temporada del club en 123 años.
“Sabemos lo complicado que es ganar un partido de fútbol a este nivel. Así que ganar siete cuenta una historia”, recordó Arteta, citado por AFP.
El técnico español no olvida el contexto reciente: “Después del Mundial había muchas incógnitas sobre cómo iban a reaccionar los jugadores y el equipo. No tuvimos tiempo para trabajar juntos. Pero dije desde el primer día que la actitud y lo que estaba viendo me impresionó mucho. Luego tienes que trasladarlo al rendimiento”.
Y su equipo lo ha hecho. Con autoridad, con continuidad y con la sensación de que todavía tiene margen para crecer.
Max Dowman, la nueva chispa de la cantera
En Ipswich, el protagonista inesperado tuvo 16 años. Max Dowman, mediapunta adolescente, firmó un doblete en su primera aparición de la temporada y dejó claro por qué se le considera una de las grandes promesas jóvenes de la Premier League.
Hasta ahora, el canterano había sido solo un nombre en la lista de suplentes sin minutos en las primeras semanas. Ante Ipswich, transformó la oportunidad en argumento.
Preguntado si el chico había llamado a su puerta para pedir más protagonismo, Arteta respondió con un mensaje que sirve para toda la plantilla: “La mejor manera de llamar a la puerta es hacerlo en el campo, no en la oficina. Así te ahorras las discusiones. Cuando un jugador rinde constantemente en el campo, cada día en los entrenamientos, esa es la mejor manera, la mejor señal para el entrenador”.
Dowman ha levantado la mano. Ahora le toca al técnico decidir cuánto espacio le abre en un vestuario donde la competencia es feroz.
El contrato de Arteta, en segundo plano
Mientras el equipo vuela, el futuro del propio Arteta sigue sobre la mesa. No ha firmado todavía la ampliación de contrato y las conversaciones se alargan desde hace meses. Sin embargo, el entrenador no transmite ni prisa ni inquietud.
“Creo que estamos todos muy alineados, cuando sea el momento adecuado lo cerraremos. No hay nada de lo que preocuparse”, aseguró.
Con el ruido del mercado silenciado y la batalla dialéctica con Hurzeler rebajada, Arsenal llega a Brighton centrado en lo esencial: mantener el ritmo, igualar un récord centenario y reforzar la sensación de que su reinado en la Premier League no ha hecho más que empezar.
La pregunta ya no es si este equipo puede competir. Es cuánto tiempo podrá sostener este nivel. Y qué pasará cuando alguien, por fin, consiga frenarle.





