Liverpool enfrenta problemas en el fichaje de Mbaye
El reloj del mercado aprieta y en Anfield empiezan a sonar las alarmas. El fichaje de Mbaye, delantero del PSG y gran objetivo para el ataque de Liverpool, se complica justo cuando menos margen queda para reaccionar.
Según L’Équipe, el atacante senegalés está ya al borde de mirar hacia otro lado tras una saga de traspaso larga, pesada y llena de tiras y aflojas. Mbaye considera que el club inglés ha alargado la operación demasiado. Y eso ha cambiado el escenario: ahora está totalmente dispuesto a sentarse a hablar con otros equipos interesados.
El problema central es tan simple como contundente: dinero. Las negociaciones se han encallado por una diferencia muy grande en la valoración del jugador. Liverpool discrepa de forma frontal con el precio fijado por el PSG para el internacional senegalés.
La misma información detalla una brecha de unos 20 millones de euros entre la oferta de Liverpool y las exigencias económicas del club parisino. Un abismo. Si las dos entidades no reducen esa distancia de inmediato, el acuerdo para este verano se puede esfumar.
Y el tiempo no es el único enemigo. La paciencia de Mbaye también se agota. La sensación de desgaste del futbolista por la duración de la operación amenaza con hacer más daño que el propio precio del traspaso. En el vestuario del PSG no es un caso aislado: su compañero Bradley Barcola habría mostrado también cierto malestar por los retrasos.
Todo esto golpea a un Liverpool que necesita reforzar su ataque con urgencia. La marcha de Mohamed Salah ha dejado un vacío enorme, tanto en el campo como en el vestuario. A ello se suma que el equipo viene de una temporada muy por debajo de su nivel habitual y que este verano ha perdido a piezas importantes como Curtis Jones, Ibrahima Konaté y Andrew Robertson.
Andoni Iraola aterrizó en Anfield tras el despido de Arne Slot, víctima de una campaña 2025-26 desastrosa. El técnico vasco ya ha sumado caras nuevas: Victor Muñoz, Jeremy Jacquet y el cedido del Barcelona Ronald Araújo. Refuerzos interesantes, sí, pero aún lejos de ese fichaje de impacto que sacuda al club y al vestuario.
Para colmo, el intento de dar un golpe sobre la mesa también se ha topado con un muro. Brighton rechazó una oferta de 50 millones de euros de Liverpool por Yankuba Minteh. Y mientras tanto, el futuro de Cody Gakpo se vuelve cada día más incierto, con el delantero neerlandés fuertemente vinculado a una salida rápida hacia Tottenham Hotspur.
El escenario es claro y preocupante: si Liverpool no consigue cerrar ni a uno de los dos jugadores del PSG ni a su objetivo en Brighton, Iraola afrontará la nueva temporada con una de las nóminas de extremos más cortas de toda la Premier League. Muy poco arsenal para un club que vive de la electricidad por bandas.
La noticia del hartazgo de Mbaye irrumpe a menos de diez días del cierre del mercado. El margen de maniobra es mínimo. El club debe moverse ya, con decisión, si quiere rescatar una operación que se le escapa entre los dedos.
Mientras tanto, el balón no espera. El Liverpool de Iraola debutará en la Premier League 2026-27 el domingo, lejos de casa, en St James’ Park ante Newcastle. ¿Llegará algún fichaje de peso antes de que ruede la pelota o tendrá que empezar el nuevo proyecto con la sensación de ir a contracorriente desde el primer minuto?






