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Everton y el peaje más alto por Liam Delap

Everton ya sabe el precio de sentarse en la misma mesa que los grandes por Liam Delap. Chelsea ha puesto una cifra clara: alrededor de 40 millones de libras. Ese es el peaje para sacar al delantero de Stamford Bridge después de solo una temporada en Londres. Y para los de Goodison, significaría algo más que una inversión fuerte: lo convertiría en el delantero más caro de la historia del club.

El mercado no se lo va a poner fácil. Nottingham Forest y Newcastle United también están en la pelea por el atacante de 23 años, mientras Leeds United observa de reojo, condicionado por sus propias cuentas.

Un nueve caro… pese a los números

La postura de Chelsea es firme. No quieren desprenderse de Delap a la ligera. Piden esos 40 millones que, además, les dejarían un beneficio de 10 millones tras haberlo incorporado el pasado verano. Y eso a pesar de que su impacto estadístico en Londres ha sido discreto: un gol en 28 partidos de Premier League, dos tantos en 41 encuentros sumando todas las competiciones.

El mensaje desde Stamford Bridge es claro: el precio no baja. Quien quiera a Delap, paga tarifa de delantero principal, no de proyecto.

Para Everton, la operación tendría un peso histórico. Superaría cualquier fichaje previo en la posición de ‘9’. El récord absoluto del club sigue siendo el de Gylfi Sigurdsson, con 45 millones de libras hace casi nueve años. Detrás aparecen los desembolsos iniciales de 35 millones por Richarlison y Tyler Dibling. Delap se colocaría en esa franja, muy cerca de la cima, pero como el ariete más caro jamás contratado por los de azul.

De Ipswich al escaparate

El interés no surge de la nada. Delap viene de firmar una temporada notable con Ipswich Town en la 2024/25: 12 goles en Premier League. No bastaron para salvar al equipo, que regresó directamente al Championship, pero sí para activar una cláusula clave en su contrato.

Ese descenso disparó su cláusula de rescisión por 30 millones de libras, permitiéndole negociar con otros clubes. Ahí apareció Everton, decidido a convertirlo en la referencia de una nueva etapa en el Hill Dickinson Stadium. El argumento era potente: ser la estrella de un proyecto que arranca, con galones y minutos asegurados.

David Moyes, habitualmente cauto en público, se salió del guion y reconoció abiertamente el interés. Tras reunirse con el jugador, el técnico lo explicó sin rodeos: habían hablado con él, sabían que estaba escuchando a tres o cuatro clubes y que Everton no partía como favorito, pero se habían ganado el derecho a presentar su propuesta.

El resultado ya es conocido. Delap eligió Chelsea.

El peso de la Champions y un viejo conocido

La decisión del delantero tuvo dos pilares. Por un lado, la posibilidad de disputar la Champions League con Chelsea. Por otro, la presencia en el banquillo de Enzo Maresca, técnico que ya le conocía de su etapa en Manchester City y que le ofrecía un contexto familiar para dar el siguiente salto en su carrera.

Ese escenario parecía ideal: gran club, competición europea y un entrenador que sabía cómo utilizarlo. Pero el guion en Stamford Bridge cambió demasiado rápido.

Maresca se marchó el día de Año Nuevo. El club londinense apostó entonces por Liam Rosenior, al que entregó un contrato de seis años y medio. Duró menos de cuatro meses. Despedido, dejó un proyecto otra vez en reconstrucción y un vestuario sin una línea continuista clara.

Ahora, el encargado de ordenar ese caos es Xabi Alonso, el nuevo elegido para dirigir al equipo del oeste de Londres. Y ahí se abre una ventana de incertidumbre para Delap y para todos los que preguntan por él.

Forest, Newcastle, Leeds… y el pulso de Everton

Mientras tanto, el mercado se mueve. Nottingham Forest, con Oliver Glasner al mando, busca un ‘9’ que sea referencia absoluta. El técnico austríaco ya trabajó con Jean-Philippe Mateta en Crystal Palace y, el pasado 2 de febrero, vio cómo el club invertía un récord de 48 millones de libras en Jorgen Strand Larsen. Le gusta construir sus ataques alrededor de un delantero dominante y ha pedido a la directiva que vaya con todo a por Delap. Evangelos Marinakis, propietario de Forest, está dispuesto a respaldar a su quinto entrenador “permanente” en menos de un año.

Newcastle United, por su parte, atraviesa un momento de transición. Eddie Howe puso fin a un ciclo de cinco años el jueves, y el candidato preferido para reemplazarle, el alemán Matthias Jaissle, de 38 años, aún no ha sido confirmado. Esa indefinición frena cualquier movimiento agresivo por Delap. Sin entrenador, no hay hoja de ruta deportiva clara.

Leeds United también está en la ecuación, aunque desde más lejos. El club busca competencia para Dominic Calvert-Lewin, pero sus recursos están muy comprometidos: intenta cerrar un fichaje récord de 40 millones de libras por el portero James Trafford. Con ese esfuerzo sobre la mesa, lanzarse a por Delap al mismo precio se antoja, por ahora, un lujo difícil de asumir.

Everton, en cambio, se encuentra ante una decisión que puede marcar su proyecto. Ya lo intentó cuando el delantero salió de Ipswich, apoyándose en el atractivo de un nuevo estadio y en la promesa de un rol central. Perdió aquella batalla frente al imán de la Champions y el reclamo de Maresca.

Hoy el contexto es distinto. Chelsea ha cambiado de entrenador dos veces en cuestión de meses. El club londinense quiere hacer caja si llega la oferta adecuada. Y el precio, aunque alto, está definido.

La pregunta ya no es si Liam Delap está disponible. La pregunta es si Everton está dispuesto a romper sus propias barreras económicas para apostar por un delantero que, esta vez sí, llegaría para ser el centro de todo.