Liverpool: Expectativas y Ambición para la Nueva Temporada
Theo Walcott ve a un Liverpool indescifrable, pero dispuesto a resucitar. El exdelantero del Arsenal cree que los reds son “probablemente el equipo más difícil de pronosticar” de cara a la nueva temporada de la Premier League, aunque los respalda para dejar muy atrás el decepcionante curso 2025/26.
La pretemporada no ayuda a aclarar el panorama: tres victorias, un empate y dos derrotas. Un balance irregular que no termina de dibujar qué Liverpool se verá cuando el proyecto de Andoni Iraola arranque de verdad este domingo con la visita a Newcastle.
Expectativas rebajadas, ambición intacta
El contexto es muy distinto al de hace un año. El vigente campeón que defendía corona ha desaparecido. En su lugar, un equipo que viene de acabar quinto, lejos de la pelea por el título, y que además ha vivido un mercado de fichajes inquietantemente discreto.
El techo, sobre el papel, parece más bajo. Pero Walcott no compra del todo ese relato.
El exinternacional inglés, ahora analista en BBC Sport, ve un potencial aspirante serio si dos nombres dan el salto definitivo. “Liverpool es probablemente el equipo más difícil de llamar. Iraola es un excelente entrenador y si Alexander Isak y Florian Wirtz hacen grandes temporadas, podrían absolutamente presionar al Arsenal por el título”, afirmó.
Sin titubeos, el exjugador del Arsenal coloca a los de Iraola como subcampeones, justo por detrás de su antiguo club. Completa su top cuatro con Manchester City y Chelsea, relegando a otros candidatos a la pelea por las plazas europeas.
Un Liverpool que desconcierta a los expertos
La sensación de enigma rodea a Anfield. Las previsiones de los analistas se mueven en un abanico amplísimo. Paul Merson coincide con Walcott y también los sitúa segundos. Steve Nicol, en cambio, teme que el equipo ni siquiera se cuele entre los seis primeros al final de mayo.
Ese contraste de opiniones refleja bien el momento del club: potencial enorme, fiabilidad discutible.
Desde dentro del entorno red, la expectativa se sitúa en un punto intermedio. Mejorar el quinto puesto parece una meta razonable. Soñar con un asalto real al título, bastante menos. El Liverpool que se intuye no es un aspirante consolidado, sino un proyecto en ebullición.
Brillo arriba, grietas atrás
Los primeros trazos del Liverpool de Iraola ya se han visto en pretemporada. El equipo puede desatar un fútbol ofensivo de enorme belleza, capaz de arrollar rivales cuando encadena tres o cuatro combinaciones precisas. La idea es agresiva, vertical, valiente.
El problema aparece al girar la cámara hacia su propio arco. Persisten las dudas en transición defensiva, con demasiados espacios a la espalda cuando el equipo pierde el balón. También preocupa la fragilidad en jugadas a balón parado, un viejo fantasma que reaparece en los peores momentos.
Ese contraste alimenta una comparación inevitable. No sería extraño que el Liverpool 2026/27 recuerde por momentos al de la era Brendan Rodgers o a los primeros meses de Jürgen Klopp: un equipo capaz de lo sublime en ataque, pero demasiado caótico como para sostener una carrera larga por el título.
Un nuevo ciclo… y unos días clave
Hay, al menos, un consenso: el Liverpool de Iraola debería ser más entretenido que el de la tortuosa segunda temporada de Arne Slot. Más ritmo, más riesgo, más emociones. Incluso a costa de algún sobresalto defensivo de más.
Quedan todavía unos días de mercado. Tiempo suficiente para que lleguen uno o dos refuerzos que ajusten una plantilla que, hoy, parece corta para gobernar la liga, pero sobrada para incomodar a cualquiera.
La sensación general es de optimismo moderado. Ilusión, sí, pero con freno de mano. Walcott se atreve a imaginar a Liverpool como la gran amenaza para el Arsenal campeón. La temporada dirá si su apuesta fue visionaria… o demasiado generosa con el equipo más imprevisible de la Premier.






