Everton de Moyes inicia con victoria sobre Crystal Palace
El Everton abrió la Premier League con algo más que tres puntos. Abrió una etapa. Con un centro del campo renovado, un once joven y un entrenador veterano que salió del campo hablando de futuro después de un 2-0 contundente sobre Crystal Palace.
Kiernan Dewsbury-Hall y Thierno Barry firmaron los goles, uno a cada lado del descanso, para tumbar a un Palace que tuvo ocasiones de sobra para cambiar la historia y que se estrelló, literalmente, contra los postes.
Un estreno que rompe una mala racha
No era un partido cualquiera para los de David Moyes. El Everton venía de cerrar la temporada 2025-26 con siete encuentros seguidos sin ganar. Y llevaba cuatro estrenos ligueros consecutivos sin ver puerta, todos saldados con derrota.
Esta vez, nada de eso.
Por primera vez desde agosto de 2021, cuando derrotó 3-1 al Southampton del entonces técnico Rafael Benítez, el Everton comenzó la Premier con victoria. Y lo hizo con un equipo que mira hacia abajo en el DNI: la alineación inicial presentó una media de edad de 25 años y 308 días, la segunda más joven del segundo ciclo de Moyes en Goodison Park, solo por detrás del once que ganó 2-0 al Nottingham Forest el pasado diciembre.
Ese rejuvenecimiento tuvo dos nombres propios: Harrison Armstrong, canterano de 19 años, y Hayden Hackney, fichaje estival desde Middlesbrough con 24 años. Dos apuestas claras del técnico.
“Estuvieron geniales, estoy muy contento”, afirmó Moyes en declaraciones a la web del club. “Harrison se está ganando su sitio en el equipo. Tiene una oportunidad aquí que quizá en otros clubes no tendría. Ha mostrado muchas cosas buenas.
“Con Hayden, a veces los chicos que vienen de Championship necesitan tiempo, pero él lo ha hecho bien. Tengo que elogiarle por lo rápido que ha asimilado todo”.
El susto antes del zarpazo
El marcador final es engañoso. Durante buena parte del primer tiempo, el Everton caminó sobre el alambre.
Crystal Palace golpeó primero… al poste. Eddie Nketiah se plantó mano a mano y obligó a Jordan Pickford a sacar una mano decisiva que desvió el balón al palo. Más tarde, Jean-Philippe Mateta también se topó con la madera. Dos avisos serios. Dos vidas extra para los de Moyes.
“Ambos equipos tuvieron sus momentos en el partido. Podríamos haber ido fácilmente un par de goles abajo, fue una parada increíble y podía haber sido muy distinto”, reconoció el técnico escocés.
El castigo para el Palace llegó en el minuto 42. Cuando el encuentro pedía un golpe de autoridad, apareció Dewsbury-Hall con un disparo seco, potente, imposible para el guardameta. Un gol que no solo abrió el marcador, también calmó los nervios.
“Una vez que marcamos el primer gol, nos tranquilizó. Eso importaba. Tuvimos grandes momentos; el gol de Kiernan fue importante”, analizó Moyes.
Control tras el descanso, pegada y frustración visitante
Con el 1-0, el guion cambió. El Everton, más sereno, gestionó mejor los tiempos, cerró espacios y empezó a contener a un Palace al que le pesó su falta de acierto.
Barry firmó el segundo tanto en la segunda parte, un golpe que dejó el encuentro muy cuesta arriba para el conjunto de Pierre Sage, que vivió un estreno amargo en el banquillo de los londinenses.
Los números cuentan bien la historia de su frustración: Crystal Palace ganó la batalla del xG (2,04 a 1,16), pero se fue de vacío. Tuvo menos disparos que el Everton (11 por 16), pero generó 1,65 de su xG total antes del descanso. Dominó, llegó, pero no remató.
“Jugamos de la manera correcta para ganar en la primera parte, pero no en la segunda”, lamentó Sage en Palace TV. “Cuando juegas así, tienes que marcar.
“Fallamos dos o tres grandes oportunidades y regalamos el gol al rival. Por eso la segunda parte fue difícil, con ellos marcando el segundo también.
“A veces haces el trabajo, pero no cobras el salario al final, y hoy fue así.
“A veces juegas muy bien y lo puedes guardar en YouTube, y cuando fallas en la definición coges el clip y lo tiras a la basura. Por eso un gol es tan importante”.
Mientras el Palace se marchaba con la sensación de haber tirado por la borda un buen tramo de partido, el Everton se quedaba con algo más que un resultado: un plan, una identidad más fresca y la confirmación de que su nueva medular puede sostener el proyecto.
Moyes lo resumió con sencillez: “Gestionamos bien el partido después del gol y contuvimos muy bien al Palace”.
Lo que viene
El calendario no da tregua. El Everton afronta ahora una cita de EFL Cup a mitad de semana frente a Preston North End antes de visitar al Bournemouth el próximo sábado en la segunda jornada de Premier League.
Crystal Palace, por su parte, recibirá nada menos que al Manchester City el viernes. Otro examen duro para un equipo que ya ha demostrado que sabe generar, pero que necesita empezar a cobrar su “salario” en el marcador.






