Dortmund en estado de alerta por deshidratación de Karetsas
En el Signal Iduna Park el resultado pasó a un segundo plano mucho antes del pitido final. A los 23 minutos del estreno de Champions League ante el club de LaLiga, el joven griego de ataque de Borussia Dortmund se desplomó de forma repentina y el estadio entero se quedó helado.
Según informó el diario belga Het Laatste Nieuws, los médicos barajan que el jugador pudo haberse desmayado por no haber ingerido suficiente agua justo antes del partido. En el primer examen hospitalario, los doctores sospecharon deshidratación. Hasta el mediodía del miércoles, el club no había comunicado ningún diagnóstico definitivo.
Desde el entorno del equipo solo llegó un mensaje de calma relativa. Preguntado por la agencia SID, un portavoz del Dortmund se limitó a asegurar que Karetsas “está bien dadas las circunstancias”. Horas antes, el director gerente deportivo Lars Ricken había hablado de repentinos “problemas circulatorios” en el atacante de 18 años.
Un desplome que apagó el ambiente
La escena fue tan rápida como inquietante. Minutos antes, Karetsas había protagonizado un regate completamente normal y había soltado un pase sencillo. Nada hacía presagiar lo que venía. De repente, levantó el brazo, pidió asistencia y se dejó caer.
Los servicios médicos corrieron hacia él mientras el estadio contenía el aliento. El nuevo fichaje abandonó el césped en camilla, entre aplausos, con lágrimas en los ojos. El 3-2 final a favor del Dortmund quedó, por un buen rato, en un segundo plano.
“Salí con él, pero en ese momento no podía hablar directamente”, explicó el director deportivo Ole Book justo después del triunfo. “Naturalmente esperamos que mejore muy, muy rápido y que no sea nada grave. Fue algo muy repentino. Por supuesto, eso pone un freno considerable al estado de ánimo”.
Otra pieza clave en riesgo
La gran pregunta ahora golpea de lleno a la plantilla: ¿tendrá que vivir BVB sin otro jugador importante durante un tiempo? Perder a Karetsas sería un golpe durísimo para un equipo ya castigado por los contratiempos físicos.
Giannis Konstantelias, otro de los refuerzos ofensivos, ya había sufrido la rotura del ligamento cruzado en su debut en la Bundesliga ante Hamburger SV en la primera jornada. Estará fuera durante muchos meses. Para tapar ese agujero a última hora, el Dortmund recurrió al mercado y cerró la cesión de Ethan Nwaneri desde Arsenal. El martes, precisamente, fue Nwaneri quien entró al campo en lugar de Karetsas tras el incidente.
La enfermería no se limita al ataque. En defensa, el equipo de Niko Kovac también acumula problemas. En el duelo frente a Villarreal, el técnico se vio obligado a sustituir a Nico Schlotterbeck, Emre Can y Filippo Mane, todos con molestias.
Ramy Bensebaini, por su parte, sigue arrastrando un fuerte golpe en la caja torácica. De todos modos, no habría podido participar: arrastraba una sanción tras ver la segunda amarilla y posterior roja en el partido de febrero ante Atalanta Bergamo (1-4).
Entre diagnósticos pendientes, lesiones de larga duración y defensas tocados, la victoria europea apenas disimula una preocupación mayor: ¿cuánto más puede estirar la plantilla del Dortmund antes de que el calendario la termine de romper?






