Kevin Keegan: el puente entre Liverpool y Hamburgo
Kevin Keegan ya no está, pero las ciudades que marcó no piensan dejarle ir tan rápido. El exdelantero de Inglaterra y mito de Liverpool FC, fallecido el lunes a los 75 años, ha sido recordado por el alcalde de la Liverpool City Region, Steve Rotheram, como “un puente entre dos grandes ciudades” en una emotiva carta enviada a su homólogo en Hamburgo.
Keegan debía regresar a la ciudad alemana estos días. Estaba previsto que viajara con Rotheram para participar en el tradicional festival del puerto de Hamburgo, un escenario perfecto para celebrar a un futbolista que unió dos culturas futboleras a finales de los años 70. El viaje nunca llegó a producirse: el alcalde reveló en esa carta que el diagnóstico de cáncer impidió a Keegan desplazarse.
La figura de Keegan trasciende el simple palmarés, aunque el palmarés impresiona. Dos veces ganador del Balón de Oro, uno de los jugadores ingleses más laureados de la historia, levantó siete grandes títulos con Liverpool, incluido el primer European Cup del club en su último partido con la camiseta ‘red’. Justo después de aquella noche histórica, tomó una decisión que sorprendió a muchos: dejar Anfield para fichar por Hamburg SV en 1977.
Ese traspaso, récord en su momento, cambió más que la vida de un futbolista. “Cuando Kevin dejó nuestras costas rumbo a Alemania en 1977, hizo algo más que protagonizar un traspaso récord entre dos clubes”, escribió Rotheram. “Construyó un puente entre dos grandes ciudades”.
En Liverpool, su figura nunca fue neutra. Ni podía serlo. “Para una mitad de nuestra ciudad futbolera, Kevin fue un héroe. Para la otra, un irritante muy respetado en los días de derbi”, recordó el alcalde, aludiendo al eterno pulso con Everton. Era el ídolo de unos y el rival que se ganaba el respeto de todos.
Rotheram subrayó que Keegan no fue solo una leyenda de Liverpool FC, sino “una de las figuras más queridas que nuestra ciudad ha conocido”. Y remarcó algo que en Hamburgo saben bien: su éxito pertenece por igual a las dos orillas del puente que tendió. Tanto en Merseyside como a orillas del Elba, Keegan fue “admirado y querido”.
El alcalde cerró su mensaje con una frase que define la huella del delantero: para él, Keegan encarnaba mejor que nadie aquella máxima tan repetida como cierta, “el fútbol es el juego del pueblo”. En su carrera, en sus decisiones y en la conexión que creó entre Liverpool y Hamburgo, dejó la prueba definitiva.






