Martin O'Neill renueva con Celtic y apaga rumores sobre Robbie Keane
Martin O'Neill seguirá al mando de Celtic. El técnico norirlandés ha firmado un contrato por un año que lo mantendrá en el banquillo de Parkhead hasta la temporada 2026-27, una decisión que consolida la apuesta del club por el hombre que rescató un curso que parecía perdido.
Hace solo unos meses, O'Neill había dejado el cargo cuando Wilfried Nancy recibió el puesto de forma permanente a mitad de la pasada campaña. Parecía un relevo definitivo. No lo fue. Treinta y tres días después, el francés fue destituido y el club volvió a llamar a la puerta del hombre de Derry. O'Neill regresó y cambió el tono de la temporada.
El giro fue radical. Celtic, defensor del título y en plena deriva, recuperó pulso, orden y carácter. La remontada culminó en una última jornada de infarto: victoria ante Hearts en Parkhead y liga sellada sobre la bocina, completando un doblete de Liga y Copa que dio a la afición una de las tardes más memorables de los últimos años.
Ese final encendió una pregunta inevitable: ¿cómo no renovar al técnico que había levantado al campeón cuando se tambaleaba? La directiva ha respondido con hechos. Un año más para O'Neill, tiempo suficiente para comprobar si el impulso del cierre de curso puede transformarse en un proyecto estable.
El anuncio llega tras semanas de rumores intensos en torno a Robbie Keane. El máximo internacional y máximo goleador histórico de la República de Irlanda, libre tras su etapa en Ferencvaros, sonaba con fuerza para el banquillo de Celtic. Su nombre no es ajeno a Parkhead: en 2010 firmó una cesión prolífica como delantero del club, y como entrenador ya sabe lo que es ganar ligas en Israel y Hungría.
El perfil encajaba en muchos sentidos. Exestrella, conexión emocional con la grada, títulos en su currículum. Pero el contexto era mucho más complejo. Parte de la afición mostró un rechazo abierto a su posible llegada por su anterior vínculo con Maccabi Tel Aviv. Un comunicado, atribuido a “docenas” de grupos de seguidores de Celtic, expresaba oposición frontal a su nombramiento.
Mientras el debate crecía fuera del campo, dentro el argumento de O'Neill se hacía más fuerte con cada victoria. El doblete, y sobre todo la forma de conquistar la liga en la última jornada, inclinó la balanza. El club optó por la continuidad del técnico que ya ha demostrado saber manejar la presión extrema en Glasgow.
La decisión cierra, al menos por ahora, la puerta a la era Keane en Celtic Park y refuerza a un entrenador que ha vivido las dos caras del cargo en un mismo año: despedida, regreso de urgencia y consagración con títulos.
Ahora, con un contrato firmado y el ruido del banquillo apagado, la próxima temporada se presenta como un examen directo: ¿puede el Celtic de Martin O'Neill transformar la épica de un final de liga en una hegemonía duradera en Escocia?






