Mancini regresa como entrenador de Italia con Ranieri
Italia vuelve a mirar a un viejo conocido. Roberto Mancini retoma el mando de la selección italiana, esta vez acompañado por Claudio Ranieri, que asume el cargo de director técnico en una dupla tan inesperada como cargada de experiencia.
Mancini, de 61 años, regresa al escenario de los combinados nacionales tras su última aventura en el fútbol de clubes. Su etapa más reciente fue en Al-Sadd, en Catar, donde conquistó la Stars League la pasada temporada, confirmando que su libreta sigue vigente lejos de Europa. Ahora, cambia de nuevo el día a día de club por la presión y el foco permanente de un banquillo de selección.
A su lado estará Claudio Ranieri, figura legendaria de los banquillos, que se moverá en un rol más estratégico y de supervisión como director técnico. No será él quien se siente en la zona técnica, pero su peso en la estructura deportiva promete ser notable: gestión global, mirada larga y respaldo a un seleccionador que conoce bien la exigencia del entorno italiano.
El giro llega tras días agitados en los despachos. El intento de contratar a Andrea Pirlo fue bloqueado, un movimiento que abrió una grieta interna de consecuencias inmediatas: Paolo Maldini y Leonardo presentaron su dimisión tras ese frenazo al proyecto que buscaba un perfil más joven para el banquillo.
De un lado, la apuesta que no fue: Pirlo como símbolo de renovación. Del otro, la realidad que se impone: el regreso de Mancini, entrenador contrastado, y la entrada de Ranieri para dotar de estructura y respaldo a la selección. Dos técnicos con décadas de batallas en Serie A y en grandes ligas, ahora llamados a ordenar un proyecto que llega marcado por tensiones internas.
Italia vuelve a confiar en la vieja guardia. La pregunta es si esta combinación de experiencia y autoridad bastará para calmar el ruido alrededor del equipo y devolverlo al lugar que el país exige.





