Folarin Balogun no se sorprendió por la polémica de la tarjeta roja en el Mundial
Folarin Balogun, delantero del equipo nacional masculino de Estados Unidos, no mostró sorpresa ante la controversia que generó su disponibilidad para jugar en los octavos de final del Mundial. Aunque aseguró no haber tenido ninguna participación en la decisión, el jugador sabía que la situación causaría revuelo.
La suspensión que recibió tras la tarjeta roja en el partido contra Bosnia y Herzegovina fue levantada por la FIFA justo antes del encuentro contra Bélgica, lo que resultó inesperado para muchos. Tras la eliminación de Estados Unidos con un marcador de 4-1 frente a Bélgica, Balogun habló por primera vez sobre este episodio.
"Cuando esa decisión se revierte, claro que va a generar controversia. Para mí, no fue algo que me sorprendiera demasiado. Pero como jugador, mi trabajo es salir y concentrarme en lo mío," explicó Balogun a los medios.
Reglas y decisiones inesperadas
Según las normas de la FIFA, un jugador que recibe una tarjeta roja debe cumplir una suspensión en el siguiente partido, sin importar la fase del torneo. Balogun aceptó esta norma y esperaba perderse los octavos, pero un día antes del partido la suspensión fue anulada.
La controversia creció cuando se supo que el presidente Donald Trump había influido para que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revirtiera la sanción. A pesar de esta influencia política, Balogun dijo que solo sabía que no jugaría hasta que le informaron lo contrario y no quiso añadir más comentarios al respecto.
"Tuve que respetar el protocolo. No sabía mucho sobre el asunto. Como dije, acepté la decisión cuando me dieron la tarjeta roja y también cuando me dijeron que podía jugar. No tuve nada que ver en el proceso y no tiene que ver conmigo personalmente," afirmó el jugador.
Reacciones en Bélgica y respeto mutuo
La federación belga expresó su descontento con la decisión. El entrenador Rudi Garcia comentó sarcásticamente que creía que el Mundial era en julio, no en abril, calificando el momento como "Día de los Inocentes". Añadió que no defendían a su selección o a la federación, sino al fútbol mismo.
En el campo, no hubo problemas evidentes entre Balogun y los jugadores belgas. Después del partido, Garcia y Balogun intercambiaron palabras de respeto. Balogun felicitó al entrenador, quien reconoció que el delantero no tenía culpa alguna y lo animó a sentirse orgulloso de su actuación.
"No es su culpa. Él no es el responsable, y se lo dije," señaló Garcia.
El impacto político y la respuesta del equipo estadounidense
Casi todos los integrantes del equipo de Estados Unidos, incluido el técnico Mauricio Pochettino, fueron consultados sobre si la intervención de Trump influyó en el ambiente del equipo. La mayoría rechazó la idea de que esto afectara el resultado ante Bélgica, aunque Pochettino confesó sentirse frustrado y decepcionado por la mezcla de política y deporte.
"De forma personal, estoy muy decepcionado con muchas personas porque mezclan cosas, porque meten la política," expresó el entrenador argentino.






