Juventus ficha a Vicario y descarta a Martínez
Juventus ha cerrado la puerta a Emiliano Martínez y ha abierto de par en par la de Guglielmo Vicario. Tras semanas de tira y afloja con Aston Villa, el club turinés se levantó de la mesa al comprobar que los ingleses no pensaban rebajar ni un euro de los 15 millones de euros exigidos. Demasiado para una operación que no terminaba de encajar en la nueva hoja de ruta de la dirección deportiva.
En cuanto el acuerdo por Martínez se cayó, en Turín pisaron el acelerador. Según The Athletic, el lunes quedó sellado el entendimiento total con Tottenham para la llegada de Vicario, que firma así su regreso a la Serie A apenas un año después de marcharse rumbo a Londres en 2023.
Un acuerdo a la medida de la Juve
La operación está diseñada a gusto de la Juventus: cesión con opción de compra no obligatoria de 10,5 millones de euros, tal y como detalla Tuttosport. Una fórmula que permite al club probar al guardameta durante toda la temporada antes de comprometerse a un traspaso definitivo. Menos riesgo, más margen de maniobra. Y un coste sensiblemente inferior al que exigía Aston Villa por Martínez.
Para Tottenham, la salida de Vicario encaja en el nuevo giro de timón bajo Roberto De Zerbi. El técnico ya ha señalado a Antonin Kinsky como su portero número uno, lo que dejaba al italiano en un segundo plano tras un curso irregular. Vicario alternó paradas de mucho nivel con errores costosos y perdió la titularidad después de pasar por el quirófano por una hernia en marzo.
De heredero de Lloris a apuesta de la Juve
Vicario aterrizó en el norte de Londres procedente de Empoli por unos 20 millones de euros, con la etiqueta de heredero de Hugo Lloris. Se ganó rápido el puesto, mostró personalidad y buen juego de pies, pero la curva descendente de su rendimiento y los problemas físicos terminaron por frenar su progresión en la Premier League.
Ahora, el escenario cambia por completo. El italiano vuelve a casa, a uno de los vestuarios más exigentes del país, con el reto de sostener la portería de un gigante que quiere reconstruirse sin perder competitividad.
Sacudida en la portería de la Juventus
Su llegada altera de inmediato el ecosistema bajo palos en Turín. Con Vicario llamado a ser titular, el futuro de Michele Di Gregorio se llena de interrogantes. Según Fabrizio Romano, la Juventus ya ha ofrecido al actual guardameta a Olympique de Marseille y a otros clubes europeos en calidad de cedido. Un mensaje claro: la jerarquía cambia.
Luciano Spalletti llevaba tiempo pidiendo un portero cómodo con el balón en los pies, capaz de iniciar juego desde atrás y sostener la presión alta. Vicario mostró esas virtudes en sus primeros meses en Tottenham, cuando su salida de balón se convirtió en uno de los puntos fuertes del equipo. Aunque su nivel decayó en el tramo final de su etapa londinense, en la Juve confían en que el regreso al ecosistema táctico de la Serie A le permita reencontrarse con su mejor versión.
Un verano de reconstrucción en la zaga
El movimiento encaja en un verano de cirugía profunda en la retaguardia bianconera. Tras asegurar la llegada de Jhon Lucumí desde Bologna para reforzar el centro de la defensa, la incorporación de un nuevo guardameta refuerza un bloque que cambia piezas y jerarquías a gran velocidad.
Vicario aterriza en un club que no perdona el error, en una liga que conoce y en un sistema, el de Spalletti, que exige valentía con el balón y fiabilidad bajo presión. La Juventus le ofrece un escenario ideal para relanzarse. Él, a cambio, está obligado a ofrecer algo más que promesas.
En Turín no fichan un simple parche. Fichan al hombre llamado a mandar desde el área en la nueva era de la Vecchia Signora. Ahora la pregunta es otra: ¿está preparado Vicario para sostener el peso de ese escudo semana tras semana?






