Maxence Lacroix: El nuevo fichaje del Chelsea que puede destacar en Fantasy
El verano en Stamford Bridge ha traído un fichaje que interesa tanto a Xabi Alonso como a millones de entrenadores de Fantasy Premier League: Maxence Lacroix. El francés llega con etiqueta de premium en el juego (£6.0m) y una pregunta clara sobre la mesa: ¿vale realmente la inversión para 2026/27?
La respuesta pasa, en gran parte, por el pizarrón de Alonso.
De Crystal Palace a un Chelsea en reconstrucción
Lacroix aterriza en Londres tras dos temporadas muy sólidas en Crystal Palace, donde actuó como central del eje en una defensa de tres dentro de un 3-4-2-1. En la última campaña sumó 154 puntos en Fantasy, séptimo mejor defensa del juego: un gol, dos asistencias, 11 porterías a cero y, sobre todo, 40 puntos de defensive contribution (DC), la estadística que mide acciones defensivas clave.
Su perfil encaja de forma natural con un sistema de tres centrales. Alonso ya utilizó estructuras con carrileros en Bayer Leverkusen, pero serán los amistosos veraniegos del Chelsea los que revelen si el técnico apuesta por esa línea de tres o se inclina por una zaga de cuatro.
Para los mánagers de Fantasy, esa decisión lo cambia todo.
Un especialista en defensive contribution
El dato que realmente distingue a Lacroix no es lo que se ve en los resúmenes, sino lo que sostienen las métricas profundas. Si el sistema de DC hubiera existido en 2024/25, el francés habría sumado 34 puntos en ese apartado, una cifra solo superada por cuatro defensas en toda la liga.
En 2025/26, ya con el DC implantado oficialmente, elevó ese registro hasta los 40 puntos, solo por detrás de dos especialistas del apartado: Marcos Senesi y James Tarkowski (ambos con £6.0m), que alcanzaron 50 y 44 puntos de DC, respectivamente.
Las tablas de las dos últimas temporadas dejan un dato contundente: solo Tarkowski y Lacroix han estado entre los cinco mejores defensas por DC en ambos cursos. No es una racha, es una tendencia.
Para un defensa premium en Fantasy, esa fiabilidad en acciones defensivas se traduce en un suelo de puntos muy alto, especialmente si Alonso arma un Chelsea que defienda arriba y obligue a Lacroix a intervenir constantemente.
Mucho más que un central “correcto” a balón parado
A primera vista, sus cifras ofensivas en Palace no impresionan: un gol y dos asistencias en cada una de sus dos campañas. Nada que ver, aparentemente, con los grandes especialistas del juego aéreo.
Pero el detalle está en los números de fondo. La temporada pasada, Lacroix firmó 15 remates de cabeza a balón parado y 23 tiros procedentes de jugadas de estrategia. Ambos registros lo colocaron entre los diez mejores defensas de la liga en esos apartados.
Son exactamente las mismas cifras de Gabriel, el central del Arsenal (£8.0m), que terminó el curso con tres goles y cinco asistencias. Mismos disparos, muy distinto retorno. El potencial está ahí.
En 2024/25, el francés fue directamente el número uno entre los defensas en tiros a balón parado: 27. Veinte de ellos, remates de cabeza. Nadie remató más de cabeza en situaciones de estrategia en su posición. Esa cifra solo fue igualada por Nikola Milenkovic (£5.5m) y Virgil van Dijk (£6.5m), que con esos volúmenes de remate firmaron cinco y tres goles, respectivamente.
El mensaje es claro: Lacroix genera ocasiones de gol como los grandes especialistas de la liga. Lo que ha faltado hasta ahora es afinar la puntería… o que sus compañeros le encuentren con mayor calidad en el servicio.
El vacío que llega a cubrir en el Chelsea
El contexto del Chelsea subraya aún más su valor potencial. El conjunto londinense ha carecido de un auténtico martillo aéreo en defensa a balón parado. La temporada pasada, solo dos defensas del equipo superaron los tres remates de cabeza en jugadas de estrategia: Trevoh Chalobah (£5.5m) y Wesley Fofana (£5.0m).
Chalobah registró 12 tiros a balón parado, el mejor dato entre los zagueros del club, pero aun así muy lejos de los 23 de Lacroix con Palace. Fofana, por su parte, se quedó en ocho tiros antes de caer lesionado.
El panorama actual abre la puerta de par en par al francés. Chalobah está fuertemente vinculado con una posible salida y Fofana no estará disponible hasta septiembre. En ese escenario, Lacroix podría asentarse como uno de los tres centrales, probablemente junto a Reece James (£5.5m) y Levi Colwill (£5.0m), si Alonso opta por la línea de tres.
Los números del Chelsea explican por qué su fichaje era necesario. James, por ejemplo, intentó 10 tiros a balón parado la pasada campaña… pero ninguno de cabeza. Un dato que retrata a la perfección el tipo de amenaza que le ha faltado al equipo en el área rival.
Colwill apenas tuvo protagonismo el último curso (dos titularidades), por lo que conviene mirar su explosión en 2024/25: 14 tiros a balón parado, nueve de ellos de cabeza, en 35 partidos como titular. Buen registro, pero aún por debajo de la élite.
Lacroix, en esos mismos 35 partidos de 2024/25, firmó 27 tiros a balón parado y 20 remates de cabeza. En 2025/26 repitió 35 titularidades, con 23 tiros y 15 remates aéreos. En promedio, 17,5 remates de cabeza a balón parado por temporada en sus dos últimos cursos, casi el doble que el Colwill titular de 2024/25.
En otras palabras: el Chelsea incorpora al defensa que más se parece, estadísticamente, a los grandes anotadores por arriba de la liga. Y lo hace en un momento en el que sus propios centrales apenas aportaban esa amenaza.
¿Premium inamovible o lujo prescindible?
Todo vuelve al mismo punto: la estrategia de cada mánager para construir la defensa en Fantasy 2026/27.
Quien quiera un activo “set and forget”, de esos que se alinean cada jornada sin pensárselo demasiado para buscar valor en ataque, encontrará en Lacroix un candidato muy serio… siempre que Alonso se decante por una defensa de tres. En ese dibujo, el francés reúne tres virtudes clave: volumen altísimo de DC, titularidad casi garantizada y una amenaza aérea que, con un buen ejecutor de faltas y córners, debería traducirse en goles.
Si, en cambio, el técnico apuesta por una línea de cuatro y reparte más los minutos, la mirada puede bajar un escalón de precio. Ahí aparece Colwill, con sus £5.0m, como alternativa muy interesante si se consolida en pretemporada. Su historial de remate en 2024/25 y su perfil de central zurdo encajan bien en un proyecto que busca estabilidad.
El caso de James es distinto. Más que por sus números a balón parado, su atractivo en Fantasy pasa por su capacidad ofensiva abierta y por una circunstancia que también juega a favor de Colwill: la ausencia de competiciones europeas esta temporada. Menos partidos debería significar menos sobrecarga y, quizá, menos lesiones en una plantilla castigada por los problemas físicos.
Lacroix llega a un Chelsea que necesita carácter y presencia en las dos áreas. En Fantasy, su precio obliga a tomar partido. ¿Es el momento de apostar fuerte por un central que domina el arte de defender… y está a un paso de convertirse en un especialista letal en el área rival?






