Manu Koné se queda en Roma: el precio frena a la Premier
La novela de Manu Koné ha recorrido medio Europa durante todo el verano. El centrocampista de Roma ha sido vinculado una y otra vez con Manchester United, Chelsea, Arsenal y Manchester City, con ecos constantes tanto en Inglaterra como en Italia. Sonaba a subasta.
Pero el escenario ha cambiado.
Según informa Corriere dello Sport, en el club giallorosso crece la sensación de que Koné seguirá vistiendo de romanista. No es solo deseo: también hay una barrera muy concreta. Quien quiera sacarlo del Stadio Olimpico tendrá que poner 55 millones de euros sobre la mesa. Y ahora mismo, esa cifra parece frenar incluso a los gigantes de la Premier League.
Durante junio, en pleno encaje de cuentas para respetar los parámetros del Fair Play Financiero, en Roma sí se llegó a contemplar la salida del jugador. El club necesitaba margen y el nombre de Koné entró en las quinielas internas. Pero nadie en Inglaterra dio el paso definitivo: ningún movimiento formal, ningún intento serio pese a los rumores insistentes.
Quien sí apareció fue Atlético de Madrid. El club colchonero presentó una oferta, pero en Roma la consideraron insuficiente, lejos de lo necesario para abrir la puerta a una venta. Menos aún después del gran Mundial firmado por el centrocampista, que reforzó la idea de que se trata de un activo estratégico para el proyecto.
Mientras tanto, desde el otro lado del canal, el ruido se ha ido apagando. El Manchester City, señalado en la prensa británica como el último gran pretendiente tras perder a Rodri y ante la posibilidad de decir adiós también a Nico González, ha desviado la mirada hacia otros objetivos. El club inglés centra ahora sus esfuerzos en operaciones todavía más costosas, con nombres como Enzo Fernández y Ayoub Bouaddi en el punto de mira.
Ese giro de prioridades en el Etihad refuerza el optimismo en Trigoria. Sin una puja real desde Inglaterra, con Atlético lejos de las exigencias económicas y con un precio de salida claro y elevado, en Roma sienten que el mercado se está alineando con sus intereses.
Koné, que empezó el verano rodeado de dudas y rumores, se encamina así hacia un escenario muy distinto: quedarse en el Olímpico, consolidarse tras su gran cita mundialista y convertirse en una pieza central de la Roma que viene.






