Descenso confirmado para Black Leopards: Muzeu y Kazapua en la tormenta
El destino fue implacable con Black Leopards FC. Ni la victoria por 2-1 sobre Venda Football Club, ni el orgullo herido de un club histórico del fútbol sudafricano pudieron alterar la sentencia: descenso confirmado desde la Motsepe Foundation Championship, con una jornada aún por disputarse. Y en el centro de este golpe, dos internacionales namibios: Bethuel Muzeu y Loydt Kazapua.
Muzeu, goles en medio del naufragio
Para Bethuel Muzeu, de 26 años, el sabor es doblemente amargo. Es su segundo descenso con Black Leopards en la National First Division. Ya había sufrido la caída en 2023, antes de que el club comprara el estatus de Cape Town All Stars para mantenerse en la categoría. Esta vez no habrá salvavidas administrativo que valga.
El delantero ha respondido en lo suyo: marcar. Suma ocho goles de liga en la temporada, en lo que es su cuarta campaña con el club. Venía de firmar 12 tantos en 2024 y 17 en 2025, cifras que lo consolidaron como una de las pocas certezas ofensivas de un equipo en permanente turbulencia.
Arrancó el curso con fuerza, castigando defensas en la primera mitad de la campaña. Pero a medida que el equipo se hundía en la tabla, también se secó su racha. Los goles dejaron de llegar con la misma frecuencia y, con ellos, se evaporaron las últimas esperanzas de salvación deportiva.
Kazapua, fichaje tardío en una temporada rota
En el otro extremo del campo, Loydt Kazapua vivió una odisea distinta. El guardameta namibio, de 37 años, llegó libre al inicio de la temporada tras desvincularse de Sekhukhune United FC en la Premiership sudafricana. Firmó por dos años, un movimiento pensado para aportar experiencia y estabilidad bajo los palos.
Pero el plan chocó contra la realidad de los despachos. Un castigo de prohibición de fichar dejó a Black Leopards sin poder registrar a varios jugadores, incluido al propio Kazapua. El golpe fue tan duro que el equipo ni siquiera reunió una plantilla completa para el arranque.
El primer partido de la temporada lo jugaron con solo 10 hombres. Sin portero inscrito, el capitán y defensor Thendo Mukumela tuvo que ponerse los guantes. No fue un parche de una tarde: ocupó el arco en los tres primeros encuentros del curso. Para cuando se levantó el castigo y Kazapua pudo ser registrado, Leopards ya se encontraba hundido en la zona de descenso, obligado a remar a contracorriente durante todo el año.
Desde ese momento, el namibio se adueñó del puesto de titular y encadenó minutos con regularidad. La portería dejó de ser una improvisación, pero el daño ya estaba hecho. Los resultados siguieron sin acompañar a un equipo que nunca logró salir del barro.
Caos en el banquillo y caída inevitable
El desorden no se limitó al terreno de juego. La estructura técnica de Black Leopards se tambaleó durante toda la campaña. Joel Masutha inició la temporada al mando, pero dejó el cargo en noviembre. Su relevo, Mabuti Khenyeza, apenas duró 10 partidos en el banquillo. Tres cambios en el cuerpo técnico para un equipo que pedía estabilidad a gritos.
El domingo, la matemática fue definitiva. El triunfo ante Venda FC los llevó a 28 puntos, con un partido pendiente. Demasiado poco, demasiado tarde. Aunque ganen en la última jornada, no alcanzarán los 32 puntos que marcan la línea de salvación, incluso si University of Pretoria tropieza en su duelo final.
El veredicto los empuja a la misma dirección que otro club de Limpopo, Baroka, también condenado al descenso hacia la Safa ABC Motsepe League. Dos históricos de la provincia, fuera del mapa profesional de la segunda categoría.
Namibios en contraste y el último acto
Mientras Muzeu y Kazapua encajan el golpe, otros namibios viven una realidad muy distinta en la misma división. Ndisiro Kamaijanda y Ngero Katua, en Highbury FC, pelean desde la sexta posición, bien instalados en la zona media-alta de la tabla. Más arriba, el Cape Town City FC de Prins Tjiueza marcha tercero, empatado a puntos con el cuarto, en plena batalla por un lugar en el play-off de ascenso.
Para Black Leopards, en cambio, solo queda un último capítulo en esta temporada amarga. El domingo 17 de mayo, a las 15h00, visitarán a Lerumo Lions, octavo en la clasificación. Un partido sin premio de permanencia, pero no sin significado.
Para Muzeu, puede ser el cierre de un ciclo de cuatro años marcado por goles y frustraciones. Para Kazapua, el final de una primera campaña en el club que empezó en la grada por un castigo administrativo y termina con un descenso consumado.
La pregunta ya no es qué pasó esta temporada. La verdadera incógnita es si Black Leopards, y con ellos sus internacionales namibios, encontrarán el camino de regreso desde las profundidades del fútbol sudafricano.






