Éire Óg resiste a Bishopstown en un emocionante encuentro
Éire Óg: 0-15
Bishopstown: 1-11
En Ballincollig no hubo espectáculo para la galería, pero sí un final de los que encogen el pecho. Éire Óg volvió a ganarle la partida a Bishopstown en el McCarthy Insurance Group SAFC, como ya hiciera en los cuartos del año pasado, esta vez por el margen mínimo y con el corazón en un puño hasta el último silbato.
Durante casi todo el encuentro, el conjunto de Muskerry pareció tener el duelo bajo control. Mandó en el marcador, manejó los tiempos, cerró espacios. Nunca rompió el partido, pero dio la sensación de ir siempre un paso por delante. Hasta que el reloj se acercó al final y todo se desató.
Goulding marca el camino
Una vez más, Daniel Goulding fue el faro. El ganador del All-Ireland de 2010 firmó 0-5 y volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia ofensiva. Su puntería, especialmente con los tiros de dos puntos a balón parado, sostuvo a Éire Óg en los momentos en que Bishopstown amagó con rebelarse.
Detrás, el trabajo fue igual de decisivo. Chris Kelly manejó con criterio los saques de puerta y la estructura defensiva se mantuvo compacta, obligando a Bishopstown a trabajar cada centímetro. Todo ello, además, sin poder contar con el jugador de Cork Darragh Clifford, ausente por estar en el extranjero pero previsto para regresar en el próximo compromiso de campeonato.
El arranque fue prudente, casi de tanteo. Dos puntos de Jack Murphy abrieron la cuenta para Éire Óg, mientras que Conor Dunne respondió con un libre sencillo para Bishopstown en un primer tramo de diez minutos más táctico que vistoso. Un libre de dos puntos de Goulding estiró la ventaja a tres, 0-4 a 0-1 tras 13 minutos.
Gary Holland, futbolista del Cork U20 y una amenaza constante, recortó con un punto magnífico, pero Bishopstown seguía chocando una y otra vez contra el muro defensivo rival. Cuando Mark Griffin levantó la bandera naranja y dio cuatro de margen a Éire Óg, parecía que el partido se le ponía cuesta arriba al conjunto de la ciudad.
El gol de Collins agita el duelo
La respuesta fue inmediata. Un gran salto de Holland, dueño del aire en esa acción, le permitió asistir a Simon Collins, que no perdonó y mandó el balón a la red: 0-6 a 1-2 tras 18 minutos. Bishopstown encontraba oxígeno. Éire Óg, sin embargo, no se descompuso.
Otro libre de dos puntos de Goulding devolvió la calma a los de Muskerry. El tramo final de la primera parte mantuvo el tono de partido cerrado y escaso en anotación. Oisín O’Shea y el propio Griffin sumaron para Éire Óg; Odhran Foley y Patrick Casey respondieron para Bishopstown. Al descanso, 0-10 a 1-4. Ventaja corta, pero merecida.
La segunda mitad arrancó con un gesto de autoridad. Colm O’Callaghan apareció para rematar de puño y dar un pequeño colchón a Éire Óg. El intercambio de golpes se instaló entonces en el juego: puntos a cada lado y un 0-12 a 1-5 en el minuto 39 que mantenía a Bishopstown obligada a remar.
Holland, siempre activo, firmó dos puntos que mantuvieron con vida a los suyos. Brian Thompson contestó con una acción individual brillante, reflejo del carácter de un Éire Óg que se negaba a ceder terreno.
Un final al filo del alambre
El reloj entró en los últimos cinco minutos con Éire Óg por delante, 0-14 a 1-8, tras un nuevo intercambio de puntos. El guion parecía claro: ventaja manejable, rival exigido a arriesgar. Kieran McFadden clavó un punto para Bishopstown, O’Callaghan replicó de inmediato y la sensación era que el trabajo estaba hecho.
No lo estaba.
En el tiempo añadido, Dunne asumió la responsabilidad y convirtió un libre de dos puntos que redujo la diferencia a la mínima expresión. El ambiente se tensó. Bishopstown olió la oportunidad. Y la tuvo.
Última jugada, último balón, último libre de dos puntos para Dunne, desde fuera del arco. Un minuto antes había logrado exactamente lo mismo. Todo apuntaba a otra bandera naranja, a un giro cruel para Éire Óg y a un robo sobre la bocina. Esta vez, sin embargo, el balón no encontró destino. Respiro colectivo de los de Muskerry, decepción profunda en Bishopstown.
Protagonistas y alineaciones
Para Éire Óg, además de los 0-5 de Goulding, destacaron los 0-3 de Mark Griffin (incluido un tiro de dos puntos), los 0-2 de Jack Murphy y Colm O’Callaghan, y las aportaciones de Brian Thompson, C McGoldrick y Oisín O’Shea, todos con 0-1.
En Bishopstown, Dunne lideró con 0-5 (un libre de dos puntos y tres libres), acompañado por los 0-3 de Holland, el gol de Collins y los puntos de McFadden, Foley y Casey.
ÉIRE ÓG: C Kelly; C Murphy, M Corkery, J Mullins; B Thompson, M Griffin, D McCarthy; D Kelly, C McGoldrick; O O’Shea, C O’Callaghan, J Kelleher; D Goulding, J Galvin, J Murphy.
Suplentes: E O’Shea por C Murphy, S Hurley por J Galvin (ambos 44), R O’Toole por D Kelly (50), M Brady por J Kelleher (58).
BISHOPSTOWN: C Hynes; M Murphy, H Wixted, M Scally; K McFadden, B McCarthy, K Murphy; J Murphy, S Sheridan; P Casey, C Dunne, O Foley; S Collins, G Holland, B Cahill.
Suplentes: N Crowley por S Sheridan, C Daly por B Cahill (ambos 44), J Tompkins por P Casey (55), L Hogan por B McCarthy (59).
Brian Crowley, de Castlehaven, dirigió el encuentro con firmeza en un cierre de partido que lo exigió al máximo.
Éire Óg se marcha de este estreno en el Group 3 con algo más que dos puntos: la confirmación de que sabe sufrir cuando el margen se estrecha. Bishopstown, en cambio, tendrá que digerir la ocasión perdida y preguntarse cuánto puede costar, al final de la fase de grupos, ese libre de dos puntos que se escapó en el último suspiro.






