Eddie Howe y el fin de una era en Newcastle
Eddie Howe está cerca de poner punto final a casi cinco años al mando de Newcastle United. Los informes que llegan desde Inglaterra apuntan a una inminente salida del técnico de 48 años, justo cuando el proyecto que él mismo relanzó entra en una nueva fase de incertidumbre.
No sería una despedida cualquiera. Howe devolvió el orgullo a St James’ Park. Bajo su dirección, el club levantó en 2025 la Carabao Cup, el primer gran título en 70 años, un trofeo que rompió una losa histórica y cambió la forma en que el equipo se miraba a sí mismo. También llevó al Newcastle dos veces a la Champions League desde su llegada en noviembre de 2021, un salto competitivo que pocos imaginaban cuando asumió el cargo.
Ese impulso, sin embargo, se ha ido desinflando. La última temporada dejó un sabor amargo: un 12º puesto en la Premier League que sonó a frenazo brusco en pleno despegue. El equipo se quedó lejos de las plazas europeas y la sensación fue la de una campaña en la que las expectativas pesaron más que las piernas.
El verano no ha hecho más que acentuar la sensación de desgaste. Anthony Gordon y Sandro Tonali han dejado el club, dos salidas que golpean tanto al presente como al futuro del proyecto. Sobre la mesa sigue, además, la gran incógnita: el futuro del capitán Bruno Guimarães, rodeado de rumores y pretendientes. Cada nombre que se marcha erosiona un poco más la estructura que Howe ayudó a construir.
En medio de ese clima, la pretemporada tampoco ofrece refugio. El miércoles por la noche, Howe dirigió al equipo en una derrota por 4-1 ante Bristol City en un amistoso que sonó más fuerte de lo habitual para tratarse de julio. No fue solo el resultado: fue la imagen de un Newcastle desdibujado, lejos de la versión intensa y agresiva que había caracterizado al conjunto bajo su mando.
Si los informes se confirman, el club se verá obligado a cerrar un capítulo que, con sus altibajos, ha sido uno de los más vibrantes de su historia reciente. Howe se iría habiendo cambiado el techo competitivo del Newcastle y habiendo devuelto el club al escaparate europeo, pero con la sensación de que la reconstrucción vuelve a empezar.
La gran pregunta ya no es solo quién será el próximo en el banquillo, sino cuánto de lo construido en estos cinco años resistirá el próximo golpe de timón.






