Gio Reyna brilla en el inicio del torneo
La selección anfitriona no pudo imaginar un arranque más rotundo: 4-1 ante un rival sudamericano, goleada, autoridad y una sensación clara de que este torneo puede marcar una época. Christian Pulisic encendió el partido desde el primer minuto y Folarin Balogun, referencia ofensiva del equipo de Mauricio Pochettino, firmó un doblete que justificó cada apuesta por él.
Pero el último trazo, el que se queda en la memoria, llevó la firma de Gio Reyna.
Un truco de magia en el minuto 98
Ya en el octavo minuto del tiempo añadido, con el encuentro decidido pero el estadio todavía expectante, el mediapunta de 23 años recibió la pelota en la frontal. Controló, dio un par de pasos hacia adelante y, sin apenas espacio para armar el cuerpo, sacó de la nada una trivela con el exterior de su pie derecho. El balón describió una curva perfecta, inalcanzable para el vuelo desesperado de Orlando Gill.
Golazo. De esos que se repiten una y otra vez en las pantallas y que, al mismo tiempo, reabren un viejo debate: ¿por qué no vemos esa versión de Reyna todas las semanas?
Talento nunca le ha faltado. Lo que le ha traicionado, una y otra vez, han sido la forma y la continuidad. Lesiones, parones, minutos que van y vienen. El repertorio está ahí; el problema es la regularidad con la que puede mostrarlo.
La mirada de Kasey Keller: talento sin techo, paciencia al límite
Kasey Keller, exguardameta de la USMNT y voz autorizada cuando se habla del futuro del equipo de cara al World Cup 2026, lo resumió con claridad al ser preguntado por el impacto de Reyna y lo que puede venir después.
“Creo que eso es lo que estamos esperando. Estamos esperando ver cómo puede hacer eso semana tras semana. Y luego la otra pregunta es por qué todavía no puede ser semana tras semana”, explicó en declaraciones a GOAL.
Keller conoce el camino de Reyna mejor que la mayoría. Celebró su llegada a Borussia Mönchengladbach casi como algo personal: “Estaba realmente emocionado de que se fuera a Gladbach, obviamente como exjugador de Gladbach, pero pensé que tenía algo que realmente ayudaría a Gladbach”. El plan parecía encajar: más minutos, más peso, un entorno adecuado. Y, durante un tramo, se cumplió. Jugó bastante más… hasta que apareció otra pequeña lesión, otro parón, otro freno. Hacia el final de la temporada volvió a ganar tiempo de juego, pero la sensación de oportunidad incompleta sigue ahí.
“Estoy seguro de que nadie está más frustrado que Gio”, admite Keller. La relación es cercana: “La familia se queda en nuestra casa para el partido en Seattle. Conozco a Gio desde que nació, obviamente por lo cercano que soy a Claudio. En cuanto a talento, el cielo es el límite, y ahora solo falta ese pequeño punto de encontrar la consistencia, encontrar eso que te asegure estar en el campo”.
¿Revulsivo de lujo o titular indiscutible?
La USMNT viaja ahora al estado de Washington para medirse a Australia el viernes. Reyna aprovechará para reencontrarse con el clan Keller… y, sobre todo, para intentar consolidarse en los planes de Pochettino más allá de los destellos finales.
La pregunta es directa: ¿está hoy más preparado para ser un impacto desde el banquillo que para sostener 90 minutos al máximo nivel, en un centro del campo donde Weston McKennie, Tyler Adams y Malik Tillman aportan un despliegue físico y una tenacidad difíciles de igualar?
Keller no esquiva el matiz: “Estoy seguro de que él también entiende que simplemente no ha tenido los minutos, por la razón que sea, para pensar que estás listo para toda la noche”. El mensaje no suena a crítica, sino a diagnóstico de vestuario. Falta carga de partidos, falta ese ritmo que solo dan las semanas seguidas compitiendo.
Pero el exguardameta ve a Reyna preparado para algo más que un rol secundario si el guion del torneo lo exige: “Mira, si alguien cae, no creo que vaya a haber problema. Fue un trío bastante dinámico en el centro del campo. No creo en absoluto que Gio no pudiera entrar ahí cómodamente, si digamos que Tillman cae o algo así”.
Hay una verdad que todo futbolista reconoce: a veces te sientes listo, pero los que están por delante de ti juegan muy bien. “Todos hemos estado en esas situaciones en las que estás listo, te sientes listo, pero los chicos delante de ti están jugando realmente, realmente bien. Solo tienes que esperar tu momento”.
39 internacionalidades, diez goles y una sensación de deuda pendiente
Los números de Reyna con la selección ya tienen peso: 39 partidos, goles en doble dígito. No son cifras menores para su edad, pero él mismo sabe que podrían ser mucho más altas. Entre lesiones y altibajos, la sensación de carrera a medio gas se ha instalado alrededor de su nombre.
Este torneo, en casa, ofrece un escenario ideal para cambiar la narrativa. La USMNT quiere llegar lejos en un World Cup sobre suelo propio y eso implica rotaciones, variantes tácticas, recursos desde el banquillo. Reyna, con su golpeo distinto, con esa capacidad para inventar un gol en el minuto 98, encaja perfectamente en ese perfil de arma decisiva.
Después, llegará el turno de la temporada 2026-27 en Borussia Mönchengladbach. Allí se juega otra batalla: la de su estatus en el fútbol de clubes. Si la salud le respeta y la continuidad aparece por fin, el club alemán podría convertirse en el lugar donde sus condiciones dejen de ser una promesa y se transformen en una certeza semanal.
Por ahora, el recuerdo más reciente es esa trivela que voló lejos del alcance de Orlando Gill. Un destello de lo que puede ser su futuro. La cuestión ya no es si Gio Reyna tiene magia en las botas, sino cuántas veces estará dispuesto —y físicamente preparado— para sacarla a relucir en el escenario más grande de todos.






