Manchester United en urgencia tras derrota ante Hull
El golpe llegó en la primera jornada. Un 2-0 ante el recién ascendido Hull dejó al Manchester United desnudo, sin coartadas y con la necesidad de fichar escrita en neón antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. El equipo necesita un lateral izquierdo, más fondo de armario y, sobre todo, decisiones claras.
Sobre la mesa han aparecido nombres como Myles Lewis-Skelly, joven perla del Arsenal, y Lewis Hall, de Newcastle. Pero no todo encaja. Ni en lo deportivo ni en lo económico.
Mientras tanto, el club ya ha tocado el centro del campo: han llegado Andrey Santos desde Chelsea y Youri Tielemans procedente de Aston Villa, y Carlos Baleba viaja desde Brighton para unirse al proyecto. Con la Champions en el calendario, el margen de error se reduce a cero. Y las próximas dos semanas se antojan decisivas.
Aston Villa entra en escena por Zirkzee
En medio del ruido, otro frente se abre: el futuro de Joshua Zirkzee. Su etapa en Old Trafford apunta a final amargo tras un rendimiento por debajo de lo esperado, y el mercado huele la oportunidad.
Durante semanas, Napoli apareció como destino probable, pero la operación se ha frenado: el club italiano necesita vender antes de rematar la incorporación. Ese parón ha abierto la puerta a otros pretendientes.
Según Fabrizio Romano, uno de los clubes que ya ha movido ficha es Aston Villa. El equipo de Birmingham vive una remodelación profunda este verano: han salido jugadores como Lucas Digne, Morgan Rogers, Ezri Konsa y el propio Tielemans, mientras han aterrizado varios refuerzos, entre ellos dos viejos conocidos de Old Trafford, Alejandro Garnacho y Aaron Wan-Bissaka.
Romano detalla que Villa “ha hecho una llamada” para preguntar por Zirkzee. De momento, nada avanzado, solo un interés inicial. Pero suficiente para agitar todavía más un mercado ya de por sí caliente para el United.
Lewis-Skelly, una operación que se enfría
En el carril izquierdo, la búsqueda se complica. El nombre de Myles Lewis-Skelly había ganado fuerza en los despachos de Old Trafford. Versátil, joven y con margen de crecimiento, el jugador del Arsenal también estaba en la agenda de Chelsea.
Arsenal, según se ha explicado, fue claro desde el principio: si llegaba la oferta adecuada, podían hablar. El problema fue la cifra. De acuerdo con David Ornstein (The Athletic), el precio exigido se consideró “demasiado alto” por parte del United, que decidió retirarse de la puja y centrar sus esfuerzos en un objetivo de larga duración: Baleba.
El giro no ha tardado en encontrar respuesta en Londres. Mikel Arteta ha sido tajante al hablar de Lewis-Skelly: está “100 por cien” seguro de que el jugador seguirá en el club. Mensaje directo, puerta casi cerrada.
Hall, otro objetivo que se escapa por el precio
El otro lateral que figura en la lista del United es Lewis Hall. De nuevo, mismo patrón: interés deportivo, freno económico. El coste de la operación ha vuelto a disuadir al club de ir con todo.
Mientras tanto, en Newcastle se mueven rápido. Hall estaría ya en conversaciones para renovar su contrato y asumir un rol más importante dentro del grupo, incluso con un lugar en el núcleo de liderazgo del vestuario bajo el nuevo técnico, Matthias Jaissle.
Así, el United observa cómo dos de sus objetivos para el lateral izquierdo se alejan por la misma razón: el precio. El calendario no espera, la Champions se aproxima y el mercado se estrecha. La pregunta ya no es a quién quiere fichar el United, sino cuánto está dispuesto a arriesgar para no volver a repetir un inicio de temporada como el vivido ante Hull.






