Enzo Fernández en el radar del City mientras se agita el mercado
Enzo Fernández sigue en el centro de la tormenta. El centrocampista de Chelsea continúa siendo objetivo de Manchester City en las dos últimas semanas de mercado, en un movimiento que podría reconfigurar el poder en la medular de la Premier League.
El club de Pep Guardiola todavía no ha tomado la decisión definitiva: estudiará en estos días si lanza o no una ofensiva antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. Hasta ahora, City había optado por no presentar oferta antes de la fecha límite interna que Chelsea había marcado la semana pasada.
Esa fecha no era un simple formalismo. El argentino ya no puede abandonar Stamford Bridge bajo las condiciones de 120 millones de libras que su entorno había pactado en mayo. Ese acuerdo, ligado a un plazo concreto, expiró a las 17:00 del pasado viernes. El mercado, sin embargo, sigue abierto hasta final de mes, lo que deja un escenario más complejo y, seguramente, más caro para cualquier pretendiente.
Mientras tanto, la relación con parte de la grada de Chelsea se tensa. Fernández saltó al campo entre abucheos de algunos sectores de Stamford Bridge durante el amistoso ganado 3-1 ante Real Sociedad el sábado. Un detalle que no pasa inadvertido en un contexto en el que su futuro vuelve a estar bajo el microscopio.
No es la primera sacudida. Hacia el final de la temporada pasada, el club le impuso dos partidos de suspensión después de que el jugador sembrara dudas sobre su continuidad durante un parón de selecciones con Argentina. En ese momento se hablaba con fuerza del interés de Real Madrid, que acabó descolgándose públicamente a principios de julio con un comunicado oficial descartando cualquier operación.
El City, mientras tanto, no se limita a un solo nombre.
Bouaddi, la otra pieza del rompecabezas
En paralelo al caso Fernández, Manchester City mantiene conversaciones con Lille por el internacional marroquí Ayyoub Bouaddi, otra pieza para reconstruir un centro del campo que pierde peso específico.
El club francés pide en torno a 85 millones de libras por su mediocentro, una cifra elevada que refleja el mercado actual y la importancia del jugador en su proyecto. Las negociaciones entre ambas entidades fueron confirmadas por el propio técnico de Lille, Davide Ancelotti, durante el fin de semana.
El movimiento no se entiende sin las salidas. Tijjani Reijnders se encamina a Arabia Saudí: está previsto que se una a Al Qadsiah por unas 51 millones de libras. Un traspaso significativo que deja un hueco inmediato en la rotación.
Y no es el único vacío que cubrir.
Rodri, rumbo a Barcelona y un vacío gigantesco
Rodri está a un paso de cambiar el Etihad por el Camp Nou. El mediocentro español se someterá al reconocimiento médico con Barcelona antes de cerrar un traspaso valorado en 65,4 millones de libras procedente de Manchester City.
El campeón del mundo con España y antiguo ganador del Balón de Oro ha sido el metrónomo del City en la era reciente: cuatro títulos de Premier League y una Champions League llevan su sello. Ahora se prepara para firmar un contrato de cuatro años con el club azulgrana.
Tenía todavía un año más de vínculo con City y el club quería retenerlo, con una propuesta de renovación sobre la mesa. Pero la tercera oferta de Barcelona terminó siendo irrechazable. Un golpe deportivo que explica la urgencia del actual campeón inglés por moverse con decisión en el mercado.
La comparación es inevitable: el club catalán paga 65,4 millones de libras por Rodri, mientras Chelsea tasa a Enzo Fernández en 120 millones. ¿Cómo se justifica semejante diferencia?
¿Vale Enzo el doble que Rodri?
Los números del mercado no se entienden solo desde el rendimiento inmediato. La edad, la duración del contrato, el momento de forma y la fuerza económica y deportiva del club vendedor pesan tanto como los títulos en la vitrina.
Rodri llega a Barcelona con un palmarés consolidado, cuatro Premier League y un Mundial en el que fue nombrado mejor jugador del torneo. Aun así, su precio se queda muy por debajo de lo que exige Chelsea por Fernández.
El argentino, más joven y atado a un contrato más largo, representa para Chelsea un activo estratégico. El club londinense no solo protege un talento de élite, también blinda un valor de mercado que condiciona cualquier negociación. De ahí que Manchester City deba sopesar si rompe la banca por un futbolista al que el mercado, hoy, coloca casi al nivel de dos Rodris.
Las próximas dos semanas dirán si ese precio disuade al campeón inglés o si el deseo de reconstruir su centro del campo pesa más que cualquier cifra. Porque, con Rodri rumbo a Barcelona y Bouaddi aún en manos de Lille, la decisión sobre Enzo Fernández puede marcar el tono del resto del verano y, quizá, de toda la temporada.






