Grupo J: Argentina, Argelia, Austria y Jordan en la lucha por la gloria
Quien crea que el Grupo J será un paseo militar para Argentina haría bien en rebobinar hasta 2022. En Qatar, la Albiceleste se fue al descanso ganando ante Arabia Saudí y terminó firmando una de las derrotas más estruendosas de la historia de los Mundiales. A partir de ahí, no volvió a marcar antes del descanso ni ante México ni ante Polonia. El campeón también tropieza. Y este grupo está lleno de equipos capaces de morder.
Debutante Jordan, una Austria reconstruida desde la raíz y una Argelia que regresa con cicatrices y ambición acompañan al vigente campeón. En medio de todo, una figura lo condiciona todo: Lionel Messi, camino de los 39 años durante el torneo, rumbo casi seguro a su último Mundial. El grupo se organiza alrededor de él, pero no gira únicamente en torno a él.
Argelia: el regreso del zorro viejo
Doce años después de llevar a Alemania a la prórroga en octavos de final, Argelia vuelve al escenario global con la intención declarada de repetir, como mínimo, aquella gesta. Lo hace tras dos Mundiales ausente y bajo la batuta de Vladimir Petkovic, un técnico acostumbrado a exprimir selecciones al límite.
El bosnioherzegovino ya llevó a Suiza a la fase final de la Nations League 2018/19 y a los cuartos de final de la Eurocopa 2020, eliminando a Turkiye y a Francia antes de caer en los penaltis ante la futura campeona, España. No es un hombre de grandes focos, pero sí de grandes planes.
En la clasificación africana, Argelia dominó el Grupo G. El nombre propio fue Mohamed Amoura: 10 goles, siete más que cualquier otro jugador de su grupo, incluyendo un triplete ante Mozambique en casa. El delantero de Wolfsburg arrancó la temporada en Bundesliga con ocho tantos en 19 partidos de liga, aunque se secó en la recta final con 11 encuentros sin marcar. Su amenaza, sin embargo, es real y constante.
La columna vertebral se completa con futbolistas de experiencia europea. Houssem Aouar, ex de Roma y Lyon y con un pasado breve en la selección francesa, aporta pausa y criterio en el medio. Amine Gouiri, delantero de Marseille, llega tras recuperarse de una lesión y firmar un doblete en el 7-0 amistoso ante Guatemala en Génova en marzo. Nabil Bentaleb, ahora en Lille, suma oficio y kilómetros en la élite.
Bajo palos, Luca Zidane aparece con un apellido pesado y una historia propia: llega a su primer Mundial tras superar una fractura de mandíbula y mentón con Granada en abril. Por fuera, Anis Hadj Moussa viene de una temporada descomunal con Feyenoord: 14 goles y siete asistencias desde la banda.
En defensa, Rayan Ait-Nouri vivió una campaña extraña en Manchester City. Fue titular en los tres primeros partidos del curso, desapareció entre una lesión de tobillo y la Copa África, y reapareció con una racha de siete titularidades entre febrero y marzo. No llega como estrella, pero sí como pieza capaz de elevar el techo del equipo.
El faro: Riyad Mahrez
Al frente de todo, el capitán. Riyad Mahrez, ahora en el Al-Ahli de la Saudi Pro League, está a ocho goles de convertirse en el máximo anotador histórico de su selección. Suma 38 tantos y 43 asistencias en 113 partidos internacionales, adornados por la Copa África de 2019, la inolvidable Premier League con Leicester City en 2016, el premio a Jugador Africano del Año ese mismo curso y el triplete Champions–Premier–FA Cup con Manchester City en 2023.
En la Copa África 2025 marcó tres goles en dos partidos de una fase de grupos perfecta. No corre como antes, pero sigue decidiendo como siempre. Es el jugador que convierte a Argelia en algo más que una selección incómoda.
Pronóstico: Argelia apunta a octavos
El calendario señala un duelo clave: el cierre de la fase de grupos ante Austria. Todo apunta a que ese partido decidirá quién se clasifica de forma directa. Con ocho terceros de grupo avanzando y con Jordan como teórico rival más accesible para ambos, Argelia tiene argumentos para repetir octavos en su quinta participación mundialista. Les Fennecs no llegan para hacer turismo.
Argentina: el campeón que quiere romper la historia
Nadie levanta dos Mundiales seguidos desde la Brasil de 1958 y 1962. Argentina aterriza en Norteamérica con la intención explícita de romper esa barrera. Y con un entrenador que ha convertido una generación brillante en una máquina de competir.
Lionel Scaloni ha firmado la era más exitosa de la Argentina moderna: Copa América 2021, Mundial 2022, Copa América 2024. Es el único seleccionador argentino capaz de juntar en su currículum la Copa y la Copa del Mundo. Llega a su segundo Mundial como el hombre que cerró 36 años de espera por la tercera estrella.
El esqueleto de Qatar 2022 sigue en pie. Emiliano Martínez conserva los guantes tras un torneo inolvidable. Cristian Romero y Lisandro Martínez sostienen la zaga con una mezcla de agresividad y lectura de juego. En el centro del campo, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández forman uno de los tríos más completos del torneo: presión, pase, llegada.
Arriba, Julián Álvarez ofrece la versatilidad que todo técnico desea: puede caer a banda, actuar como nueve o moverse como segundo punta. Lautaro Martínez, goleador implacable en clubes, encabeza el ataque.
Hay ausencias que marcan. Ángel Di María, héroe en finales y figura icónica del título de 2022, ya se ha despedido de la selección. Y el nombre que más sorprendió fuera de la lista fue el del joven centrocampista de Real Madrid, Franco Mastantuono, una de las grandes esperanzas del fútbol argentino durante la clasificación.
La única preocupación seria en lo físico se llama Lionel Messi. El capitán sufrió un problema en los isquiotibiales con Inter Miami en mayo. Scaloni se mostró prudente en sus declaraciones, pero las primeras noticias fueron tranquilizadoras y todo indica que estará disponible para el debut ante Argelia en Kansas City.
El último gran acto de Messi
La presencia de Messi en Norteamérica trasciende lo deportivo. Con 38 años, afronta su sexto Mundial, un récord absoluto. Nadie serio espera un séptimo. Sabe que este es el último baile.
Llega, además, como máximo goleador de la clasificación sudamericana, con ocho tantos. Sigue siendo, a su edad, el jugador más determinante del plantel. Todo pasa por él: el ritmo de los ataques, las pausas, los momentos de calma en medio de la tormenta. Su sombra se proyecta sobre el grupo entero.
Pronóstico: Argentina, favorita indiscutible al liderato
Este es un grupo que Argentina debería gobernar de principio a fin. La verdadera discusión sobre su techo empezará en las eliminatorias. La pregunta no es si pasará, sino cómo llegará anímicamente a los cruces: con la autoridad de un campeón que se sabe superior o con las dudas que un tropiezo inesperado puede sembrar. En 2022 ya aprendieron que ningún estreno es inocente.
Austria: el proyecto que nadie quiere enfrentar
Veintiocho años sin Mundial y, de pronto, Austria aterriza en Norteamérica como una de las grandes amenazas silenciosas del torneo. El motivo tiene nombre y apellido: Ralf Rangnick.
El técnico alemán ha rediseñado el fútbol austriaco desde la base. Ha implantado una idea reconocible, agresiva, vertical, basada en la presión alta y la intensidad sostenida. El resultado se vio en la Eurocopa 2024: Austria alcanzó los octavos de final y terminó por delante de Francia y Países Bajos en la fase de grupos. No fue casualidad, fue sistema.
La clasificación al Mundial confirmó el crecimiento. La plantilla que viaja a este torneo es, probablemente, la más completa desde el tercer puesto de 1954. El eje del equipo se apoya en futbolistas hechos en la Bundesliga, una liga cuya exigencia encaja con el estilo de Rangnick: 14 de los 26 convocados juegan en Alemania.
El centro del campo es el corazón del proyecto. Christoph Baumgartner, Xaver Schlager y Nicolas Seiwald, todos moldeados por la red Red Bull que el propio Rangnick ayudó a construir, forman un trío que combina energía, presión y llegada. Son el termómetro del equipo.
Marcel Sabitzer, con 95 internacionalidades y presente en Borussia Dortmund, aporta jerarquía y gol desde la segunda línea. Konrad Laimer, titular en Bayern, es el motor inagotable en banda, capaz de sostener la presión y romper líneas.
David Alaba, a sus 33 años, sigue siendo el capitán y el referente. Al otro extremo del espectro aparecen Carney Chukwuemeka, que eligió Austria por delante de Inglaterra, y Paul Wanner, de PSV Eindhoven, ambos de 20 años y con la oportunidad de presentarse al mundo en un escaparate mayor.
Arriba, Marko Arnautovic viaja como vicecapitán y máximo goleador histórico del país, con 47 tantos en 132 partidos. A sus 36 años, sabe que este puede ser su último gran torneo. Y ese tipo de conciencia suele traducirse en una intensidad especial.
El hombre del momento: Christoph Baumgartner
Si hay un futbolista que llega encendido, es Baumgartner. El centrocampista de RB Leipzig firmó 13 goles y 10 asistencias en la Bundesliga, cifras que lo sitúan entre los mediocampistas más productivos del campeonato alemán.
Se mueve entre líneas con inteligencia, ataca los espacios con tiempo y define en zonas congestionadas. Es el tipo de jugador que convierte una buena estructura en un equipo verdaderamente peligroso.
Pronóstico: Austria quiere algo más que sobrevivir
Con Rangnick en el banquillo y una plantilla profunda, Austria se perfila como el rival más serio de Argentina en la lucha por el primer puesto. El estreno ante Jordan en Santa Clara debería darle impulso. El duelo ante Argelia, en la última jornada, promete ser una batalla directa por la clasificación automática. Nadie querrá enfrentarse a este equipo en octavos.
Jordan: la ilusión de un debut histórico
Jordan pisa por primera vez un Mundial. No llega por invitación, llega por mérito. Terminó segunda en su grupo de la tercera fase asiática, por detrás de Corea del Sur y por delante de Irak, Omán, Palestina y Kuwait. Un camino largo, áspero, que forja carácter.
En el banquillo manda Jamal Sellami, marroquí, con trayectoria sólida en la liga de su país y campeón del African Nations Championship en 2018 con la selección local de Marruecos. Desde su llegada, no ha escondido su ambición: quiere seguir la estela del hito marroquí en Qatar 2022, cuando alcanzaron las semifinales como primera selección africana y árabe en lograrlo.
La mitad del grupo, 13 de 26 jugadores, milita en la liga local. Eso le da a Jordan algo que muchas selecciones tardan semanas en encontrar en un gran torneo: automatismos, complicidad, memoria compartida. Se conocen. Saben dónde va a caer el siguiente pase sin necesidad de mirarse.
La gran mala noticia es la ausencia de Yazan Al-Naimat. El delantero sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior en diciembre y se quedó fuera de la lista. Es un golpe duro para un equipo que no va sobrado de gol.
En defensa, el capitán Ehsan Haddad lidera desde Al-Hussein. A su lado, Yazan Al-Arab aporta experiencia desde FC Seoul, uno de los pocos jugadores que compite fuera de Oriente Medio. Entre ambos intentarán sostener al equipo cuando lleguen las oleadas de rivales con más talento.
Todo a un nombre: Musa Al-Tamari
Jordan tiene un jugador distinto. Musa Al-Tamari, atacante de Rennes, es considerado el mejor futbolista jordano de la historia. Fue el primero en llegar a la Ligue 1 y en su país lo apodan el “Messi jordano”. No por comparación directa, sino por la sensación de que, cuando la pelota pasa por sus pies, algo puede romper el guion.
Es veloz, desequilibrante, creativo. Si Jordan firma una gran sorpresa en este grupo, lo más probable es que lleve su firma en forma de regate, asistencia o golpeo desde la frontal.
Pronóstico: un debutante que no piensa agachar la cabeza
El estreno ante Austria en Santa Clara es, sobre el papel, su partido más abordable. Un punto ahí sería un mensaje claro de que Jordan no ha venido solo a sacarse fotos. Cualquier cosa que arañe ante Argelia entraría directamente en los libros de historia del país.
Y queda el último capítulo: Argentina, en el AT&T Stadium de Dallas, en el cierre de la fase de grupos. Pase lo que pase antes, esa noche será la más grande que haya vivido el fútbol jordano. La pregunta es sencilla y brutal: ¿llegarán a ese partido buscando una hazaña… o defendiendo un sueño que todavía siga vivo?






