España y Bélgica: un duelo decisivo en cuartos de final
España ya huele a título. Bélgica, a desafío mayúsculo. En SoFi Stadium, en Inglewood, se cruzan dos historias opuestas en estos cuartos de final de un Mundial que entra en su tramo despiadado: una selección española que avanza con autoridad y un equipo belga que ha aprendido a sobrevivir al borde del abismo.
El premio es brutal: el ganador se cita con Francia en Dallas el 14 de julio. No hay margen para el error.
Dos caminos, un mismo cruce
España llega con la serenidad de quien se sabe favorita. Arrancó el torneo tropezando ante Cabo Verde, incapaz de batir al guardameta sensación Vozinha en un empate que encendió algunas alarmas. Fue, curiosamente, el único partido en el que Lamine Yamal no formó parte del once inicial. Desde entonces, todo cambió.
Con Yamal en el campo y Mikel Oyarzabal como martillo goleador, la selección ha ido ajustando el guion a su gusto. Oyarzabal suma ya cuatro tantos: doblete ante Arabia Saudí, el gol que decidió el 1-0 frente a Uruguay y otro en el cruce de dieciseisavos ante Austria, un duelo en el que los centroeuropeos apenas pudieron levantar la voz. Luego llegó Portugal, con un centro del campo cargado de talento, y España apagó el partido con lo que mejor sabe hacer: mandar con la pelota. Otro 1-0, otra exhibición de control.
Detrás de todo, un dato que pesa como una losa para cualquiera que tenga delante a La Roja: Unai Simón no ha encajado un solo gol en este Mundial y su racha de imbatibilidad ya alcanza los 609 minutos, una serie que arrancó en los octavos de final de 2022 y que se ha estirado durante seis encuentros consecutivos. Marcarle a España se ha convertido en un problema casi existencial para sus rivales.
Bélgica ha vivido un Mundial muy distinto. Ganó el Grupo G con cinco puntos, pero a trompicones. Empató con Egipto, empató con Irán y se jugó la vida en la última jornada ante Nueva Zelanda, cuando por fin encontró el golpe de autoridad que necesitaba para meterse en los dieciseisavos.
Ahí apareció el drama. Senegal se puso 2-0 arriba en 51 minutos y el equipo de Rudi Garcia parecía fuera. Sin pulso. Hasta que Romelu Lukaku y Youri Tielemans, en el 86 y el 89, forzaron una prórroga que cambió el tono de todo el torneo belga. En el minuto 125, un penalti transformado por Tielemans completó la remontada y empujó a los Red Devils a octavos ante Estados Unidos.
Contra la USMNT, Bélgica fue otra cosa. Mando, posesión, partido resuelto pronto. Pero también decisiones duras: Garcia dejó en el banquillo a Kevin De Bruyne y a Jeremy Doku. El plan funcionó, aunque el peaje ha sido alto: Amadou Onana cayó lesionado y no estará ante España.
Un clásico que casi no existe
Pese a compartir confederación, España y Bélgica no se cruzan en un partido oficial desde 2016. Aquel duelo terminó 0-2 para La Roja. De aquel día sobreviven en los belgas tres nombres que hoy son columna vertebral: Thibaut Courtois, Romelu Lukaku y Kevin De Bruyne. En España, nadie de entonces forma parte de esta convocatoria mundialista. Una generación ha pasado en un suspiro.
La diferencia de ciclos se nota. La España actual es nueva, fresca, con Lamine Yamal como símbolo de un cambio que ha llegado sin complejos. Bélgica, en cambio, se sostiene sobre los últimos grandes latidos de su vieja guardia, arropados por una camada que aún busca su verdadera voz.
España, sin Nico; Bélgica, sin Onana
Ambos técnicos llegan con ausencias sensibles. Luis de la Fuente no podrá contar con Nico Williams, una baja importante por su profundidad y desequilibrio en banda. La sensación, sin embargo, es que España tiene plantilla para tapar ese hueco sin perder demasiados registros. La amplitud de recursos en ataque le permite elegir sin traicionar su idea.
El once previsto mantiene la columna vertebral: Unai Simón bajo palos; una defensa con Marc Cucurella, Aymeric Laporte, Pau Cubarsí y Pedro Porro; Rodri y Pedri en el eje, con Lamine Yamal, Dani Olmo y Álex Baena por detrás de Mikel Oyarzabal.
Rudi Garcia, por su parte, pierde músculo y llegada con la ausencia de Onana, pero recupera de inicio a sus grandes figuras ofensivas tras el descanso estratégico ante Estados Unidos. El once probable: Courtois; Maxim De Cuyper, Brandon Mechele, Nathan Ngoy y Timothy Castagne en defensa; Tielemans y Hans Vanaken en la sala de máquinas; Leandro Trossard, De Bruyne y Doku como línea de tres creativa, con Charles De Ketelaere como referencia.
Un equipo armado para sufrir sin balón y golpear cuando se abra una rendija.
El Mundial que espera a Lamine Yamal
La gran pregunta en clave española es sencilla: ¿cuándo llegará el gran partido de Lamine Yamal en este Mundial? Llegó tocado físicamente al torneo, se le ha ido dosificando y, de momento, solo ha marcado un gol, ante Arabia Saudí. Ha dejado destellos, ha mejorado cada ataque que ha tocado, pero aún no ha firmado esa noche que se recuerda durante años.
Sin Nico Williams, su peso crece. Con Pedri y Rodri sosteniendo el centro del campo y dando equilibrio a todo, Yamal es la pieza que puede convertir a esta España de muy buena en incontestable. El jugador que rompe partidos cerrados. El que obliga a los rivales a mirar dos veces antes de lanzarse al ataque.
Si hoy aparece su mejor versión, el guion puede inclinarse muy pronto.
Bélgica, entre el riesgo y Courtois
Bélgica se ha acostumbrado a caminar por la cornisa. Ha sufrido, ha remontado, ha vivido de la pegada de Lukaku y de la personalidad de Tielemans. Ahora, con menos descanso entre partidos, Garcia confía en que el descanso parcial de De Bruyne ante Estados Unidos se note en las piernas de su capitán.
Hay un punto claro: Bélgica concederá ocasiones. Su estructura, su forma de defender y el tipo de partido que se le plantea ante una España que quiere monopolizar la posesión invitan a pensar en un Courtois hiperexigido. El portero del Real Madrid será el gran escudo de un equipo que sabe que, si el encuentro se abre demasiado y Lamine Yamal encuentra espacios, el marcador puede dispararse.
La misión belga es doble: resistir el primer arreón español y llegar vivos a un tramo final donde sus atacantes puedan castigar cualquier despiste. Con De Bruyne lanzando, Doku encarando y De Ketelaere moviéndose entre líneas, talento no falta.
Pronóstico: se rompe la racha… pero manda España
Todo apunta a que la racha de imbatibilidad de Unai Simón está ante su examen más serio. Con el arsenal ofensivo de Bélgica, el portero español tiene muchas papeletas de encajar por primera vez en este Mundial. El golpe, si llega, no debería cambiar el desenlace.
España ha demostrado que puede bajar el ritmo del partido a su antojo, dormirlo cuando le conviene y acelerarlo en el momento justo. Bélgica no ha mostrado todavía un plan claro para desactivar ese dominio prolongado del balón.
El pronóstico es contundente: España 3, Bélgica 1. Con Lamine Yamal firmando un gol y una asistencia y Oyarzabal manteniendo su idilio con el gol.
La cuestión ya no es si España pasará a semifinales. La verdadera incógnita es otra: ¿quién va a ser capaz de sacarla de este Mundial cuando juega a este ritmo y con esta autoridad?






