Manchester City busca fichar a Enzo Fernández antes del cierre del mercado
Manchester City se prepara para un último golpe de efecto en el mercado: el club está valorando presentar una oferta por Enzo Fernández antes del cierre del plazo de fichajes. No es un nombre más en la lista. Es el objetivo prioritario de Enzo Maresca para reconstruir el centro del campo tras la salida de Rodri.
El vigente campeón ya se ha movido con fuerza. Ha incorporado a Ayyoub Bouaddi, internacional marroquí de 18 años, una de las grandes irrupciones del último Mundial. Un fichaje de futuro. Pero en el Etihad no se conforman con eso: quieren más peso, más jerarquía, más balón en la sala de máquinas.
Ahí aparece Enzo Fernández.
Una prioridad llamada Enzo
Desde hace semanas, en el entorno del City se repite el mismo mensaje: Maresca está enamorado futbolísticamente de Enzo. Lo considera la pieza ideal para liderar su nuevo engranaje en la medular. El club, además, dispone de músculo financiero tras haber vendido un número récord de jugadores en esta ventana.
Pero el escenario no es sencillo.
Chelsea fijó a principios de mes una postura de fuerza. Según se explicó, el club de Stamford Bridge marcó un límite claro: viernes a las 17:00, hace casi dos semanas, como fecha tope para recibir ofertas por Fernández. El precio: hasta 120 millones de libras. Ese era el listón. City, simplemente, ignoró ese ultimátum. No presentó oferta. Aunque nunca se bajó del tren: el interés sigue intacto.
Y ahora, ese “plazo definitivo” ya no parece tan definitivo.
Señales contradictorias en Stamford Bridge
Las palabras de Xabi Alonso, actual técnico del Chelsea, han añadido matices. Cuando fue preguntado la semana pasada por el futuro de Enzo Fernández, no ofreció garantías. Nada de “se queda seguro”. Se limitó a remarcar que el jugador trabajaba duro preparando el partido de Monday Night Football ante Fulham.
Luego llegó el encuentro. Y las decisiones hablaron.
Con varias bajas sensibles —entre ellas la de Moisés Caicedo— muchos esperaban que Enzo entrara de inicio para sostener el centro del campo. Sin embargo, Alonso optó por Reece James junto a Romeo Lavia en la medular. Fernández arrancó en el banquillo.
Cuando saltó al césped, el ambiente fue una radiografía perfecta de su momento. Abucheos desde la grada de Fulham. Aplausos desde el sector del Chelsea. Una mezcla ya vista unos días antes, en el último amistoso de pretemporada frente a Real Sociedad en Stamford Bridge, donde también recibió una reacción dividida.
El mensaje es claro: el jugador sigue en el escaparate, la afición está partida y el club escucha, al menos, lo que llega desde fuera.
Una relación envenenada entre clubes
El gran obstáculo no es solo el dinero. Es la relación entre Chelsea y Manchester City, ahora mismo muy tocada.
La temporada de los ‘blues’ quedó profundamente condicionada por la marcha de Enzo Maresca alrededor de Navidad. El técnico dejó el club londinense para tomar las riendas del City, que tuvo que pagar 17 millones de libras en concepto de compensación. El episodio dejó cicatrices.
Desde entonces, cualquier negociación entre ambos se mira con lupa. Y la gran incógnita es hasta qué punto Chelsea está dispuesto a sentarse a la mesa con el City por una de sus piezas más valiosas, y si mantiene firme ese listón cercano a los 120 millones.
¿Quiere vender realmente? ¿O solo está dispuesto a hacerlo a un precio que roce lo prohibitivo para cualquiera, incluso para el campeón?
¿Hasta dónde llegará el City?
En Manchester la ecuación es distinta. El club sabe que tiene margen económico tras las ventas récord de este verano. Sabe también que Maresca no esconde su admiración por Enzo Fernández. Es su nombre número uno para el centro del campo.
Pero el City no solo mira al argentino. También mantiene interés en Alex Scott, del Bournemouth, y en Manu Koné, del Roma, como alternativas para reforzar la medular. Opciones que, sobre el papel, exigirían una inversión menor y una negociación menos cargada de tensión política.
La pregunta que flota sobre el Etihad es directa: ¿cuánto está dispuesto a pagar el campeón por el jugador que su nuevo entrenador considera imprescindible?
El reloj del mercado corre. Chelsea mide cada movimiento. Y el City, con dinero en caja y una obsesión en la cabeza de Maresca, debe decidir si convierte a Enzo Fernández en el gran golpe del verano… o si busca su nuevo director de orquesta en otro lugar.






