Merson alerta sobre De Zerbi en Tottenham: críticas peligrosas
Paul Merson no se anduvo con rodeos al analizar el arranque de temporada de Tottenham y, sobre todo, las palabras de Roberto De Zerbi tras el 0-0 ante Nottingham Forest. Más que el punto, lo que le preocupa al exjugador es el ruido que empieza a generar el técnico italiano puertas afuera.
Tottenham sigue sin marcar en la Premier League y terminó el partido sin un solo disparo a puerta. Un dato frío, pero lo que calentó el ambiente fue la rueda de prensa.
De Zerbi apuntó directamente a dos frentes delicados: sus delanteros y el cuerpo médico. Y ahí, para Merson, se cruzó una línea.
“Eso se queda en casa”
Merson fue claro: si fuera aficionado de Spurs, estaría inquieto.
A su juicio, Tottenham incluso tuvo suerte de salir vivo de City Ground. “Si Neco Williams hubiera sido un poco más valiente, Forest gana”, viene a decir. No vio a un Tottenham dominante ni generador de ocasiones claras. Y por eso le chirría que el técnico cargue contra sus atacantes.
Para De Zerbi, el problema está en el último tercio. Reclamó “mejores decisiones” cerca del área rival y más calma cuando el equipo está a punto de fabricar una ocasión importante. Puso ejemplos concretos: el disparo de Omar Marmoush cuando Andy Robertson llegaba por fuera, los centros que se fueron largos al segundo palo de Mathys Tel y Savio, o la jugada en la que Mateus Fernandes, completamente solo para atacar el espacio, no recibió el pase porque el balón fue a Mohammed Kudus antes del cabezazo de Dominic Solanke.
Merson no lo compra. Recuerda que no hubo 20 ocasiones claras ni un portero rival convertido en héroe. Para él, no fue un festival de ocasiones desperdiciadas como para señalar a los delanteros en público.
Y ahí entra en juego el código no escrito del vestuario.
“Eso se dice dentro, no se saca fuera”. Ese es el mensaje de Merson. Criticar a los atacantes y, sobre todo, al cuerpo médico delante de las cámaras le parece una mala señal. Un aviso de lo que puede venir: “De Zerbi se pelea con la gente”, recuerda, subrayando un carácter que ya ha generado fricciones en otros destinos.
El choque con el cuerpo médico, un precedente peligroso
La otra diana de De Zerbi fue el departamento médico. El italiano confesó que “no estaba contento” porque los doctores le dijeron que Savio y Destiny Udogie solo podían jugar 60 minutos. Se vio obligado a sustituirlos y, según él, el equipo perdió “equilibrio” y “conexión” en ese tramo.
Reconoció que Kudus y Robertson entraron bien, pero insistió en que dos cambios obligados en ese momento no fueron lo ideal para el plan de partido. Y remató: no pueden arriesgarse a recaídas porque Savio y Udogie son “cruciales”.
Merson ve ahí algo más que una simple explicación. Se pregunta si el entrenador no está intentando cubrirse las espaldas, dejando claro que las decisiones no fueron suyas. Y lanza un recordatorio incómodo: cuando Enzo Maresca empezó a señalar públicamente al cuerpo médico en Chelsea por condicionar sus cambios, duró pocas semanas más en el cargo.
Para el exinternacional inglés, hay una contradicción de fondo: si el técnico es el que manda, ¿por qué necesita exponer así a su propio staff? Y si realmente no tiene la última palabra sobre cuánto juegan sus futbolistas, ¿qué mensaje lanza hacia arriba, al club?
Paciencia, pero sin milagros
Más allá del ruido, Merson baja el balón al suelo con la tabla en la mano. Tottenham lleva dos temporadas seguidas terminando 17º. No se pasa de eso a pelear por la élite “en un abrir y cerrar de ojos”.
Su diagnóstico es mental: ve un problema de mentalidad más que de sistema. Por eso pide paciencia. Nada de obsesionarse con los ocho puntos de desventaja respecto a Arsenal a estas alturas. Para él, el objetivo realista está en otro sitio: mirar al quinto clasificado y calcular la distancia con ese puesto.
Merson lo dice sin adornos: no ve a Spurs acabando por delante de Man City, Liverpool, Chelsea y Arsenal esta temporada. El reto es meterse en la conversación por Europa, no competir con el bloque duro de la liga.
Un inicio tenso… y un vestuario que mira
De Zerbi insiste en que gestiona a Savio y Destiny Udogie pensando en su “negocio”, en la gestión a largo plazo de jugadores que vienen de problemas físicos. No quiere arriesgar ni un milímetro con dos piezas que considera vitales.
Pero el eco de sus frases va más allá de la táctica y de la preparación física. Cuando un entrenador cuestiona en público las decisiones de sus médicos y, al mismo tiempo, apunta a la toma de decisiones de sus delanteros, el vestuario escucha. Y toma nota.
Tottenham aún está a tiempo de enderezar la temporada. La cuestión es si lo hará con un grupo más unido… o con las primeras grietas ya a la vista.






