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Liverpool acelera por Bradley Barcola y busca a Ibrahim Mbaye

Liverpool ha decidido pisar el acelerador. El club de Anfield ha elevado su apuesta por Bradley Barcola y trabaja en paralelo para llevarse también a su compañero Ibrahim Mbaye desde Paris Saint-Germain, en una maniobra que apunta a remodelar por completo sus bandas.

El giro llega después de un revés importante en el mercado: la frustrada llegada de Yan Diomande. El extremo eligió primero PSG y, cuando parecía todo cerrado, irrumpió Real Madrid para arrebatar la operación. Liverpool necesitaba reacción inmediata. La encontró en Barcola.

El atacante francés, de 23 años, ve con buenos ojos el salto a la Premier y, según las informaciones, ya ha recibido garantías de protagonismo por parte del nuevo técnico, Andoni Iraola. Más minutos, más peso, un rol central en el proyecto. Esa promesa ha inclinado su voluntad hacia Anfield.

PSG, mientras tanto, se mueve como un club que ya asume la salida. El campeón francés ha activado la búsqueda de sustitutos y tiene en el punto de mira a Maghnes Akliouche, de Monaco, y a Mika Godts, de Ajax. Dos perfiles jóvenes para cubrir el hueco que dejaría Barcola en el Parque de los Príncipes.

El pulso por el precio

Según desveló Fabrizio Romano, Liverpool y PSG ya han pasado de los contactos informales a las “conversaciones oficiales de club a club” por Barcola. El diálogo está abierto, pero el punto de partida fue áspero: las valoraciones de ambos clubes chocaron de frente.

Liverpool entró a la negociación dispuesto a llegar a los 100 millones de euros (86 millones de libras) por el extremo. Una cifra contundente para un jugador que todavía no ha tocado su techo. PSG respondió con una postura igual de firme: quiere 150 millones de euros (128,5 millones de libras). Un precio de estrella consagrada.

El tira y afloja ha ido acercando posturas. De acuerdo con BBC Sport, Liverpool ya ha comunicado que está listo para subir su propuesta hasta los 100 millones de libras (unos 117 millones de euros). Es un salto significativo, una señal clara de cuánto desea el club cerrar la operación.

El acuerdo todavía no está hecho, pero la distancia ya no es un abismo. Si los clubes logran cuadrar la cifra final, el resto del proceso debería ser rápido: no se esperan problemas con las condiciones personales del jugador. Barcola quiere Anfield. Y Anfield le quiere a él.

Un plan de doble filo: Barcola y Mbaye

El movimiento no se limita a un solo nombre. Liverpool intenta ejecutar un doble golpe que reconfiguraría por completo su ataque exterior: Barcola por la izquierda, Ibrahim Mbaye por la derecha.

El interés por Mbaye, de solo 18 años, se ha disparado tras su irrupción con Senegal en el Mundial. Su desparpajo y su impacto en un escenario de máxima presión han llamado la atención de media Europa. Pero, según el periodista francés Fabrice Hawkins, Liverpool ya ha dado el primer paso y ha contactado con PSG para explorar su fichaje.

La operación por el joven extremo tiene su propia trama. Fabrizio Romano explicó que Liverpool se ha movido también en el entorno del jugador y ha establecido contacto con su nuevo representante, Jorge Mendes, una figura clave en los grandes traspasos del fútbol europeo. Mbaye dispone de propuestas desde la Bundesliga, pero, de acuerdo con esas informaciones, da prioridad al proyecto de Liverpool.

No siempre fue así. El acuerdo con RB Leipzig estuvo muy cerca de cerrarse, pero se vino abajo tras el giro en el caso Diomande-PSG, que alteró el tablero de movimientos. Ese frenazo ha reabierto la puerta a Liverpool, que ahora intenta aprovechar la ventana.

Dos perfiles, dos bandas, una misma idea

El encaje deportivo resulta evidente. Barcola se siente cómodo atacando desde el costado izquierdo, con espacio para encarar, conducir hacia dentro y desequilibrar. Mbaye, en cambio, prefiere partir desde la derecha, con recorrido para explotar su velocidad y su uno contra uno.

Si las dos operaciones llegan a buen puerto, Liverpool reforzaría simultáneamente ambos flancos de su ataque. Un rediseño profundo de las alas, con juventud, proyección y un margen de crecimiento enorme. Un mensaje claro al resto de la Premier: el club no quiere simplemente retocar la plantilla, quiere rearmarla.

Ahora todo pasa por las mesas de negociación. En París, PSG calibra cuánto está dispuesto a ceder por Barcola y qué hacer con Mbaye. En Liverpool, la directiva mide el esfuerzo final que asumirá para cerrar un verano que podría cambiar el rostro del equipo durante años.

La pregunta ya no es si Liverpool va en serio. La cuestión es cuántos de estos golpes logrará completar antes de que se cierre el mercado.