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Lesiones de Neymar y Pulisic inquietan a Brasil y Estados Unidos en el Mundial 2026

La Copa del Mundo 2026 apenas ha echado a rodar y dos de sus grandes focos ofensivos miran más a la camilla que al área rival. Neymar Jr. y Christian Pulisic comparten diagnóstico general –problemas en el gemelo–, pero viven momentos muy distintos y dejan a Brasil y a Estados Unidos con demasiadas preguntas y muy pocas certezas.

Brasil cuida a Neymar… pensando en más adelante

Neymar, 34 años, no ha jugado ni un solo minuto en este Mundial. Se lesionó el gemelo derecho el 17 de mayo con Santos y, desde entonces, su torneo es una sucesión de entrenamientos controlados y decisiones médicas conservadoras.

El martes se ejercitó en solitario en la banda. El miércoles llegó a tocar balón con sus compañeros, pero solo de forma breve. No basta. La Confederación ya lo ha descartado para el siguiente partido del Grupo C, ante Haití, y en el entorno de la selección se asume que podría no disputar ni un solo minuto de toda la fase de grupos.

El plan es claro: protegerlo para los cruces. Siempre que Brasil llegue, claro. El cinco veces campeón del mundo arrancó con un 1-1 ante Marruecos y se ha metido presión a sí mismo. Necesita resultados convincentes frente a Haití el viernes y contra Escocia el 24 de junio para no convertir el supuesto “descanso estratégico” de su estrella en una decisión irrelevante.

En el caso de Neymar, el contexto pesa. No juega con la absoluta desde el 17 de octubre de 2023, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior y el menisco de la rodilla izquierda en un clasificatorio sudamericano ante Uruguay. Desde entonces, cada paso hacia la élite se mide al milímetro. El gemelo no es una lesión menor cuando vienes de reconstruir una rodilla.

Pulisic, golpe en pleno despegue de Estados Unidos

Al otro lado del cuadro, el problema tiene otro matiz. Christian Pulisic, 27 años, se lesionó el gemelo izquierdo la semana pasada en un entrenamiento. Llegó tocado al debut de la USMNT y lo pagó. Firmó una goleada de autoridad, 4-1 frente a Paraguay, pero el atacante no pasó del descanso. La molestia se agravó y el cuerpo técnico decidió no arriesgar.

Ahora mismo, su presencia en el segundo duelo del Grupo D, ante Australia el viernes, es una incógnita. No hay parte médico definitivo sobre el grado de la lesión, solo una certeza: Estados Unidos pierde gran parte de su filo sin su principal generador de desequilibrios entre líneas.

En un Mundial que el país coorganiza y en el que aspira a dar un salto de jerarquía, ver a su líder ofensivo salir al descanso del primer partido no es precisamente la imagen que soñaban los aficionados.

Qué significa realmente una lesión en el gemelo

Detrás de los partes y las dudas, el diagnóstico probable es sencillo: ambos sufren lo que en el argot se conoce como distensión o tirón del gemelo, una lesión del músculo o de los tendones que lo fijan al hueso. Un clásico del fútbol moderno.

Los sprints explosivos, los cambios de ritmo, los apoyos violentos para salir disparado… todo pasa por el gemelo. Cuando el músculo no está lo bastante flexible o preparado para soportar esa carga, se rompe el equilibrio. Y se puede romper la fibra.

Las distensiones se clasifican en tres grados:

  • Primer grado (leve): afecta a menos del 5% del músculo. El jugador suele volver en una a tres semanas, a veces antes si el calendario aprieta y la respuesta física es buena.
  • Segundo grado (moderado): compromete una porción mayor del músculo, pero sin llegar a la rotura completa. Es lo que se ha reportado en el caso de Neymar. El tiempo estimado de regreso a plena actividad se dispara: de tres a seis semanas.
  • Tercer grado (grave): rotura completa del músculo o del complejo músculo-tendón. Meses fuera. El tipo de lesión que cambia temporadas.

En Pulisic, el grado exacto todavía no se ha hecho público. Esa falta de precisión alimenta la duda: ¿estamos ante una molestia manejable o ante un problema que condicione toda su fase de grupos?

Tratamiento clásico, decisiones de riesgo

La cirugía rara vez entra en escena en este tipo de lesiones, salvo en las más severas. El protocolo es el de siempre, tan básico como imprescindible: reposo, hielo, compresión y elevación.

Reposo significa cortar de raíz la actividad física que agrava el daño. Hielo, aplicado unos 20 minutos cada dos horas, para contener la inflamación. Compresión, con vendajes específicos, para limitar la hinchazón y el acúmulo de líquido. Elevación, con la pierna por encima del nivel del corazón, para facilitar el drenaje.

Después llega la parte más delicada: decidir cuándo volver. Ahí entra la tensión eterna entre el deseo del jugador, la prudencia del cuerpo médico y la urgencia competitiva de un Mundial.

Brasil sabe que forzar a Neymar en fase de grupos puede salir carísimo si el gemelo responde mal y se pierde unos hipotéticos octavos o cuartos. Estados Unidos, en cambio, puede sentir la tentación de apurar con Pulisic para no perder fuelle en un grupo que marcará el techo del proyecto.

Por ahora, solo hay algo claro: el Mundial 2026 ha empezado con dos de sus figuras mirando más al gimnasio que al césped. Y tanto Brasil como la USMNT saben que, sin el mejor Neymar y sin el mejor Pulisic, el sueño de “sacar ventaja” a la competencia se puede convertir en una carrera cuesta arriba.

Lesiones de Neymar y Pulisic inquietan a Brasil y Estados Unidos en el Mundial 2026