Manchester City renueva a Abdukodir Khusanov por cinco años
El proyecto de futuro del Manchester City dio este sábado otro paso firme. Abdukodir Khusanov, uno de los centrales emergentes más interesantes de Europa, firmó una ampliación de contrato por cinco temporadas con el vigente campeón de las copas domésticas inglesas.
Tiene solo 22 años, pero ya habla y se mueve como un veterano. Llegó a Manchester en enero de 2025 procedente del Lens francés, aterrizó en plena temporada y en cuestión de meses se hizo un hueco en una defensa de élite. El premio ha llegado rápido: continuidad, confianza y un rol cada vez más central en el Etihad.
De apuesta a pieza clave
Khusanov no se ha limitado a completar plantilla. Ha ayudado al City a levantar la FA Cup y la League Cup en la pasada campaña, además de firmar un segundo puesto en la Premier League que dejó al club a un paso del título. No es un complemento, es parte del esqueleto competitivo del equipo.
Su crecimiento ha sido tan evidente que en el club no han dudado. Hugo Viana, director de fútbol del City, lo resumió con claridad: han quedado “muy satisfechos e impresionados” con su evolución desde que aterrizó en Inglaterra. Ven en él algo más que un buen central: un proyecto de líder defensivo.
Viana no escatimó elogios. Habló de un “defensa sobresaliente”, de unas capacidades físicas y técnicas “de primer nivel” y de un potencial que todavía está lejos de tocar techo. Con 22 años, en Manchester están convencidos de que sus mejores temporadas aún no han empezado.
Un internacional hecho a base de responsabilidad
Khusanov no solo crece en el día a día del City. Con la selección de Uzbekistán ya acumula 30 internacionalidades, un volumen notable para su edad. En el último Mundial fue indiscutible: disputó los tres partidos de la fase de grupos, cargando con una responsabilidad que muchos jugadores de su generación aún no conocen.
Esa mezcla de jerarquía precoz y margen de mejora explica la apuesta del City. No se trata únicamente de asegurar a un buen defensor, sino de amarrar a un central con experiencia internacional, acostumbrado a escenarios de máxima exigencia y que ya ha probado que no se encoge bajo los focos.
Nuevo contrato, nuevo reto
Khusanov recibió la renovación como lo que es: un punto de partida, no de llegada. Habló de “un gran día” para él y su familia y subrayó lo mucho que ha disfrutado desde su aterrizaje en Manchester. Se siente en crecimiento, en aprendizaje constante, en el lugar adecuado para dar el siguiente salto.
Ese siguiente salto tiene nombre y apellidos: Enzo Maresca. El nuevo técnico llega con ideas propias y el uzbeko lo sabe. En sus propias palabras, su desafío ahora es convencer al italiano y a su cuerpo técnico, ganarse un puesto fijo en el once y no soltarlo. Determinación no le falta.
La renovación no solo refuerza el vínculo emocional del jugador con el club, también envía un mensaje claro al vestuario: el que rinde y progresa, se queda. Y se queda a lo grande.
Un City que ata su columna vertebral
La firma de Khusanov llega en una semana en la que el City ya había asegurado otra pieza fundamental de su futuro inmediato: Phil Foden. El internacional inglés estampó su firma en un nuevo contrato por cuatro años, confirmando que el club quiere que su columna vertebral, de mediocampo hacia atrás, tenga continuidad y juventud.
Primero el talento creativo inglés. Ahora, el central uzbeko que se ha ganado el respeto en tiempo récord. El mensaje es nítido: el City no solo compite por el presente, construye para dominar también el mañana.
Con Maresca al mando, un bloque que se mantiene y jóvenes como Khusanov atados a largo plazo, la pregunta ya no es si el City tiene futuro. La cuestión es hasta dónde puede llegar este grupo cuando esos “mejores años por delante” de su defensa uzbeko empiecen realmente a explotar.





