El futuro de Myles Lewis-Skelly en el Arsenal
El futuro de Myles Lewis-Skelly en el Emirates se ha convertido en uno de los temas más delicados del verano para el Arsenal, con el Manchester United y el Chelsea atentos a cualquier resquicio de oportunidad. Intermediarios han tanteado a ambos clubes con la posibilidad de un traspaso del joven de 19 años, tasado en torno a 45 millones de libras. Desde el entorno del jugador, sin embargo, se insiste en que no está buscando salir.
Eso no ha frenado a una de las voces más influyentes de Old Trafford. Wayne Rooney lo tiene claro: para el United, ir a por Lewis-Skelly sería “un no-brainer”, una decisión obvia. El exdelantero, ahora analista, ve en el canterano del Arsenal una solución doble a varios de los problemas estructurales del equipo.
“No creo que puedas confiar en Luke Shaw para ser consistente toda la temporada y eso me lleva a Myles Lewis-Skelly”, explicó Rooney en el podcast Stick to United. “Estamos oyendo que podría estar disponible por no demasiado dinero, así que creo que es una decisión absolutamente obvia”.
Rooney fue más allá. Subrayó el valor de un perfil tan versátil en una plantilla que lleva años parchando la banda izquierda. “Si puedes fichar a un jugador que pueda actuar de lateral izquierdo y de centrocampista, es una decisión clarísima. Es joven y tiene un futuro enorme por delante”, remarcó.
Desde la perspectiva del Arsenal, el debate es más complejo. “El club ha gastado mucho en los últimos años, así que vender a Lewis-Skelly tendría cierto sentido porque sería beneficio puro”, apuntó Rooney, consciente de las reglas financieras que marcan el mercado actual. “No creo que fuera una gran imagen, pero puedo entender por qué podrían venderle. Si eres el United y se pone a tiro, es un no-brainer; necesitan traer un lateral izquierdo, es una prioridad para el United”.
En el norte de Londres, la directiva ha intentado enfriar el ruido. Richard Garlick, CEO del Arsenal, intervino en talkSPORT para cerrar filas en torno a la joya de la academia. Su mensaje sonó firme.
“Myles ha tenido un final de temporada fantástico y ha empezado esta temporada realmente bien y, como digo, siempre buscamos retener y construir alrededor de nuestros mejores jugadores”, afirmó Garlick. “Obviamente puede haber especulación; no voy a entrar en eso respecto a otros clubes, pero estamos muy contentos con Myles y con la posición que ocupa en el club”.
Las palabras parecían blindar al futbolista. Pero la calma duró poco. En una entrevista posterior con la BBC, el propio Garlick introdujo un matiz que reabre el debate, no solo con Lewis-Skelly, también con otro talento de la casa, Ethan Nwaneri.
“No estamos buscando activamente vender a esos jugadores formados en casa”, matizó el CEO, “pero si surgiera la oportunidad adecuada y fuera lo correcto para ellos y para el club, obviamente lo consideraríamos”.
Ahí está la grieta por la que se asoman el United y el Chelsea. El Arsenal presume de cantera y de proyecto a largo plazo, pero también sabe que sus activos jóvenes son clave para cuadrar cuentas y seguir compitiendo al máximo nivel. Entre la necesidad de hacer caja y la tentación de construir el futuro alrededor de Lewis-Skelly y Nwaneri se juega una partida silenciosa.
Si el mercado aprieta y llega la oferta “adecuada”, ¿podrá el Arsenal permitirse decir que no?






