Bruno Genesio enfrenta el Clásico sin red
Bruno Genesio llega al Clásico sin red. Con una plantilla corta, una racha de cuatro derrotas consecutivas en todas las competiciones y el Paris Saint-Germain enfrente, el margen de maniobra del técnico del Olympique de Marseille es mínimo. Cada elección pesa. Cada cambio se mide casi al milímetro.
Aun así, el entrenador parece dispuesto a tocar lo justo su once de Ligue 1, que se ha mantenido relativamente estable pese a los resultados. Las bajas no ayudan: Geoffrey Kondogbia y Tochukwu Nnadi siguen fuera y limitan todavía más las opciones en el centro del campo.
Harit al centro, Gomes en el alambre
La gran duda pasa por la posición de Amine Harit. Genesio contempla desplazar al marroquí al corazón del juego, su zona más natural, lo que dejaría a Angel Gomes como principal sacrificado. El internacional inglés, de vuelta este verano tras su cesión en Wolverhampton Wanderers, no ha encontrado ritmo ni impacto. El Clásico no admite pasajeros, y su sitio corre serio peligro.
Si Harit se mueve por dentro, el hueco en la derecha del ataque tendría nuevo dueño: Keylian Abdallah. El joven atacante se perfila como titular en ese costado, con la misión de estirar al equipo y ofrecer profundidad en las transiciones. Una apuesta valiente en un contexto de máxima exigencia.
Un once casi fijado
Con todo, la estructura del equipo no variará demasiado. Según las previsiones, el OM podría arrancar en el Parque de los Príncipes con:
Jeffrey De Lange; Emerson, Nayef Aguerd, CJ Egan-Riley, Timothy Weah; Himad Abdelli, Pierre-Emile Hojbjerg; Igor Paixao, Amine Harit, Keylian Abdallah, Amine Gouiri.
Genesio no tiene mucho más de dónde tirar. Confía en que la continuidad, más que una revolución, devuelva algo de solidez a un grupo herido. El escenario es el más hostil posible, pero también el más poderoso para cambiar una dinámica.
Si Marsella quiere reengancharse a su temporada, tendrá que hacerlo en la noche más grande del año. En París, y sin red.





